Chase Elliott da una clase defensiva en su triunfo en Watkins Glen

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En Watkins Glen la tradición y el público mandan más que en otros sitios. Por mucho óvalo que tenga NASCAR en su concepto de vida, el circuito rutero neoyorquino es el más querido de los trazados en los que se gira a la derecha y el gran número de espectadores que inundan las gradas suelen demostrarlo cada año. El renacimiento grande de la acción en los ruteros y su mayor acepción en el stock car se vieron recompensados por segundo evento consecutivo en el Glen, escenario dónde Chase Elliott y Martin Truex Jr. plantearon un duelo espectacular en 2018 y que se repitió con menos acción pero igual tensión en 2019.

Elliott y William Byron eran los integrantes de la primera fila y ambos Hendrick tenían consigo a tres de los Gibbs más potentes justo detrás, incluyendo un extrañamente nervioso Kyle Busch que trompeó intentando adelantar a Byron en la segunda vuelta; Busch perdió siete puestos pero se mantuvo en el top 10. Elliott se escapó en dos segundos de Byron, Denny Hamlin, Jimmie Johnson, Truex y Kyle Larson. Kyle Busch pasó a Aric Almirola, Kurt Busch y Brad Keselowski con calma para situarse séptimo y perseguir a Johnson y a Larson con mejor ritmo.

Hamlin rebasó a Byron en el Inner Loop y el de Hendrick patinó dos veces en la célebre chicane (incluyendo una excursión por un empujón de Kyle Busch), siendo superado por unos veloces Truex y Kyle Busch que habían dejado atrás a Johnson y Larson. Joey Logano, Kevin Harvick, Alex Bowman, Clint Bowyer, Chris Buescher y Ryan Blaney entraron en boxes cuando iban alrededor del top 15 y cedieron una discreta posición en pista en busca del beneficio a largo plazo. Elliott dominó el primer segmento cómodamente por delante de Hamlin, Truex, Kyle Busch y el peleón Byron con hierba en su radiador.

Elliott salió primero de boxes mientras los mecánicos de Hendrick se centraban en reparar el frontal de Byron, dañado al chocar con Kyle Busch bajo caution después de que el #18 le echase de pista descontento por su incidente inicial. Ambos tuvieron que remontar, Byron por reparar daños y Busch por pasarse de velocidad en el pit lane. Larson, Harvick, Bowyer, Bowman y Buescher resalieron arriba mientras Truex pisaba la hierba adelantando en 3-wide a Hamlin y Keselowski y Daniel Suárez hacía trompear a Parker Kligerman. Larson era el líder provisional hasta que paró en la vuelta 30, a mitad del segundo segmento y sin haber ido a boxes previamente.

Elliott retomó la primera posición después de rebasar a todos los pilotos que habían parado antes de la bandera amarilla, incluyendo a Harvick, Bowyer y Bowman. Truex adelantaba a los mismos rivales en busca de Elliott cuando Reed Sorenson reventó el motor de su Chevrolet y generaba una caution de incertidumbre en la que ningún líder pasó por boxes. El pelotón se apretó y retuvo la emoción en una resalida tensa dónde abundaron los adelantamientos, pequeños toques y paralelos. Elliott, Truex, Harvick, Bowyer y Hamlin formaron el top 5 del segundo segmento, que acabó bajo caution por el accidente solitario de Darrell Wallace Jr. en el Inner Loop.

Ningún piloto cabecero quiso detenerse en el pit lane y las estrategias del segundo segmento siguieron intactas en la segunda parte de carrera, atacando Truex a Elliott en una repetición del duelo por la victoria en 2018. Ryan Newman tuvo un pinchazo que le obligó a pasar por boxes y condenarse a no llegar con el depósito intacto, al mismo tiempo que Daniel Hemric y Ty Dillon se tocaron en la llegada al Inner Loop. Harvick paró en la vuelta 57 desde el tercer puesto y abrió la veda de las detenciones finales, que siguieron todos los pilotos sin demasiada prisa.

Elliott entró en la vuelta 59 y Truex en la 60, saliendo el de Hendrick de vuelta al liderato. Johnson trompeó en el Inner Loop al ser empujado por Blaney camino a la caution, durante la cual Wallace echó a Kyle Busch en la primera curva después de tocarse en varias ocasiones por la recta de meta. Truex llegó a ir en paralelo con Elliott en la siguiente resalida en las Esses y el #9 siguió sin ceder el primer lugar, persiguiendo Truex junto a Hamlin, Harvick y Jones. Austin Dillon trompeó pero evitó otra caution al relanzar tras ser empujado por Newman.

Siguieron marcándose las distancias Elliott y Truex, siempre separados por menos de un segundo. Jones y Blaney pasaron a un Harvick sin capacidad de reacción al que atacaban Keselowski y un sólido Matt DiBenedetto. Kyle Busch y Johnson remontaban hasta la 14ª y 19ª posición después de sus múltiples incidencias y se colaba entre Buescher y Michael McDowell, dos pilotos que daban lo mejor de sus coches. Johnson aprovechaba el día difícil de Bowyer y Newman, ambos más allá del top 20 y rivales directos del heptacampeón en la lucha por entrar al playoff.

Podía Elliott controlar la ventaja sobre Truex en forma de yo-yo, alternando vueltas más rápidas con otras conservadoras. El de Gibbs no aflojó y siguió presionando al #24, que se lió entre los doblados Austin Dillon y Josh Bilicki en la salida del Outer Loop y pudo mantener el liderato por poco margen. Aunque ambos pilotos ya tenían victorias y están más que clasificados para el playoff, la repetición del duelo final de 2018 generaba tensión y nerviosismo en sus garajes y en el público. Sin embargo, la igualdad y vigilancia mutua no dieron un esperado adelantamiento.

Elliott ganó en Watkins Glen por segundo año consecutivo, de nuevo por delante de un guerrero Truex. Les siguieron Hamlin, Jones y Blaney, DiBenedetto volvió a lucirse con un increíble sexto puesto por delante de pilotos consagrados como Harvick, Larson y Keselowski. Kurt Busch cerró el top 10 frente a los ataques de su hermano Kyle, Buescher (13º) y McDowell (16º) brillaron en el rutero y Johnson (19º), Bowyer (20º) y Newman (25º) mantienen igualado el duelo por las dos últimas plazas del playoff, empatando a puntos el #48 y el de Roush en el último acceso a falta de cuatro carreras para el final de la temporada regular.

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