¿Estamos desde el sábado un paso más cerca de ver a un piloto colgarse el Oro Olímpico en París 2024?

 |  @fernischumi  | 

Sí, el automovilismo ya formó en el pasado parte de unos Juegos Olímpicos, concretamente, los que se desarrollaron en París dentro del marco de la Exposición Universal en el año 1900. En este caso fue en parte debido a lo difuso de una edición de este evento deportivo que duró más de cinco meses y en la que coches y motos también fueron incluidas con hasta 16 pruebas que en el caso de las cuatro ruedas adoptaron un formato de carrera de larga duración, más próximo a los rallyes que a los Grand Prix de principios del Siglo XX.

En este caso, la carrera principal fue precisamente una que se dividió en tres etapas para enlazar París con Toulouse y vuelta a la capital francesa con una distancia total de casi 1.350 kilómetros. Sería una de las pocas ocasiones en las que las carreras de vehículos tuvieron un hueco en la gran fiesta del deporte a nivel mundial y durante años se ha tonteado con la idea de poder ver a los pilotos de talla mundial poder colgarse alguna de las preseas olímpicas de su cuello integrando precisamente el automovilismo como una de las competiciones estrella dentro del programa. Incluso en Barcelona 92 se peleó por incluir como deporte de exhibición o invitado a una disciplina tan espectacular y técnica como es el Trial, aunque obviamente la idea no llegó nunca a buen puerto, así como la opción de integrarlo en los Juegos del Mediterráneo de 2017 que se celebraron en Tarragona.

La Carta Olímpica hace tiempo que acabo con cualquier opción al integrar entre sus apartados una frase contundente: "Los deportes, disciplinas o eventos en los que el rendimiento dependa esencialmente de propulsión mecánica, no son aceptables". Ahora más de un cuarto de siglo después de los últimos Juegos Olímpicos celebrados en España, el automovilismo tiene una nueva esperanza: explotar una de las grandes debilidades del COI, la ecología y la adopción de la propulsión 100% eléctrica parece un punto de encuentro. El segundo es que el punto antes mencionado se eliminó en 2007 e incluso en 2012 el Comité Olímpico comenzó a incluir a la FIA como una de sus instituciones internacionales.

Obviamente uno de los grandes argumentos en contra sigue siendo la prácticamente imposibilidad que supone el poder asegurar que los competidores cuenten con mecánicas idénticas, sin embargo, ya hay otros deportes en los que el material juega un papel clave para ser competitivo, entre ellos ciclismo, deportes de tiro o disciplinas invernales. La segunda de ellas, ya la enunció mi compañero Eloy al apuntar al ya cargado programa Olímpico así como la necesidad de construir unas instalaciones o circuito para estas competiciones.

Aun así, Felipe Massa apuntó precisamente a dicha posibilidad hace unos meses. El piloto brasileño, además de su nuevo papel como titular en el equipo Venturi de la Fórmula E, también es el presidente de la comisión de Karting de la FIA. En una de sus primeras declaraciones oficiales apunto a la posibilidad de que los kart eléctricos pudieran ser disciplina olímpica en los Juegos de París 2024, en gran parte porque ya no es posible incluirlos en los de Tokio 2020.

Desde el pasado fin de semana, un paso más se ha dado. Tal y como ya informamos, en la tercera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud estuvo representado el automovilismo gracias a una carrera de karting eléctricos que se llevó a cabo en el kartódromo de Buenos Aires. Con el apoyo del Automóvil Club Argentino, la competición se disputó el pasado 13 de octubre con la participación de seis equipos mixtos entre los que despuntó el argentino Franco Colapinto, autor de la pole y vencedor final junto a su compañera de equipo, María García Puig, acompañados en el podio por Nicolás Pino Muñoz (Chile) y Camila Almada (Argentina) y en el tercer escalón por los locales Inghiotti y Kevin Pilo. Hubo trofeos para ellos, pero no medallas, en este caso porque la carrera estaba incluida como deporte de exhibición, sin embargo, se demuestra una vez más que la FIA está presionando por hacerse un hueco en los Juego Olímpicos.

¿Llegará la oportunidad en París 2024? No deja de ser algo testimonial, pero sin duda demuestra que la FIA y COI trabajan juntos en el posible sueño olímpico para los pilotos, aunque sigue dejando lugar a dudas el posible camino a tomar. ¿Llegarían pilotos profesionales ya contrastados, campeones del Mundo o jóvenes promesas como sucede con el límite de edad de las selecciones (menos de 23 años de edad, a excepción de tres jugadores) que compiten en fútbol? ¿Solo podrán participar pilotos de circuitos u otras disciplinas como los rallyes también contarán con representación? ¿Karts o monoplazas al más puro estilo Fórmula E? Demasiadas preguntas por resolver todavía. Queda claro que de hacer acto de aparición en un Juegos Olímpicos deberá ser como competición oficial después de que el COI ya no da la opción de incluir deportes de exhibición en sus programas.

Fotos | FIA y CIK-FIA

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  • M.A.

    Hombre, si es por lo del "material", en los deportes ecuestres no todos compiten con el mismo caballo...
    Faltaría más. Pobre animal...
    Aunque en la linea eco-progre, que según sugiere Ivan podría ver con buenos ojos una disciplina diz-que ecológica con vehiculos electricos... (permitan que me ría...) igualmente puede cortar por lo sano cualquier disciplina con animales, por aquello del maltrato-explotación animal...
    ¿No?
    Pero ciñendonos al tema; creo que define muy bien lo de que plantea más dudas que otra cosa. No veo yo el automovilismo como un deporte olímpico, concebido en una forma donde solo intervenga y/o se premie la pericia del piloto (pericia y polivalencia, por ejemplo, de conducir diversos coches por diversas superficies, -tierra, asfalto... etc-)
    Sería como una suerte de lo que conocemos en la "Race of Champions". Sería un poco un homenaje a los pilotos como deportistas de élite, permitirles disfrutar del "Show" olimpico, pero poco más.
    Personalmente, ni a favor ni en contra, aunque "no lo veo" mucho....