Skoda Spaceback. Prueba dinámica y análisis de un diésel ahorrador, el 1.6 TDI 105 CV

 |  @davidvillarreal  | 

Ya hemos visto que el Skoda Spaceback es un atípico compacto que basa su fortaleza en el precio y el espacio que ofrece para los pasajeros y su equipaje. Una muestra más de su enfoque económico la tenemos en la gama de motores que ha escogido la marca para este modelo: dos gasolina de 85 y 122 CV y dos diésel de 90 y 105 CV. Salvo las versiones automáticas, que equipan DSG de siete relaciones y están disponibles en el 1.6 TDI de 90 CV y el 1.4 TSI de 122 CV, el resto emplean un cambio manual de cinco velocidades.

Para nuestra prueba, escogimos un Skoda Spaceback equipado con el 1.6 TDI CR de 105 CV, un motor sobradamente solvente para el día a día, tanto en ciudad como en carretera y extraordinariamente ahorrador en sus consumos. Sinceramente, en un coche como este pensado para viajar con bastante carga, creo que los 700 euros que separan a este motor del diésel de 90 CV merecen la pena. Pero mejor acompañadme y veamos como se desenvuelve este Skoda.

Sin ser tan ágil y agradable en su conducción como un Golf o un León, el Spaceback es realmente cómodo, blando de dirección, suspensiones y de amortiguación con demasiado rebote.

Siendo un derivado del Skoda Rapid, no teníamos la menor duda de que este Spaceback se comportaría y tendría un tacto muy parecido al Rapid y al SEAT Toledo. El tarado de las suspensiones es muy blando, algo que se aprecia en importantes balanceos que – para ser honestos – tampoco llegan a incomodarnos en exceso. La amortiguación también es blanda y absorbe bien los obstáculos, aunque con bastante rebote, lo cual se aprecia cuando sobrepasamos los resaltos de los pasos de cebra que inundan las calles de nuestras ciudades.

La dirección no muestra tanta solidez como el cambio o el embrague, pero en general es un coche con el que te sientes cómodo y – una vez más como decía mi compañero Mario en la presentación – en pocos kilómetros te sientes como si lo hubieras estado conduciendo toda la vida.

Ni mucho menos este Spaceback puede presumir de dinámica frente a los rivales de su categoría, pero sí de confort y aplomo en marcha. A priori sí es claramente más ágil que un Rapid, aunque una vez más destacamos que su conducción, como suponíamos desde un principio, es muy parecida. No tendrá el dinamismo de un Golf o un León, pero en general es un coche cómodo, sin más, al que no pondríamos demasiadas pegas.

El aislamiento acústico es mejorable, pero sigue estando dentro de lo aceptable.

El aislamiento acústico del habitáculo tampoco es excelente, pero bastante aceptable, por lo que damos gracias a que su motor TDI, dentro de su condición de diésel de cuatro cilindros, no sea tan ruidoso como otros motores de gasóleo que hemos probado. Únicamente apreciamos una sonoridad muy alta en el arranque en frío, un inconveniente lógico de estos motores.

Aunque cuenta con un cambio de solo cinco relaciones, en carretera y a 120 km/h nos movemos por debajo de las 2.250 rpm, un régimen correcto en el que este motor no nos resulta excesivamente ruidoso en nuestros viajes.

A la hora de hablar de aislamiento acústico nótese que la unidad probada contaba con techo panorámico acristalado, un aspecto que necesariamente debería perjudicar la amalgama de ruidos que se filtran en el habitáculo.

1.6 TDI CR de 105 CV, el motor más versátil y ahorrador

En carretera, consumos en torno al consumo homologado oficial en ciclo mixto y más de 1.000 kilómetros con un depósito.

Aunque no nos olvidamos de que por 1.000 euros más tendremos a nuestra disposición un motor de gasolina potente, con 122 CV y cambio automático DSG de 7 velocidades, este diésel sigue siendo uno de nuestros favoritos a la hora de configurar un Spaceback. Si el consumo de combustible está entre tus prioridades, sin lugar a dudas el 1.6 TDI CR 105 CV será un motor que no te decepcionará. El TSI de 122 CV, por cierto, únicamente se comercializa con cambio automático DSG de 7 relaciones.

Sobre el papel ofrece un consumo homologado de 4,4 litros/100 kilómetros en ciclo mixto, cifra que si eres cauteloso con el acelerador y viajas en llano y sin mucha carga, no vas a superar. De hecho, en nuestras pruebas de consumo en recorrido compensado (ida y vuelta), a 120 km/h de marcador y con poco tráfico, hicimos medias en torno a los 4,5 litros/100 kilómetros. Con un depósito de 55 litros es factible superar los 1.000 kilómetros con un único repostaje.

