Si te gusta mínimamente el motor, seguro que lo has escuchado más de una vez en tus círculos cercanos. Puede incluso que tú mismo/a lo pienses: de un tiempo a esta parte, el diseño de BMW es un poco… Estrambótico. Primero fueron unos riñones enormes, ahora son las parrillas que mezclan futurismo con inspiración retro, y hay quien piensa que los diseños se han ido de las manos. «BMW ya no es lo que era», «se están equivocando»… Pero déjame decirte algo: les está funcionando.
Media industria está en crisis, pero BMW está ganando más dinero
El diseño podrá gustarte más o gustarte menos, pero los números no son opinables. Y en medio de la tormenta que está arrasando con la industria del automóvil y echando por tierra los planes de electrificación, BMW está capeando el temporal y de qué manera.
En 2025, BMW facturó 98.805 millones de euros. Es menos que en 2024, cuando ingresó 105.317 millones, lo que supone una caída del 6,2%. Tampoco vendió más coches, al contrario: las entregas cayeron un 1,4%, hasta las 2.169.761 unidades (a nivel marca, no grupo). Hasta aquí, podrías pensar que BMW no va bien, pero hay un dato que despeja todas las dudas: los beneficios.
El beneficio neto de BMW creció un 11,4% en 2025, hasta los 3.927 millones de euros. Es decir, BMW ganó más dinero vendiendo menos coches en total, y sin renunciar a los eléctricos. Los de Múnich colocaron más de 442.000 eléctricos (contando BMW, Mini y un puñado de Rolls-Royce), un 8,3% más que el año anterior.
Los beneficios de Mercedes se desplomaron y Volvo directamente perdió dinero
El dato contrasta con el de sus principales competidores y con muchos otros fabricantes de coches, aunque no sean rivales directos. Los beneficios netos de su mayor rival, Mercedes-Benz, cayeron a la mitad en 2025 (-48,8%) en comparación con el año anterior. La marca de la estrella ya está empezando a cambiar estrategias que no han funcionado.
Audi aumentó sus beneficios un 10,2% en 2025, pero a nivel de grupo, Volkswagen ganó un 44,3% menos que el año anterior. Una buena parte del golpe fue por culpa de Porsche, cuyos beneficios se esfumaron casi por completo el año pasado, cayendo un 91,4%. Los problemas con la plataforma Premium Platform Electric (PPE) han afectado primero al Macan eléctrico y después a otros proyectos. A eso hay que añadir el coste de los aranceles y la marcha atrás con sus ambiciosos planes eléctricos.
La otra premium europea, Volvo, directamente perdió dinero. El año pasado tuvo unas pérdidas de 282,8 millones de euros, principalmente a causa del impacto de los aranceles de Estados Unidos.
Digan lo que digan, la jugada les está saliendo bien
El diseño importa, evidentemente, e importa mucho. Pero mientras perdemos tiempo discutiendo si tienen una parrilla demasiado grande, si el XM es espantoso o si el diseño del nuevo i3 ha perdido elegancia, los números dicen que la jugada de BMW está saliendo bien.
No a todo el mundo le gustan los nuevos diseños, pero siguen gustando a mucha gente. Y lo más importante (desde el punto de vista del negocio): esa gente está dispuesta a pagar más, como demuestra el hecho de que BMW haya ganado más vendiendo menos coches. Personalmente creo que los BMW actuales no son especialmente bonitos, aunque debe reconocerse que están haciendo algo diferente y más original. En cualquier caso, la compañía está aumentando beneficios mientras el resto las pasa canutas. Y contra el balance de resultados y la necesidad de contentar a los accionistas, no podemos hacer mucho.








