Signatech, equipo fundado en 1990, y ganador en tres ocasiones de las 24 Horas de Le Mans en la clase LMP2, permanece a la espera de una tabla de salvación para quedarse en el WEC luego de anunciarse el retiro de Alpine al término de esta temporada. Espera Philippe Sinault, jefe de la estructura, tener éxito donde Porsche fracasó en el sentido de disponer de los prototipos para competir en la clase Hypercar y contar con los recursos que se requieren para afrontar el campeonato. Tan solo tres años permaneció activo el programa oficial de Alpine en el WEC junto a Signatech y cuando las ambiciones comenzaban a crecer, el fabricante francés decidió apartarse de los eventos de resistencia al no poder asegurar el presupuesto estipulado para el 2027 y más allá.
El Alpine A424 ha sido homologado hasta la temporada 2029 y considera Sinault que, al estar su base de operaciones en Europa, será más sencillo conseguir inversionistas para competir como equipo privado a partir del año que viene, escenario muy distinto al de Porsche Penske Motorsport ya que la operación del prototipo 963 se estableció en los Estados Unidos y desde allí no han dado muestras de querer regresar a Le Mans, sobre todo tras el ACO comunicar la obligatoriedad de participar durante toda la temporada del WEC con dos coches. En contraste, Sinault está convencido de que este año puede alcanzar buenos resultados, sobre todo en Le Mans, que le permitan establecer una sociedad para continuar en la categoría, aunque directamente no estén representando a un fabricante. En este punto no se refirió a una posible condición del ACO al no ser equipo oficial, pero es que todavía no se define la posición del tercer coche de AF Corse en el campeonato.
Es evidente que tanto Porsche como Alpine se retiran del WEC por razones financieras, ambos fabricantes atraviesas por una mala situación en lo que respecta a volumen de ventas en los mercados comerciales y además el Grupo Renault se apartó de la competición. El reglamento del WEC sigue siendo atractivo para otros fabricantes y eso se debe tomar en cuenta, aunque también es cierto que se ha cuestionado de forma disimulada la aplicación del Balance de Rendimiento, que también representa una señal de advertencia, pero que en nada tiene que ver con la concepción del reglamento técnico. En tal sentido, espera Sinault que Alpine le permita gestionar los dos prototipos de forma privada porque definitivamente no tiene intenciones de retirarse de las carreras y más cuando posee las herramientas para competir en la clase principal de prototipos.
En palabras de Philippe Sinault:
El coche está homologado al menos hasta 2029, así que físicamente podría competir y seguir participando en el Campeonato Mundial de Resistencia y las 24 Horas de Le Mans. Debo pensar en el futuro como director de empresa y de equipo, estaremos en Le Mans en tres meses, por lo tanto, es fundamental que siempre estemos preparados.
Vía Motorsport Total





