Cuando Giorgio Sanna dejó la jefatura de Lamborghini Squadra Corse en el año 2024, jamás se pensó que el programa deportivo del fabricante italiano iniciaría un período de incertidumbre que aún ahora, en pleno 2026, se mantiene, lo que concede la sensación de que está a la deriva. Primero Rouven Mohr asumió el cargo de manera provisional para luego cederlo Maurizio Leschiutta, quien llegó allí tras su larga experiencia en el área deportiva, incluyendo su pasantía como ingeniero del programa BMW M Hybrid V8. Pero luego fue apartado de su cargo, lo que nuevamente permitió a Mohr volver a la dirección de Squadra Corse, sin embargo, a inicios de este mes se comunicó que el ingeniero alemán fue requerido por Audi para desempeñarse como director técnico y de desarrollo, lo que nuevamente dejó a Lamborghini en la orfandad en lo que respecta a las riendas de su estructura cliente en competición. Desde hace varias semanas se asoma a Andrea Reggiani como su sucesor, todo ello en la víspera del debut del Temerario GT3, que es la única tabla de salvación con la que cuenta Lamborghini para los próximos años.
Sin duda, Lamborghini Squadra Corse viene de un gran descalabro financiero y de imagen al subestimar lo que se requiere para competir en la clase Hypercar del WEC. Involucrarse en el proyecto SC63 de manera oficial, cuando este departamento del fabricante apenas cuenta con 30 empleados y se sostiene sobre la inversión e infraestructura de sus clientes. A estas alturas es innegable que el Temerario GT3 representa el presente y el futuro de Lamborghini en competición, toda vez que el SC63 permanece estacionado hasta nuevo aviso, como símbolo de imprudencia. De Reggiani asumir la jefatura de Squadra Corse deberá afrontar de inmediato el descontento que existe con la asignación del primer lote del Temerario GT3, llegando de inmediato las quejas desde el DTM, donde el equipo Grasser ya tiene su unidad, y ha estado probando en Monza con pilotos de fábrica, allí están Mirko Bortolotti, Maximilian Paul y Franck Perera, en tanto Abt Sportsline sigue esperando pacientemente su coche mientras su personal observa cómo sus rivales acumulan información con horas en pista.
Según la publicación Motorsport Total, Lamborghini Squadra Corse atraviesa por un período de incertidumbre debido a que Audi Sport estaría considerando reactivar su programa de clientes, por tal razón han requerido a Rouven Mohr, lo que a todas luces indica que Lamborghini es un fabricante subordinado a Audi en la jerarquía interna del Grupo Volkswagen. No solamente Mohr será trasladado ya que también Stefan Gugger, director de desarrollo de Lamborghini en competición y uno de los principales artífices del proyecto Temerario GT3, se marchará junto a Mohr a Audi Sport, salida que se une a la del ex director técnico de Squadra Corse, Leonardo Galante, quien renunció a su cargo tras conocer la salida de Giorgio Sanna. Como se advierte, el departamento deportivo de Lamborghini no solamente requiere de un jefe sino también de personal de altas credenciales para encargarse del área técnica.
En tal sentido, se especula que, de asumir Andrea Reggiani el puesto de jefe, y considerando su pasado de más de una década involucrado en Ferrari Corse Clienti y luego con Dallara, inclusive fue el director del proyecto Stradale, pueda implementar un plan que permita a Lamborghini Squadra Corse y a Dallara fusionarse para fabricar las unidades que se requieren para organizar la serie Lamborghini Super Trofeo a nivel mundial lo más pronto posible, tomando en cuenta que tales campeonatos representan la principal fuente de financiamiento del fabricante italiano. Hasta ahora solamente se han podido fabricar ocho unidades Temerario GT3 y resulta imposible que a ese paso se pueda reemplazar para 2027 la actual existencia del Huracán GT3 Evo 2 en las pistas ya que se requiere de la fabricación de al menos cien unidades del Lamborghini Temerario al año, lo que a todas luces es imposible para Squadra Corse.
Vía Motorsport Total






