Kyle Busch gana de nuevo en el momento oportuno para llevarse su segundo título de la Monster Energy NASCAR Cup Series

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En el cierre del largo calendario de NASCAR, la organización prefiere a ganadores en el momento decisivo. El sistema de playoffs premia la constancia pero sobre todo el oportunismo y en 2019 el piloto más rápido y aún más oportunista ha sido Kyle Busch. Ganador de la temporada regular con un coche veloz y en ocasiones inconstante rendimiento, Busch venció por primera vez desde junio y se llevó a casa su segundo trofeo de campeón de la Monster Energy Cup Series, añadiendo a su título de 2015 en la última cita decisiva en Homestead-Miami.

Kevin Harvick se puso líder en los primeros metros con un empujón de Kyle Busch, pasando ambos a la línea interior en la que Joey Logano molestó al poleman Denny Hamlin y a Martin Truex Jr. Intentó escaparse el de Stewart-Haas con un poco de éxito pero Truex le cazó y le adelantó sin muchas dificultades en la vuelta 21, tomando un hueco de cinco segundos respecto a Hamlin y a Kyle Busch, que no tardaron en superar a Harvick. Kyle Larson no luchaba por el campeonato y se coló en la pelea por la victoria, segundo solo por detrás de un Truex que dominaba con mano de hierro.

Kyle Busch y Harvick abrieron la ventana de paradas en la vuelta 36 y anticiparon su detención en busca de un ritmo que no llegó bajo el sol, cubriéndose los líderes de forma rápida para evitar la caution que no llegó. Truex ganó el primer segmento diez segundos por delante de Larson, Kyle Busch, Harvick y Hamlin y mantuvo el liderato en el pit lane, yéndose en menor medida de Busch en el siguiente stint. Hamlin abrió los pit stops en bandera verde a mitad de la segunda parte, siguiéndole Kyle Busch y Harvick en el siguiente giro y Truex dos después en la continuidad del ciclo habitual.

Sin embargo los mecánicos de Truex cometieron un error garrafal y le pusieron las ruedas al revés en su parada, obligando al #19 a entrar de nuevo y perder una vuelta. Un trompo solitario de John Hunter Nemechek dio una caution en la que Truex pudo desdoblarse y remontar hacia las posiciones altas. Larson empujó a Kyle Busch al liderato y Harvick pasó al #18 en la segunda vuelta de la resalida, devolviéndole el adelantamiento el de Gibbs a falta de tres giros para el final del segundo segmento e imponiéndose en dicha segunda parte.

Truex subió del 13º a 4º puesto en ese breve espacio y aguantó un 3-wide de Larson, Harvick y Logano en la resalida para pasar al de Ganassi y ponerse tercero. Delante de él solo estaban sus compañeros, alternados en una primera posición que acabó quedándose Kyle Busch. Hamlin volvió a descolgarse y fue relegado por Harvick antes de volver a pasarle cuando el Ford corrigió un repunte de sobreviraje en la curva 4; Truex retrocedió confiando en su ritmo a tanda larga y luego se enganchó a Harvick, a la vez que Kyle Busch dejaba a Hamlin a dos segundos y medio.

Larson rebasó a Harvick por el cuarto lugar y presionó a Truex por el tercero, anticipando las paradas bajo bandera verde queriendo estar más arriba pero no pudo seguir en carrera por un reventón de motor que le apartó de la batalla por la victoria. Hamlin y Kyle Busch entraron de inmediato, Truex estiró su detención cinco vueltas y Harvick lo hizo aún más (14 giros) en busca de una estrategia alargada que no le salió por un manejo inestable del Mustang. William Byron empezó a ir lento en la recta trasera con el motor dañado sin sacar NASCAR la caution al no quedarse tirado y seguir hasta el pit lane.

Los mecánicos de Gibbs cometieron el segundo error decisivo de la noche al ponerle a Hamlin demasiada cinta en el frontal de su Camry, que empezó a soltar agua ante el sobrecalentamiento del motor. Regresó Hamlin a boxes apenas 13 vueltas después de su anterior detención, a tres segundos y medio como distancia más cercana del liderato y el campeonato antes de ser doblado. Truex salió de boxes a 14 largos segundos de Kyle Busch, recortando el hueco de su compañero poco a poco y estancándose la diferencia en siete segundos. Harvick y Hamlin se desdoblaron pero ninguna bandera amarilla ayudó a cambiar el orden de carrera.

Kyle Busch ganó la carrera y el campeonato con cuatro segundos de ventaja sobre Truex, cediendo todo el tiempo posible al final entre pilotos que se desdoblaron. Erik Jones completó el triplete de Gibbs, Harvick subió de 16º a 4º y Hamlin de 19º a 10º en sus esfuerzos finales. Logano, Clint Bowyer, Alex Bowman y unos sobresalientes Ryan Newman y Austin Dillon fueron los demás ocupantes del top 10. Daniel Hemric se despidió de la Cup Series con un 12º puesto, Jimmie Johnson (13º), Chase Elliott (15º) Brad Keselowski (18º), Kurt Busch (21º) y Aric Almirola (22º) fueron doblados en la última carrera de Paul Menard (17º) y David Ragan (27º).

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