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El coche autónomo de Google sigue sufriendo accidentes, el primero con heridos. Culpables: los humanos

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Hace poco os presentábamos el último informe (de mayo de 2015) que explicaba las causas, y las consecuencias, de los 12 accidentes sufridos por los coches autónomos de Google. Desde entonces, el Google Car - en sus diferentes variantes, que incluyen Prius y un Lexus RS450h - ha sufrido tres nuevos accidentes, el último de los cuales, según nos enteramos por nuestros colegas de Motorpasión, habría causado heridas leves a los ocupantes de los coches. Según contaba en Medium el propio Chris Urmson, responsable del proyecto Google Car, el alcance por detrás a 17 mph (27 km/h) habría provocado un leve latigazo cervical en los ocupantes de su coche autónomo. ¿Quién fue el culpable? Una vez más nosotros, estúpidos humanos.

Un conductor chocó contra el coche autónomo de Google por detrás, causando lesiones leves por latigazo cervical a sus ocupantes.

Y es que si algo ha quedado claro, tras la liberación de los informes oficiales de todos los accidentes en los que se ha visto involucrado un Google Car, ha sido que precisamente somos los conductores los que cometemos errores que nos llevan a sufrir un accidente. En este caso, el Google Car no fue culpable del choque, y en los casos en los que sí ha sido el responsable, un conductor había tomado los mandos del coche, que en esos momentos no funcionaba en modo autónomo.

Las lesiones sufridas por los ocupantes del Google Car en este último accidente, que aún no aparece en los informes oficiales (al producirse el 1 de julio lo veremos en el próximo informe que se hará público en unas semanas), son lógicas en un alcance de este tipo, lesiones leves por latigazo cervical.

Pero en este caso, Chris Urmson quiso adelantarse al informe oficial y detallar aún más cómo se produjo el accidente con una recreación en vídeo. En el vídeo se aprecia claramente como el Google Car, un Lexus RX450h, se detuvo al llegar a una intersección, con tráfico lento. El coche de Google, que circulaba en modo autónomo, redujo su velocidad progresivamente, adaptándose al ritmo que llevaban los vehículos que le precedían. Y en ese preciso momento, el coche que circulaba tras él no frenó, y colisionó con el parachoques trasero del Lexus. El Lexus apenas sufrió unos arañazos en el parachoques, mientras que el vehículo que colisionó contra él sufrió más daños y vio como su parachoques delantero se descolgaba.

En Diariomotor: ¿Temor ante los coches autónomos? Así se han producido los 12 accidentes del Google Car