Ford y Toyota valoran si competir con un hiperdeportivo o un prototipo en el WEC 2020-21

 |  @fernischumi  | 

A medida que se saben más cosas acerca del futuro reglamento de los Hypercars, las dudas siguen aumentando acerca de qué fabricante podrán involucrarse en esta aventura y cuáles se decidirán por crear un prototipo o si la mayoría sacarán partido de sus hiperdeportivos de calle para tener un contendiente por la victoria en las 24 Horas de Le Mans. En estas condiciones, Ford y Toyota han sido los últimos fabricantes que han hablado acerca de sus posibilidades en esta competición.

La firma del óvalo parecía estar en el final de su programa deportivo con el Ford GT LM GTE, al menos en lo referente a su participación en el Mundial de Resistencia. En el horizonte aparecían en esos momentos la posibilidad de competir en las series eléctricas, complementándolo en este caso con su apoyo a M-Sport en el Mundial de Rallyes. Si ya se ha reconocido en más de una ocasión que la Fórmula E es una opción, el E-WRX deberá de esperar, aunque desde IMG ya pudieron confirmar que los de Detroit fueron una de las cuatro marcas con las que estaban en conversaciones.

Mientras que Corvette ya ha confirmado que en julio veremos por primera vez sin tapujos la octava generación del deportivo norteamericano, Ford no ha querido descartar que su actual GTE pase a ser un proyecto mayor para la temporada 2020-21. Mark Rushbrook, responsable de Ford Performance, dejaba a Autosport la confirmación de que están valorando que su GT pueda formar parte de esta clase reina. Si bien no hay todavía una decisión en este sentido, Rushbrook sí ha confirmado que esta temporada 2019 en el IMSA y la 2018-19 del WEC serán las últimas del equipo oficial, dejándose la puerta abierta a que los GT’s puedan competir en manos de equipos semioficiales o privados.

Fue un desarrollo muy interesante el mes pasado cuando supimos lo que estaba sucediendo con las reglas de hipercoches. Nos daría la oportunidad de competir con nuestro GT como un coche de carretera en esa clase. Es algo que estamos viendo y preguntando qué se necesitaría para competir con nuestro coche en esa clase y si tiene sentido.

Por su parte, Pascal Vasselon, director técnico de TMG, ha apuntado que la intención de Toyota sigue siendo la de estar en la temporada 2020-21 con un prototipo y no con un hiperdeportivo derivado de la producción. Vasselon reconocía que habían cedido para la llegada de nuevos fabricantes a pesar de que no están de acuerdo ni con el BoP, ni con la decisión de cambiar la normativa inicialmente propuesta: “Sin embargo, incluso si las regulaciones fueran, en nuestra opinión, bastante buenas, nadie se comprometió tan pronto como fue necesario y era lógico revisar lo que podría ofrecerse”. Obviamente esto no hace más que confirmar el interés del fabricante nipón en el futuro de la categoría.

La idea es asegurarse de que cualquier recién llegado pueda ser razonablemente competitivo sin gastar demasiado dinero y sin BoP. Inicialmente, queríamos evitar la BoP, que en realidad es doloroso en muchos aspectos. Y el reglamento imponía límites de rendimiento a todos los factores clave de rendimiento, por lo que aero, motor, peso, todo estaba limitado y era razonablemente fácil de lograr, significa que no era necesario gastar mucho dinero para alcanzar los niveles de aero, peso mínimo y así sucesivamente. Se suponía que originalmente iban a ser prototipos porque normalmente es más barato competir con un coches de carreras adecuado en lugar de adaptar un coche de calle en uno de carreras ... este fue el enfoque correcto. Sabemos en LMP2, por ejemplo, que los prototipos de alto rendimiento son razonablemente baratos, por lo que [preferimos] los prototipos con la silueta de carretera.

Vía | Autosport y Motorsport Magazine

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