Mitsubishi Outlander PHEV, a prueba: conociendo al 4×4 del futuro

El Mitsubishi Outlander PHEV ofrece una de las plantas híbridas más avanzadas e interesantes del momento. Su autonomía eléctrica le ofrece ventajas en consumo y en el acceso a ciertas ciudades, consiguiendo además un resultado satisfactorio si queremos sacar su lado más campero.
 |  @ClaveroD  | 

Hoy el garaje Diariomotor guarda un tecnológico ejemplar, un automóvil que a todas luces puede definirse como un pionero. El Mitsubishi Outlander PHEV se comercializa como una variante más dentro de la gama, pero la realidad nos ha demostrado que se trata de un SUV lo suficientemente alejado de sus compañeros de gama como para merecer un análisis en profundidad sobre su tecnología. Este Mitsubishi Outlander no es un híbrido más como tantos otros, pues bajo su silueta esconde un planteamiento técnico que nos descubre cómo será el futuro de los vehículos todoterreno o 4×4.

Mitsubishi Outlander PHEV: adelantado a su tiempo

Las baterías del Outlander PHEV se pueden recargar en 5 horas (conector schuko) o poco más de 20 minutos (conector CHAdeMO)

El Mitsubishi Outlander PHEV está disponible en el mercado español desde 39.395 €, habiendo sufrido diferentes rebajas en su precio de venta para convertirse en una seria alternativa a la motorización diésel y contando con las ayudas del Plan MOVELE. Su principal virtud es la de contar con un enchufe, realmente son dos – CHAdeMO para recargas rápidas y SAE J1772 para toma schuko -, que le permite recargar sus baterías de 12 kWh para recorrer hasta 40-45 kilómetros reales sin gastar una sola gota de combustible. Es justo resaltar que para extraer el máximo provecho del Outlander PHEV, contar con las baterías a plena carga es condición obligada, pues el motor gasolina de dos litros se descubre como el punto a mejorar de todo el conjunto.

El aspecto que hace sumamente interesante al Outlander PHEV es su capacidad para combinar modos de funcionamiento: híbrido en serie, híbrido en paralelo, 100% eléctrico, selección en tiempo real del grado de retención de la frenada regenerativa mediante levas tras el volante o la posibilidad de emplear uno o dos ejes motrices de forma inteligente. Todo este cóctel convierten al SUV de Mitsubishi en un vehículo muy versátil capaz de adaptarse a múltiples escenarios, aunque sin olvidar que la eficiencia será siempre una prioridad durante su uso.

La potencia combinada de su motor de dos litros gasolina (121 CV) y sus dos motores eléctricos (82 CV cada uno) suman un total de 203 CV, pero en la práctica esta cifra no luce como cabría esperar por culpa de un peso elevado (>1.800 Kg) y una configuración técnica diseñada para maximizar ahorro y no para para ofrecer prestaciones puras y duras. Esto no quiere decir que estemos ante un vehículo lento, sino que su carácter es sosegado y a la hora de buscar esos 200 CV habrá que hundir el acelerador hasta el fondo. Una vez más, hay que recordar que aquí la prioridad es extraer el máximo de cada gramo de combustible.

Frente a su alternativa diésel, el Outlander PHEV goza de mejor aislamiento, mayor funcionalidad y mayor confort

Conducido por diferentes escenarios, el Mitsubishi Outlander PHEV se muestra cómodo en la práctica totalidad de terrenos, destacando por suavidad en ciudad y por cualidades todocamino surcando pistas forestales. Las vías rápidas no son su fuerte, pues a altas velocidades el consumo del motor gasolina de 121 CV se hace notar y la energía de las baterías no da para demasiado al superar la barrera de los 100 Km/h. Con las baterías a plena carga se pueden hacer medias que ronden los 4,5 l/100km, pero sin su respaldo, el consumo sube con facilidad hasta los 8 l/100 km – hablamos de un SUV de más de 1.800 Kg -. En términos absolutos, el consumo sin contar con energía en las baterías no es un consumo que se aleje demasiado del que puede firmar la motorización diésel, pues el peso y la resistencia aerodinámica siguen estando ahí.

