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Industria

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4 preguntas y respuestas acerca de la subida del precio del diésel

Diesel Velocimetro

Definitivamente, la subida del precio del diésel no nos ha pillado desprevenidos. Ya hace tiempo venimos advirtiendo que, de una u otra forma, la ventaja fiscal de los diésel acabaría, más temprano que tarde, desapareciendo. Y todo apunta a que el Gobierno de Pedro Sánchez, investido hace apenas un mes, será el que finalmente revise la fiscalidad de los combustibles, y equipare los impuestos del diésel y la gasolina. Una decisión que, necesariamente, hará que el precio del gasóleo se encarezca unos 9,55 céntimos de euro por litro repostado. Ver noticia sobre la subida del precio del diésel.

1. ¿Por qué es necesaria la subida del precio del diésel?

La subida del precio del diésel llegará como consecuencia de una revisión de los impuestos, como ya apuntábamos anteriormente. Aunque el Gobierno de Sánchez sea el que vaya a ejecutar esta medida, durante el Gobierno de Rajoy ya se estuvo valorando esta posibilidad y otras medidas que no solo encarecerían el precio del carburante, sino también adquirir un coche diésel y mantenerlo, e incluso implicando a las administraciones locales y autonómicas. La Unión Europea lleva tiempo presionando para que se lleven a cabo estas medidas, y los episodios de contaminación de los últimos años, así como el escándalo de Volkswagen, no han hecho otra cosa que aumentar la preocupación entre los miembros comunitarios.

En abril, aún con Mariano Rajoy en la Moncloa negociando los Presupuestos Generales del Estado, el PSOE de Pedro Sánchez presentaba unos presupuestos alternativos, que sin posibilidad real de hacerse efectivos sí trataban de introducir propuestas diferentes a las del Partido Popular, y diferentes partidas. Entre esas propuestas se incluía la que hoy ya presuponemos se hará efectiva muy pronto, la de incrementar los impuestos de los diésel.

El descrédito que ha sufrido el diésel en los últimos años, la presión de la Unión Europea, y la necesidad de acabar con uno de los beneficios que históricamente ha tenido el diésel en España, serían la razón de esta subida de impuestos y por ende de los precios del carburante

2. ¿Cuánto se incrementará el precio del diésel?

El objetivo, como decíamos, es equiparar la carga fiscal sobre la gasolina y los diésel. Actualmente el tramo estatal del impuesto por hidrocarburos es de 30,7 céntimos de euro por litro de gasóleo y de 40,25 céntimos de euro por litro de gasolina. Con la subida, el diésel debería llegar a los 40,25 céntimos de euro, con lo cual el incremento sería de 9,55 céntimos de euro por litro de gasóleo. Con el litro de diésel con un precio de venta al público, impuestos incluidos, a 1,164 euros, eso significaría pagar el diésel a 1,26 euros, un incremento sobre el 7,7%.

Imaginando un coche que realiza unos 20.000 kilómetros al año, ciertamente pocos para lo que se presupone en un diésel, y con un consumo medio de 5 litros/100 kilómetros, bajo para una conducción en carretera y ciudad, el coste para el usuario de repostar su diésel se incrementaría por encima de los 100 euros al año.

Pero esa diferencia en el coste de repostar el diésel no es más que la punta del iceberg de una ventaja más, con respecto a los gasolina, que se pierde. Pensemos que el beneficio de adquirir un diésel, frente a un gasolina, es cada vez menor, teniendo en cuenta aspectos como los consumos reales, cada vez más bajos en los gasolina, sistemas anticontaminación susceptibles de averías, mantenimiento, etcétera.

La subida de impuestos haría que el precio del diésel se incremente en 9,55 céntimos de euro por litro repostado

3. ¿Cuándo se producirá la subida del diésel?

Sin que aún se haya definido exactamente cómo se producirá la subida, sabemos que existen dos opciones. La primera, que la subida se produzca inmediatamente, lo que permitiría a las arcas públicas - y según estimaciones del PSOE - recaudar 2.140 millones de euros al año. Pero lo más probable es que esta subida se produzca progresivamente, de forma escalonada y a lo largo de los próximos cuatro años. Aún así, en su primer año la recaudación de las arcas públicas ya sería de 600 millones de euros.

Os daremos un dato no menos revelador. El coste de igualar las bajas de maternidad y paternidad, y el resto de medidas que se plantean en los permisos de nacimiento, se estima en hasta unos 2.000 millones de euros al año. Si bien es cierto la recaudación de los impuestos de hidrocarburos se lleva a cabo desde Hacienda, y el coste de los permisos de maternidad y paternidad corre a cargo de la Seguridad Social.

El escenario más plausible es el de la subida de impuestos escalonada, a lo largo de los próximos cuatro años, lo que atenuaría las consecuencias que esta subida puede tener

4. ¿Qué consecuencias tendrán estas subidas del diésel?

Una de las consecuencias que más debería preocuparnos es la que podría tener en los sectores profesionales. El incremento de los precios del gasóleo se traducirían, necesariamente, en el incremento del precio de los servicios, el transporte de mercancías y pasajeros, y en general de todos los bienes de consumo. Habría que ver si estas subidas se trasladan también a los profesionales, y el diésel bonificado, o se evitan mediante exenciones o compensaciones.

Por otro lado no hemos de olvidarnos de que esta medida será un palo más para el coche nuevo diésel. El diésel ya ha dejado de ser la opción favorita del comprador de coches nuevos y ha caído hasta una cuota del 35,3% en mayo (37,4% en todo el año) frente al 59% que supone la gasolina (57% en todo el año). Incrementar los precios de los diésel sería un argumento más para el comprador, junto a otros muchos, para disuadirlo de adquirir un diésel, salvo que recorra cada año varias decenas de miles de kilómetros, una cifra muy superior a la media que reflejan las estadísticas.

Es evidente que esta medida también tendría consecuencias, y quizás peores, en el mercado de ocasión, que también es el más preocupado por las restricciones a los diésel que se están planteando en las grandes ciudades como Madrid.