Estos consumos no están nada mal para un diésel con cambio de cinco marchas, aunque son cifras similares a las que hemos logrado en otros coches del Grupo Volkswagen más potentes (un Octavia TDI de 150 CV, por ejemplo). En este caso, el hecho de contar con un cambio manual de cinco relaciones no es un gran handicap para los consumos, puesto que las relaciones están escalonadas de forma que el cuentavueltas ronde las 2.200 rpm a 120 km/h, un régimen bastante bajo.

Lo mejor…

La relación entre espacio de carga y para los pasajeros por euro invertido solo es comparable a la que puede ofrecer un familiar derivado de un utilitario, de un segmento B.

Tras la prueba dinámica no haré otra cosa que volver a destacar las peculiaridades del Skoda Spaceback, las que ya os apuntábamos en la primera parte de esta prueba. Skoda ha encontrado su sitio en la categoría compacta, con un producto que nada tiene que ver con un León, un Golf o un A3, pero bien puede ser alternativa de cualquiera de ellos. Demostrándonos una vez más la delgada línea existente entre los segmentos B y C y las razones por las que hoy en día nos resulta cada vez más difícil encasillar a muchos modelos en un segmento determinado, las mejores cualidades de este Spaceback estarán en el espacio que ofrece por euro invertido.

En Diariomotor: Presentación del Skoda Spaceback | El Skoda Rapid se transforma en Spaceback con un portón trasero y carrocería en dos tonos

Lee a continuación: Skoda Spaceback. Prueba del compacto honesto y práctico

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    • jorge

      Vaya, últimamente estoy viendo motores del Grupo Volkswagen sin la clásica tapa de motor para que quede bonito. Mucho mejor asi, de ésta forma puedes ver el MOTOR y no un plástico. Que sigan asi¡¡ .

      El coche en general me parece bastante soso y aburrido, y más con ese motor, pero me imagino que a mucha gente le “servirá”

      • La verdad es que este TDI visto desde arriba bonito bonito no es. Pero en cualquier caso sí resulta curioso que no lleve tapa.

      • Oscar

        Depende soso y aburrido para ti o para mi,pero por ejemplo un padre con familia o abuelo que no quiera gastarse mucho dinero,le importe el consumo y quiera un buen maletero se lleva un pepinazo y 105cv llegan de sobra jajaja

    • siroco007

      Me ha decepcionado que el maletero con esos pasos de rueda tan exagerados. La tapa del motor sirve ademas de aislante de ruido algo que nunca viene mal. Por lo demás de low cost va teniendo poco o los concesionarios han subido en exceso los precios como consecuencia de los planes PIVE. Y una 6ª velocidad no le hubiera venido mal.

      • Sinceramente no entiendo el sentido de ahorrar quitando esa tapa, pero bueno, peccata minuta.

        Con cinco velocidades va bien y esa quinta está bien desarrollada para carretera. Pero con seis probablemente hubiera ido mucho mejor. El Audi A3 por ejemplo sí tiene asociado el cambio manual de seis velocidades con este motor 1.6 TDI de 105 CV.

      • Mario Herraiz

        En la presentación del SEAT Toledo 1.6 tDI (https://www.diariomotor.com/2013/10/10/seat-toledo-1-6-tdi-90-cv-presentacion-y-prueba-2/) nos comentaron que el ahorro de suprimir esa tapa era de 15 euros por coche fabricado.

        • xingular

          ¿Y para el cliente?

          Me parece chiste. Esa “tapa” en realidad es un insonorizante, bastante eficaz.

          • jorge

            Realmente el insonorizante principal está en las paredes del vano, en el capot (con la manta tipo espuma), y en el cubrecarter; si os dais cuenta muchos de esos elementos que acabo de mencionar no los llevan sus versiones gasolina, porque no son necesarios, solo tal vez el cubrecárter y por necesidades aerodinámicas (consumo). Yo particularmente los prefiero a motor “visto”.

    • xingular

      Yo que tengo un Sportback la verdad es que veo todo un acierto poner este tipo de carrocería a precios “para todos los públicos”.

      Es un coche práctico y amplio. Te permite hacer de todo; sin tener que tirar al monovolumen de padres sufridos o al SUV para mujer torpe al volante.

      Me extraña mucho que haya salido al mercado casi una década después que el A3SB. Ya que nunca ha habido otro en ese nicho de mercado.

      • Toda la razón. Y lo mejor de todo es que sigue siendo práctico por sus dimensiones de compacto. Un León ST ya está por encima de los 4,5 metros y quieras o no, eso se nota al aparcar y en el uso urbano.