¿Qué es el filtro de partículas de un coche?

El filtro de partículas de un coche es un sistema anticontaminación que retiene y elimina las partículas que se generan en la combustión de los motores diésel y gasolina. Un sistema imprescindible, para evitar uno de los contaminantes más peligrosos de los coches con motor de combustión interna, y a menudo polémico, por las posibles averías que se generan en el filtro de partículas, o incluso por una práctica ilegal, como anular el filtro de partículas.

¿Qué es el filtro de partículas de un coche?

Aunque existen diferentes tipos de filtros de partículas, el funcionamiento general de todos ellos es el mismo. Los gases de escape atraviesan un sistema de filtrado que se encuentra en el tubo de escape, y que se encarga de retener esas partículas sólidas que son tan peligrosas para la salud. La regeneración del filtro hace que, alcanzando temperaturas muy elevadas, se produzca la combustión de estas partículas, y su descomposición en partículas mucho más pequeñas e incineración.

Los filtros de partículas son especialmente comunes, y conocidos, por su presencia en todos los coches diésel modernos. En cualquier caso, los filtros de partículas ya están presentes también en los motores de gasolina, y pronto serán habituales en todos ellos, por imposición de las últimas normativas de contaminación.

Los filtros de partículas son los encargados de reducir y eliminar uno de los residuos contaminantes más peligrosos de la combustión de los motores diésel y gasolina de nuestros coches

El filtro de partículas y sus averías

Los filtros de partículas son conocidos entre los conductores por ser una causa habitual de averías. Cuando el filtro de partículas se obstruye, los gases de escape no circulan correctamente, y el diagnóstico de fallos puede hacer que el motor falle, y obligarnos a pasar por el taller para resolver el problema. Los diésel modernos emplean sistemas que se encargan de la regeneración automática del filtro de partículas, para evitar este problema. Ver consejos para evitar averías en coches diésel.

También es recomendable llevar a cabo ciertas buenas prácticas si nuestro coche emplea un filtro de partículas, como realizar periódicamente trayectos en carretera, manteniendo el motor a un régimen de revoluciones alto, si el uso habitual que hacemos de nuestro coche es de trayectos cortos y en ciudad. Ver inconvenientes de conducir a bajas revoluciones. También recomendamos informarnos acerca del funcionamiento del filtro de partículas de nuestro coche, de manera que si este cuenta con un sistema de regeneración automática, seamos capaces de saber en qué momento se está regenerando el filtro para mantener encendido el motor hasta que haya terminado el regenerado.

Ver 5 consejos para evitar las temidas averías del filtro de partículas de tu diésel.

Anular el filtro de partículas

Los filtros de partículas también son conocidos por una práctica habitual, pero ilegal, la anulación del filtro de partículas. Algunos talleres llevan a cabo el proceso - insistimos de manera ilegal - de anular el filtro de partículas, lo que evita su obstrucción, y sus averías, pero también hace que el coche emita cantidades ingentes de partículas muy contaminantes. Esta práctica esta perseguida, porque la anulación del filtro de partículas altera las emisiones homologadas del coche. Las ITV, por ejemplo, controlan los sistemas anticontaminación y también si un coche ha anulado su filtro. Hay que recordar que las partículas que eliminan este tipo de filtros son muy peligrosas para la salud, y consideradas como cancerígenas por la OMS.

El propietario de un coche que ha anulado un filtro de partículas puede enfrentarse a multas entre los 100 y los 200 euros. Los talleres que llevan a cabo la modificación pueden enfrentarse a sanciones económicas que, obviamente, son mucho más cuantiosas, y la imputación de un delito contra el medio ambiente.

Ver cómo las ITV ponen fin a la anulación de los filtros de partículas.

Lee a continuación: 5 requisitos que un buen coche de segunda mano debería cumplir

Ver todos los comentarios 3
  • Alfonso López-Rey Pérez

    Dudo mucho que los gasolina de inyección indirecta lleven alguna vez Fap, sus emisiones nocivas son infinitamente menores a los Turbo tricilindricos que pueblan nuestras carreteras, y que son más perjudiciales que muchos Diésel con algunos años

  • Carlos Fernández

    Tengo 2 coches con filtro de partículas y considero que la información que dais es errónea.
    No hacen falta trayectos largos ni mucho menos yendo altos de revoluciones para regenerar el filtro.
    Es un proceso automático que arranca en cuanto se alcanza la temperatura de trabajo.
    Incluso si se para el motor, el proceso se reanuda cuando se arranca de nuevo.
    Creo que los ingenieros de las marcas, que son bastante más listos que vosotros, han tenido en cuenta todas esas situaciones.

    • javi

      a ver listillo, el filtro cuando de ha de regenerar automáticamente inyecta combustible al filtro q ha de prender con el suficiente calor de los gases de escape, si por alguna razón no se llega a la temperatura para que prenda (bajas revoluciones, paradas en semáforos "cuidado start stop diésel" o lo paras hasta que vuelvas a coger el coche), ese combustible se inyecta al cárter de aceite, (de ahí que estos vehículos usen aceites especiales y q el ordenador te pueda avisar de excesivo nivel en este para que cambies el aceite), obviamente si esto sucede la regeneración vuelve a empezar, pero si a los 3 ó 4 intentos no lo ha conseguido, el filtro empieza a obstruirse y has de pasar por el taller para que hagan regeneración forzada (entre 50 y 90€), y si tan obstruido está q no funcionase, en ese caso amigo prepara la cartera, porque un filtro nuevo te va a salir entre los 900 y los 1300€