
El invento de los coches que salvó miles de vidas: un motor que no es de coche ni avión
Durante las primeras décadas del automóvil, arrancar un coche podía ser peligroso. No bastaba con girar una llave o pulsar un botón. El conductor tenía que colocarse delante del vehículo, insertar una manivela en el frontal y hacer girar el motor a mano hasta que cobrara vida. El problema era el retroceso. Si el encendido estaba mal ajustado o la chispa saltaba antes de tiempo, el motor podía girar en sentido contrario y devolver la man








