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Del SLK al Mercedes SLC: ¡20 años descapotados en 20 imágenes!

David Villarreal | @davidvillarreal | 15 Abr 2016
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¿Se puede tener todo en esta vida? ¿Se puede tener un coupé, y a la vez un descapotable? Hace más de 20 años Mercedes-Benz se hacía esa pregunta, y la respuesta llegó en 1996, con el Mercedes SLK, el deportivo que, por cosas del destino y estrategias de marketing, hoy conocemos como Mercedes SLC. Mercedes-Benz quería lanzar un deportivo biplaza de acceso, confortable, elegante, y en un rango de precios relativamente amplio, mucho más que la gama Mercedes SL. Y así es como nació el Mercedes SLK en 1996, un producto que ha ido evolucionando, hasta nuestros días, hasta convertirse en el Mercedes SLC, que no deja de ser un lavado de cara del Mercedes SLK R172 con un nombre adecuado a la nueva nomenclatura de la marca. ¿Y qué ha sucedido en estos 20 años de historia?

El Mercedes SLK es uno de los mejores representantes de una nueva generación de roadsters con techos rígidos escamoteables.

El Mercedes SLK nació concretamente en una época en la que los descapotables vivieron, de alguna forma, una nueva juventud, con la llegada de toda una generación de roadsters de techos rígidos escamoteables. Este sistema encontró muchos adeptos, que por seguridad, o tal vez confort, se decantaron por esta opción que curiosamente hoy en día están abandonando algunos fabricantes, que gracias a las mejoras técnicas que se están aplicando en los revestimientos de las capotas textiles apuestan por regresar a la lona.

No es el caso del Mercedes SLC, que sigue fiel a su techo rígido retráctil, el que estrenase hace ahora 20 años en el primer Mercedes SLK.

Difícilmente olvidaremos aquel Mercedes-Benz SLK de 1996, y su famoso acabado amarillo yellowstone.

Mercedes-Benz ya había coqueteado con la idea de un techo rígido escamoteable con un primer prototipo presentado en 1994, que ya anticipaba fielmente los rasgos que más tarde veríamos en el Mercedes SLK.

En menos de dos años, el Mercedes SLK ya estaba en los concesionarios. Y por supuesto contaba con su techo vario-roof, con un sistema hidráulico que en 25 segundos había completado el proceso de apertura o cierre.

Inicialmente, el Mercedes SLK se comercializó con motores de cuatro cilindros, atmosféricos y sobrealimentados por compresor, desde 136 CV de potencia. Más adelante llegarían las versiones de seis cilindros, incluido un AMG de 354 CV de potencia.

En 2003 llegaría el Mercedes SLK 32 AMG, equipado con un motor de seis cilindros en uve y 354 CV de potencia.

En 2004, Mercedes-Benz daría la bienvenida a una nueva generación del Mercedes SLK (R171), la segunda.

Esta nueva generación de Mercedes SLK llegaría acompañada de una aerodinámica más trabajada y algunas novedades enfocadas a permitir su conducción descapotado durante todo el año.

Entre esas novedades, destaca el sistema AIRSCARF, diseñado para que los asientos no solo fueran capaces de mantener el cuerpo del conductor templado gracias a un sistema de asientos calefactados, sino también la de proyectar aire caliente desde un difusor instalado bajo el reposacabezas, a la altura de la nuca.

Mercedes-Benz también diseñó un sistema de apertura y cierre del techo más sofisticado, que rotando la luneta posterior permitía ganar espacio para la carga en el maletero.

En su segunda generación, el Mercedes SLK se comercializaría con motores de gasolina de cuatro, seis y ocho cilindros.

Esta segunda generación también supondría la llegada de un nuevo Mercedes SLK 55 AMG.

Y con el Mercedes SLK 55 AMG, un nuevo hito, el de lanzar un roadster de dimensiones compactas y motor V8, que por aquellas alcanzaba 360 CV de potencia.

Aún así, recordemos que los motores de cuatro cilindros seguían teniendo un lugar privilegiado en el Mercedes SLK. Recordemos que aquellos fueron los años de los motores equipados con compresor, como el de este Mercedes SLK 200 KOMPRESSOR de 163 CV y sistema TWINPULSE, con intercooler y alzado variable de válvulas.

En 2008, Mercedes-Benz ya había fabricado más de 500.000 unidades del Mercedes SLK, de los cuales 190.000 se correspondían con la segunda generación. El Mercedes SLK de primera generación se marchó habiéndose entregado alrededor de 310.000 unidades.

En aquellos años, un tercio de las ventas del Mercedes SLK se quedaban en casa, y otro tercio en el resto de Europa. Del resto de mercados, el más importante con diferencia era Estados Unidos, país en el que se entregaban uno de cada cinco Mercedes SLK producidos.

La tercera generación del Mercedes SLK (R172), también supuso muchas novedades, destinadas a afianzar su practicidad para el día a día, mejorar su eficiencia, y asegurarse de que compartiera más tecnología con la Clase C de Mercedes-Benz.

Entre otras novedades, nos encontramos incluso con la introducción de un diésel.

Y finalmente, ya en 2016, la tercera generación del Mercedes SLK pasó a llamarse Mercedes SLC.

Y, curiosamente, en esta su tercera generación y con la nueva denominación Mercedes SLC, ha regresado de nuevo a su distribución de gama de motores de cuatro y seis cilindros, este último firmado por Mercedes-AMG, biturbo, y con 367 CV de potencia.

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