Pero las cualidades del Mitsubishi Outlander PHEV hay que buscarlas más allá de su eficiencia. El aislamiento acústico alcanzado y la suavidad de funcionamiento son excelentes, invitando a una conducción relajada y sin sobresaltos. La capacidad de su maletero apenas se ha visto perjudicada con un total de 463 litros, aunque eso sí, ya no es posible escoger configuración de 7 plazas por culpa del rediseñado sufrido para alojar baterías y tren trasero eléctrico.

¿Cómo se defiende un SUV híbrido plug-in fuera del asfalto?

Dicho esto, es momento de descubrir cómo se desenvuelve el Mitsubishi Outlander PHEV fuera de las urbes, que a priori parece ser el escenario predilecto de este SUV. Lo primero que debemos tener en cuenta es el planteamiento de su grupo motopropulsor, es único, muy peculiar y asombrosamente práctico. Aunque la ausencia de múltiples palancas y botones haga parecer que este SUV palidecerá en terrenos complicados, la práctica nos ha demostrado que sus dos ejes eléctricos son sobradamente capaces de soportar desniveles y terrenos mucho más abruptos que sencillos caminos de tierra.

El Outlander PHEV nos descubre cómo serán los todoterreno del futuro. Los diferenciales y reductoras dan paso a la electrónica.

Es cierto que en este SUV no encontraremos el carácter o funcionalidad off-road de clásicos de la casa como el Mitsubishi Montero, pero el uso de motores eléctricos aporta una ventaja extra cuando se trata de multiplicar posibilidades de conducción sin entrar en complejos grupos de transmisión. En el Mitsubishi Outlander PHEV lo que importa es el par motor, y gracias a dos motores eléctricos con 137 Nm para el eje delantero y 195 Nm para el eje trasero, sobreponernos a pendientes y obstáculos resulta mucho más sencillo que con cualquier otro sistema que haya probado. La oferta de par es instantánea siempre y cuando las baterías cuenten con energía, si no, habrá que echar mano del motor gasolina.

No tengo la menor duda de que esta idea ha llegado para quedarse, y es que la propuesta de Mitsubishi se presenta como un todo ventajas apoyándose en una electrónica a la altura de las circunstancias, sabe lo que tiene que hacer y sobre todo sabe cuándo tiene que hacerlo. Si este esquema contase con mayor cifra de par y unos neumáticos más capaces (los instalados son de tipo M+S), este SUV híbrido enchufable podría poner contra las cuerdas a muchos todoterrenos en capacidad de tracción.

Mitsubishi Outlander PHEV: un SUV diferente en el mercado

El Mitsubishi Outlander PHEV en acabado de acceso Motion parte desde 33.395 €

El Mitsubishi Outlander PHEV Kaiteki tiene un precio en España de 39.395 € incluyendo ayuda plan PIVE y plan Movele para la adquisición de vehículos híbridos enchufables. Su mayor rival y/o alternativa, según se vea, es el Mitsubishi Outlander 220 DI-D con 150 CV, cambio automático de 6 relaciones e idéntico nivel de acabado (Kaiteki) por un precio de 35.585 €. La diferencia entre ambos modelos es de 3.810 €, diferencia que obliga a echar mano de la calculadora para analizar si nuestros recorridos en modo eléctrico serán motivo suficiente para hablar de amortización. Aún así, en la variante híbrida, aspectos como el confort, la suavidad o el silencio son argumentos suficientemente contundentes como para justificar su compra.

Para finalizar, la lista de equipamiento es bastante extensa en esta unidad, demostrando que estamos ante el acabado más alto disponible: asientos tapizados en piel y calefactables en la primera fila, control de crucero adaptativo con asistente precolisión, alerta de cambio involuntario de carril, techo solar eléctrico, sistema de navegación con equipo de sonido Rockford Fosgate con 710 W, portón trasero eléctrico, etc.

En Diariomotor: Mitsubishi Outlander PHEV, presentación y prueba: SUV, híbrido enchufable y ahora una alternativa muy real

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