¿Existe una conspiración contra Tesla?

 |  @davidvillarreal  | 

Estaréis conmigo en que Tesla no pasa por su mejor momento, o al menos vive un bache que, quizás pasajero, puede hacer mucho daño a la reputación de la marca. Todo comenzó con un siniestro en el que falleció el “conductor” de un Tesla Model S. Entrecomillamos conductor, puesto que en realidad el coche se movía semi-autónomamente gracias al sistema Autopilot. Y esa fue la razón de que esta noticia tuviera tanta repercusión, y todas las miradas apuntasen a Elon Musk y los suyos, aunque las circunstancias del accidente nos inviten a pensar que era difícilmente evitable, y el culpable en ningún caso fuera el conductor del Tesla Model S o la tecnología Autopilot. Y fue entonces cuando Tesla tuvo que prepararse para un aluvión de críticas que van más allá del accidente. ¿Existe una conspiración contra Tesla?

Tesla es una de las marcas que más información ha generado en los medios en los últimos años, y en proporción con sus ventas, es muy probable que sea la marca que mejor ha rentabilizado su relación con los medios.

Que un accidente de esta magnitud, y en unas circunstancias como las mencionadas, trascienda a los medios, y haga correr ríos de tinta, es lógico. Aún más cuando te llamas Tesla. Tesla es una de las marcas que más información ha generado en los medios en los últimos años, y en proporción con sus ventas, es muy probable que sea la marca que mejor ha rentabilizado su relación con los medios. Hemos de reconocerlo, Tesla nos gusta a los medios. Nos gusta porque de alguna forma su propuesta es original, sus aspiraciones muy elevadas y porque vemos en ellos a una marca que de verdad puede cambiar el panorama de la industria, o al menos hacer una gran contribución a que esa transformación se produzca.

Cuando te llamas Tesla has de asumir un hecho, te amarán, y te odiarán. Un medio objetivo no puede amar y odiar o, mejor dicho, no puede basar sus artículos en amores y odios, y sí en hechos contrastados. Pero evidentemente has de estar dispuesto a que surjan tanto artículos que alaben tu trabajo, como artículos que pongan en duda cualquier movimiento que practiques.

Tesla ya se daría cuenta de que no iba a ser un camino de rosas cuando, allá por 2013, una prueba del New York Times dejó en muy mal lugar al Tesla Model S. La respuesta de Tesla no tardaría en llegar, y el propio periódico tendría que reconocer la mala praxis de su editor.

Con el accidente de estos días, Tesla ha tenido que enfrentarse a una crisis de comunicación sin precedentes. Una crisis a la que no solo contemplábamos con expectación los medios, sino también el grueso de la industria. Ya hace meses hubo marcas que alertaron del peligro del lanzamiento de Autopilot en una etapa tan prematura, y de cómo un único siniestro podría paralizar el desarrollo del coche autónomo.

La respuesta de Tesla al accidente parecía lógica. Una entrada en su blog, uno de los principales canales de comunicación de la marca junto a la cuenta de Twitter de Elon Musk, lamentaba la pérdida de un cliente y nos hablaba de las circunstancias del accidente. Una entrada que, aún dejando claro que ni el Tesla, ni su conductor, eran los culpables, aún dejaba muchos interrogantes acerca del coche autónomo.

El gran problema en este caso, y la razón que hizo que Elon Musk interpretase que existe una conspiración contra Tesla, la encontramos en un artículo de Fortune de estos días. La revista estadounidense encontraba una conexión, que por muy obvia que resulte, no necesariamente habría de ser cierta, entre la ampliación de capital que llevó a cabo Tesla en las últimas semanas, y el anuncio del accidente mortal del Tesla Model S, que se produjo hace apenas unos días.

Como mínimo resultaba sospechoso que la ampliación de capital se produjera días después del accidente, y que esa información acerca del siniestro no se hiciera pública hasta unas semanas más tarde. El gran problema estaría en que, según Tesla Motors, esos hechos no estarían conectados tal y como publicaban, con suspicacia, desde Fortune. Hablamos de una ampliación de capital que ya estaba programada, con antelación, y en un momento en el que Tesla aún estaba recabando información de lo sucedido. O al menos eso es lo que asegura Tesla en una entrada de su blog titulada, con sorna, Misfortune. Una entrada en la que además se acusa a Fortune de no haber contrastado los datos, y de no haber esperado a la respuesta que Tesla preparaba a sus informaciones. Y es que Fortune se puso en contacto antes de su publicación para informar a Tesla y confirmar algunos datos.

Es difícil interpretar si existe una conspiración o no contra Tesla. Si al número de artículos favorables restásemos las críticas más duras, es probable que imaginásemos lo contrario, que la conspiración existente está a favor de Tesla, aunque las críticas más duras sean generalmente las que mayor controversia generan.

En cualquier caso, y una vez más, Tesla tiene que asumir las ventajas y los inconvenientes de ser el centro de atención de los medios. Lo cual no implica que no tengan derecho a replicar, desde su blog, o desde Twitter, a aquellas informaciones que consideren erróneas, injustas, o sin contrastar.

En Diariomotor:

Lee a continuación: Un conductor fallece en un accidente en su Tesla Model S mientras usaba el modo semi-autónomo Autopilot

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  • Fèlix Badosa

    Seamos un poco realistas: es la primera marca que se ha puesto las pilas (nunca mejor dicho) en serio para crear el coche eléctrico. Hasta ahora la única marca que había hecho algo (y muy bien hecho) era TOYOTA con sus hibridos. Las demás, todas, sus eléctricos o hibridos o dan penilla, o no se venden, o son feos. TESLA va a revolucionar el mercado y esto (a pesar de que suene a conspiración) no va a gustar a las petroleras..pero sí a las eléctricas.