Síguenos en Google Discover

y no te pierdas ninguna novedad sobre motor

ESPACIOS
COMPETICIÓN
Cerrar CERRAR
Competición

3 MIN

Alpine apunta a dar un paso atrás en el deporte motor

A estas alturas luce cuesta arriba seguir adelante con los planes que tenía Luca de Meo, ex CEO del Grupo Renault, en lo que respecta a transformar a la marca Alpine en un referente dentro del deporte motor, una agenda que requiere de unos 20 años, si todo sale bien, para al menos colocarse en la estela de Porsche, aplicando una metodología similar a la utilizada con Cupra dentro del Grupo Volkswagen. Pero resulta que Luca de Meo apostó en grande, involucrando el nombre Alpine tanto en la Fórmula 1 como en el Campeonato Mundial de Resistencia y ya no está en su cargo, ha sido reemplazado por François Provost, cuya misión es salvaguardar las finanzas del Grupo Renault y en tal sentido luce incompatible seguir adelante con las ambiciones que se tenían con Alpine para insertarla en el segmento de las marcas deportivas premium.

No es secreto que el Grupo Renault está sumergido en serios problemas financieros, el año pasado experimentaron una gran pérdida debido a las bajas ventas de sus productos y la caída del valor de Nissan en el mercado, lo que ha propiciado un dramático recorte de personal y de inversiones. Es imposible pensar entonces en una expansión de Alpine, como marca comercial, hacia el mercado estadounidense, así que la proyección internacional está pausada. La agenda estipulada por Luca de Meo a largo plazo es inviable y de allí que surgieron las especulaciones en torno a la venta de la escudería de Fórmula 1 y una posible salida del WEC, para de esta manera evitar que Renault continúe inyectando recursos a programas que no van a promover las ventas de coches deportivos y además dependen de terceros para funcionar ya que en la categoría de monoplazas han pasado a ser clientes de Mercedes y en la de prototipos la operación es conjunta con Signatech.

Desde Alemania coinciden en que Provost está tomando otro rumbo estratégico y considera el retiro del WEC tras culminar la presente temporada, lapso en el cual se buscará nuevos inversionistas particulares interesados en hacerse cargo del programa. Tampoco se han negado los rumores acerca de la venta de la escudería Alpine donde aparece Christian Horner como uno de los potenciales compradores, quien estaría aprovechando las dificultades de Renault para seguir adelante en la Fórmula 1. Esta ausencia de la competición no significa la desaparición de Alpine como marca comercial sino obedece a aplicar una estrategia distinta al utilizar las carreras para promoción y publicidad. El costo y el beneficio es incompatible.

Para este año se espera el cierre definitivo de la división de motores de Renault F1, es decir de la sede de Viry Chatillon, y también la salida de Bruno Famin, jefe de Alpine Racing, lo que serían los primeros pasos para el proceso de desmantelar el programa de competición.

Vía Motorsport Total

Dame tu opinión sobre este artículo

Ni fu, ni fa
Me ha gustado
¡Muy bueno!

Humberto Gutiérrez

Seguir leyendo...