A estas alturas todavía el equipo Alpine que participa en el WEC todavía no ha a anunciado oficialmente a los dos pilotos que faltan en su alineación, de allí que se disparen las especulaciones acerca de la posibilidad de que el programa sea pausado para 2027 debido a los múltiples problemas que arrastra a nivel económico y logístico. Ganadores en la última edición de las 6 Horas de Fuji, tal resultado no es garantía de que Renault siga invirtiendo en el A424 debido a que las cuentas en Viry-Châtillon no arrojan resultados positivos y no luce rentable mantener tal departamento activo cuando los motores para el WEC permanecen congelados y allí solamente se disputan ocho carreras al año. Por tal razón se cree que François Provost, presidente de Renault, estaría meditando negociar la venta de la escudería de Fórmula 1 y de la participación en el programa del WEC que mantiene junto a Signatech.
Renault no tendrá rentabilidad económica en el área deportiva mientras la sede de Viry-Châtillon permanezca abierta ya que lo que puedan ganar en el Campeonato Mundial de Resistencia o en la Fórmula 1 debe contribuir a mantener una nómina de 300 empleados y lo que haga falta para que el departamento de motores de Renault Sport siga funcionando. Ante este escenario se considera la opción de enviar de regreso el programa del WEC a Mecachrome y detener las actividades relacionadas con el ámbito deportivo. Según varios informes, el poco movimiento en lo que respecta al programa Hypercar se debe a que Provost estaría concediendo el plazo de un año a Alpine para transformarse en un programa atractivo para ser negociado, así como lo es la escudería de Fórmula 1 asociada a Mercedes, la cual ha sido vinculada a una venta parcial con Christian Horner como uno de los interesados en adquirir una cuarta parte de la propiedad.
El ingreso de Alpine al WEC fue una decisión de Luca de Meo, quien dejó la presidencia de Renault en medio de un relanzamiento comercial de la marca Alpine a través de la transformación de la estructura Renault Sport, pero ahora todas esas actividades están lejos de lo que fue la idea inicial. En tal sentido, se habla de que tanto Bruno Famin como François Champod, quienes ostentan los cargos directivos más importantes en Viry-Châtillon, estarían en vías de ser reasignados a otros departamentos en las próximas semanas ya que su presencia allí no tiene mayor sentido luego de cerrar el programa de unidades de potencia de Fórmula 1 en 2024. Desde las altas esferas de Renault estiman que alejarse de las carreras no afectará en gran medida las ventas de Alpine, que han sido buenas a pesar de la poca publicidad que se pueda realizar con los recientes resultados en la Fórmula 1.
Por otra parte, el reciente triunfo de Nasser Al-Attiyah y Fabian Lurquin en el prestigioso Dakar con un Dacia Sandrider, marca rumana perteneciente al Grupo Renault, pudiera representar un logro para el fabricante francés, resulta que el motor es un V6 biturbo de procedencia Nissan, muy similar al que instala el popular modelo Z. Así que allí también estaría otra razón que justificaría el cierre de Viry-Châtillon y la búsqueda de la puerta de salida por parte de Alpine en el WEC.
Vía The Race





