El equipo Dreyer & Reinbold Racing anunció que Conor Daly estará a bordo del monoplaza número 23 con motor Chevrolet en la próxima edición de las 500 Millas de Indianápolis, iniciativa patrocinada por Kingspan, así que el veterano piloto de 34 años regresará a la IndyCar tras ser dejado en libertad por parte de Juncos Hollinger Racing al término de la pasada temporada. Daly ha culminado entre los diez mejores en las últimas cuatro ediciones de la Indy 500, incluyendo un décimo lugar en el 2024 justamente con Dreyer & Reinbold Racing en conjunto con Cusick Motorsports, luego de partir en el puesto 29, actuación muy destacada en esa ocasión. Aunque el piloto estadounidense goza de popularidad en el paddock de la IndyCar, lo cierto es que le ha costado establecerse en la categoría.
Para Daly, disponer de esta oportunidad para regresar significa mucho porque le gusta la Indy 500 y todavía siente que está en plenitud de condiciones para competir en la carrera más importante de los Estados Unidos. Tras culminar tercero en la GP3 de 2013, se auguraba un futuro promisorio para él en las series de formación de monoplazas en Europa, inclusive llegó a rodar con Force India en dos ocasiones, sin embargo, su traslado a la GP2 Series no resultó como se esperaba, aunque se debe señalar que también el piloto tenía un pie en Norteamérica al aceptar participar en la Indy 500 con el equipo de A.J. Foyt. De nuevo en Estados Unidos, la carrera de Daly ha sido muy intermitente, razón por la cual sus buenos resultados son escasos, apenas una pole y dos podios, siendo su mejor resultado el segundo lugar en Detroit 2016.
En palabras de Conor Daly:
Tener la oportunidad de ir nuevamente a la Indy 500 con la RRD [Dreyer & Reinbold Racing], significa el mundo para mí, me encanta este evento. No puedo esperar para estar de vuelta en el coche, y agradezco la oportunidad s Dennis [Reinbold] y a todo el mundo en Dreyer & Reinbold Racing, me han propuesto el trabajo que me gusta.
Por otra parte, la IndyCar reveló el diseño de la pista para disputar la Liberty 250 en Washington DC, circuito de 1.66 km de distancia dispuesto alrededor de la National Mall. Se espera que los primeros trabajos inicien este verano y la organización asegura que las calles permanecerán abiertas mientras el circuito se esté acondicionando. Se espera que esta carrera resulte significativa para la IndyCar debido al escenario tan particular, la capital y sede del poder político de los Estados Unidos, de allí que el protocolo estipule una celebración digna de los 250 años de la fundación de los Estados Unidos.
Vía IndyCar






