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Europa sólo podrá fabricar combustible sintético para 5 millones de coches… y hay casi 300 millones

Elena Sanz Bartolomé | 5 Oct 2022
Combustible Sintetico Efuel  01
Combustible Sintetico Efuel  01

En el calendario de la Unión Europea, 2035 será el año en el que, oficialmente, se prohibirá la venta de coches de diésel y gasolina. Para que los vehículos de combustión interna puedan sobrevivir más allá de esta fecha, una parte de la industria automotriz ha apostado por los e-fuels o combustibles sintéticos. Sin embargo, esta tabla de salvación podría no ser suficiente para impulsar a todos los modelos que circulan por Europa.

El análisis está firmado por Transport & Environment, la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente. La principal conclusión del mismo es que los fabricantes de e-fuels en Europa únicamente podrán suministrar combustible al 2% de los vehículos que circularán por el Viejo Continente en 2035. O lo que es lo mismo: a 5 millones de los 287 millones proyectados para ese momento.

Su estudio incluye a todos los proveedores europeos de combustible electrónico: no sólo en aquellos que fabrican el e-fuel utilizando electricidad con cero emisiones. Si hicieran esta exclusión y solamente tuvieran en cuenta los carburantes que se han producido sin emisiones, estaríamos hablando de una cantidad de vehículos mucho menor.

Un caballo de Troya

Yoann Gimbert, uno de los analistas de movilidad eléctrica de Transport & Environment, explica que “los combustibles sintéticos se presentan como una forma (neutra en carbono) de prolongar la existencia de los motores de combustión. La clave está en que los propios datos de la industria muestran que sólo habrá suficiente para una pequeña fracción de vehículos. Los legisladores deberían cerrar la puerta a este caballo de Troya para la industria de los combustibles fósiles”.

Desde el punto de vista de Transport & Environment, en Europa, los e-fuels “absorberían la electricidad renovable necesaria para el resto de la economía”. Apuntan, además, que sería poco realista que Europa espere poder importar combustibles sintéticos en una escala lo suficientemente grande como para abastecer a su flota de vehículos.

Esto, probablemente, también retrasaría los esfuerzos que están llevando a cabo determinados países para descarbonizarse: “Es ingenuo suponer que aquellos que están en desarrollo ahorrarían sus energías renovables para usar combustibles sintéticos en los vehículos únicamente para satisfacer los intereses creados. Algunos de esos países carecen, incluso, de energía para sus necesidades básicas”.

No para vehículos privados

A esto añade la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente que los vehículos impulsados por e-fuels contaminan más que los vehículos eléctricos: en 2030, según sus cálculos, un coche de baterías emitirá un 53% menos de CO2 durante su vida útil que uno que funciona con combustibles de este tipo. Además, el gas sintético también emite tanto NOx como los combustibles fósiles.

A pesar de los planes de fabricantes como Porsche o Lamborghini y de la apuesta de deportes como la Fórmula 1, T&E cree que usar combustibles sintéticos para los vehículos privados no sería tan eficiente como la electricidad. Eso sí, esto no quiere decir que no haya lugar para ellos en el mercado: “Los e-fuels que se fabrican en Europa deberían tener prioridad para aviones y barcos porque la mayoría de ellos no pueden usar baterías para descarbonizarse”.