A estas alturas no se puede ocultar que el RB22 no es un monoplaza competitivo, de allí que Laurent Mekies salió a declarar que están pagando el precio de prolongar el desarrollo del RB21 para impulsar a Max Verstappen a la conquista del cetro de pilotos el año pasado, lo que no se pudo lograr y además comprometió el programa para afrontar el nuevo reglamento técnico. Así que, por perseguir el límite del anterior monoplaza, están en medio de una situación complicada ya que desde que empezó la temporada han experimentado toda clase de tropiezos, con un Max Verstappen que le cuesta rodar en la zona superior, marcha noveno entre los pilotos, y un Isack Hadjar que apenas ha puntuado en una sola fecha, lo que ha llevado a la escudería a estar en el sexto lugar entre los constructores.
Esta es la primera temporada que Mekies aparece como jefe de la escudería austriaca desde el inicio, así que es responsable de lo que está ocurriendo, no puede señalar a Christian Horner como causante de esta debacle, por tal razón asume la culpa de no soltar la agenda de desarrollo de 2025 en el momento adecuado y enfocar esfuerzos en el proyecto de 2026. Argumenta Mekies que el departamento de ingeniería consideró adecuado explotar al máximo en potencial del RB21 antes de concebir el RB22 a pesar de partir de dos conceptos muy distintos. El hecho de coincidir un aumento en el rendimiento de Max Verstappen con un declive de los pilotos de McLaren hicieron que se tomara tal decisión y ahora se encuentran que hay mucho trabajo por hacer. Antes de señalar que cometió una imprudencia, Mekies opta por dar la cara y a su vez constatar hasta qué punto el personal de Red Bull Racing es capaz de revertir la actual situación utilizando la experiencia que poseen avanzando desde atrás en la temporada.
Añadió que de ningún modo se van a resignar a permanecer en la zona media de la parrilla, el objetivo es ahora comprender lo que tienen entre manos para desarrollar el potencial y corregir errores, aún no es el momento para considerar que el RB22 es una propuesta fallida. No existen excusas a partir de ahora, ganar carreras luce como un objetivo lejano, están claros en ello, pero de igual manera todo el grupo se sintió satisfecho con lo que pudieron lograr el año pasado, disfrutando cada gran actuación de Max Verstappen desde el Gran Premio de los Países Bajos hasta su triunfo en Abu Dhabi, alcanzando seis victorias en ese período con diez podios en total en igual número de carreras. Para Mekies valió la pena tal esfuerzo a pesar de no lograr la meta, pero disfrutaron mucho esas semanas de tensión, sueños y alegrías. Lo que resta ahora es pasar la página completamente, un poco tarde según lo que han podido observar, con un problema de sobrepeso que es evidente y con inconvenientes para gestionar de manera eficiente la unidad de potencia, lo que ha provocado que Max Verstappen asome retirarse de la Fórmula 1 tras observar el bajo rendimiento de su monoplaza.
En palabras de Laurent Mekies:
Pensamos, y seguimos pensando, que era lo correcta, porque dar vuelta a la página para 2026, habría sido una solución fácil, una forma de optimismo, según la cual el año siguiente sería mejor, pero nunca entenderíamos completamente los límites del coche de 2025. Por supuesto, el tiempo y la energía que hemos invertido en este esfuerzo a finales del año pasado, tiene un impacto en nuestro punto de partida en el 2026. Así que sí, estamos pagando un pequeño precio a día de hoy. Es lo que usamos como excusa.
Vía Nextgen Auto





