Volkswagen tiene un as en la manga: su Nissan Juke llegará en 2016

 |  @davidvillarreal  | 

Poco a poco vamos conociendo mejor la estrategia a seguir por el grupo Volkswagen en los próximos años. Estrategia que no solo persigue el objetivo de atacar a sus rivales con una oleada de productos, entre los cuales los SUV tomarán irremediablemente un papel protagonista, sino también un ahorro de costes espectacular, que redundará en una mayor viabilidad y en el aumento de los márgenes de beneficios, y una capacidad de reacción, para agilizar el desarrollo de nuevos productos, que cambiará por completo la planificación de lanzamientos que habíamos conocido hasta la fecha. Un círculo vicioso, el de lanzar cada vez más productos, que estos sean más rentables, y puedan renovarse en ciclos vitales más cortos, que ejemplifica a la perfección su nuevo rival para el Nissan Juke, el Volkswagen T-Cross, un b-SUV que veremos en los concesionarios en 2016.

Volkswagen tiene en mente una importante oleada de productos en los próximos años, especialmente en la categoría SUV.

La posibilidad de que Volkswagen lance su propio b-SUV viene de lejos. En los últimos años Volkswagen nos ha mostrado diferentes prototipos que adelantarían, primero, algunos rasgos que veremos en los nuevos SUV de la casa alemana y, segundo, la variedad de carrocerías que podrían surgir en torno a las plataformas del grupo.

Recordemos que este b-SUV llegaría a los concesionarios un poco más tarde que el nuevo Volkswagen Tiguan, que además recibirá una versión de 7 plazas.

Es un círculo vicioso. Al aumentar la rentabilidad de cada producto y agilizar el proceso de desarrollo, los ciclos vitales pueden acortarse, renovar sus productos en periodos cada vez más cortos.

Para Volkswagen no solo es importante conquistar nuevos segmentos, nuevos nichos, los pocos en los que a día de hoy no estarían presentes. Lo importante es hacer que la viabilidad de los productos esté fuera de toda duda y los márgenes de beneficios crezcan. La plataforma MQB habría conseguido un ahorro de hasta el 60%, sobre todo en lo que concierne al ensamblado y la utilización de materiales en cada unidad producida, costes logísticos y costes derivados de su desarrollo.

El futuro b-SUV de Volkswagen compartirá numerosas piezas con una nueva generación de Volkswagen Polo, en la que Volkswagen ya habría previsto un ahorro de al menos un 30% en los costes derivados de motores y transmisiones. La simplificación de las piezas utilizadas en sus productos, desde la batería de arranque, hasta los revestimientos del interior y la iluminación de cortesía, supondrá un importante ahorro para la marca.

Ese ahorro, no solo permitirá a Volkswagen disfrutar de una posición económica privilegiada, sino también agilizar el desarrollo y abogar por productos con un ciclo vital acortado, productos que sufrirán una profunda renovación cada cinco años.

Fuente: Volkswagen
En Diariomotor: El nuevo Volkswagen Tiguan 2015 se presentará este año, con versión de 7 plazas incluida

Volkswagen Tiguan

Lee a continuación: Volkswagen T-ROC Concept: el b-SUV sigue en marcha, del Taigun al mini-Evoque

  • Alejandro Loera

    Pobre Juke, ya no se la acaba con tanto rival.

    • Hyundai tendrá uno para 2017 atacando la nueva generación del Juke con CURB.