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Un nuevo baño de realidad para Williams

El reciente Gran Premio de Estiria inició con Gorge Russell ubicado en el puesto 11, lo que hacía presagiar que la escudería Williams tendría ciertas opciones de luchar en la mitad del pelotón, al menos por cierto tiempo. Pero a pesar de la calificación de Russell, el resultado final fue el acostumbrado, con el piloto inglés penúltimo, por delante de su compañero Nicholas Latifi, ambos a dos vueltas del ganador. Según comentó Russell, el FW43 no se siente bien cuando compite contra otros monoplazas, particularidad que los ingenieros no han podido resolver porque desde hace mucho tiempo no tienen rivales a los cuales atacar.

Desde la temporada de 2017, el equipo Williams desconoce lo que es luchar por los puntos con regularidad, situación que ha complicado la búsqueda de mejoras en su departamento técnico. Desde el 2018, los pilotos de Williams solamente han luchado por no llegar en último lugar en cada gran premio, descartando que las carencias provengan del motor ya que los FW43 utilizan la unidad de potencia Mercedes-AMG F1 M11 EQ Performance, misma que instalan en la escudería Mercedes y en Racing Point, con resultados extraordinarios.

De nuevo la sombra de un grave error en el concepto del actual monoplaza se posa sobre Williams, su departamento técnico está a la deriva y el hecho de que ni siquiera puedan rivalizar con Alfa Romeo y Haas F1, escuderías con evidentes deficiencias en sus motores, desmoraliza al personal de Williams. Tras su reciente actuación, Russell manifestó que está decepcionado porque las dificultades son reales, el coche no puede perseguir de cerca a otros y mucho menos intentar sobrepasarlos porque se pierde toda estabilidad.

El año pasado nunca pudieron llegar a una conclusión similar porque el FW42 siempre permaneció lejos de todo, con Russell y Robert Kubica compitiendo a un ritmo que no les permitía mayores esperanzas de progresar. Sin embargo, esta temporada se presentó la ocasión de ubicarse en el centro de la parrilla tan pronto como en la segunda carrera de la temporada, y el resultado volvió a ser decepcionante. Apartando algunas vueltas donde cometió errores que le llevaron a la grava, Russell comunicó que de igual manera sus mejores vueltas demostraron que el ritmo del FW43 no está para luchar por puntos.

En palabras de George Russell:

Tenemos dificultades cuando estamos cerca de otros monoplazas. Desde un punto de vista aerodinámico, el coche es realmente sensible. Se siente bien con aire libre, pero una vez que está dos o tres segundos detrás de otro ya no es el mismo. Es un problema. Mercedes trajo un buen motor, mientras que los Ferrari de Alfa Romeo y de Haas fueron débiles. Sin embargo, en la carrera hay problemas con nuestro propio coche, no puedo atacar, no hay agarre en lo absoluto.

Vía | Motorsport Total