Entre tanto SUV, coche eléctrico urbano e híbrido enchufable de gran autonomía, ver la presentación de un coche como el que acompaña estas líneas, sin duda es una sorpresa, pues con un diseño perfectamente articulado entorno al concepto de un verdadero gran turismo, sin duda se trata de un soplo de aire fresco.
Se llama Lynk & Co GT y es toda una declaración de intenciones de los de Gotemburgo, ya que aunque se trate de un modelo conceptual, unas orgánicas formas dejan claro que hay algo de intención tras todo este trabajo, pues la marca no ha acotado su vida a la de un prototito con intenciones de show-car, sino que ha dejado en el aire su futuro.
Con 4,78 metros de largo, 2 metros de ancho y apenas 1,33 metros de alto, este Lynk & Co GT Concept se presenta como un gran turismo de proporciones contundentes, a lo que ayuda una batalla de 2,75 metros, que refuerza esa imagen de coche bajo, ancho y largo que adelanta prestaciones, pero sin renunciar a un habitáculo usable gracias a su configuración 2+2. Por tanto, no es un superdeportivo radical, sino un GT en el sentido más clásico del término, reinterpretado bajo un trabajado diseño, seña de identidad de Lynk & Co frente al anodino mundo del coche chino. Qué marca tan curiosa, Lynk & Co.
En el plano de la estética, se introduce el concepto de diseño “Sculpted by Light”. Y es que las superficies del coche están pensadas para interactuar con la luz y el movimiento, generando distintos efectos visuales según el ángulo. Está acabado en un color llamado Apex Blue, con efecto de metal líquido, que está pensado para reforzar esa sensación incluso en parado, mientras que los acentos en Spark Yellow, añaden contraste y un punto agresivo. Todo ello, obviamente, se combina con un enfoque aerodinámico muy trabajado en formas.
Por otro lado, la marca anuncia un modo específico de circuito, denominado ‘+’, en el que la suspensión reduce su altura en 15 mm, los elementos aerodinámicos delanteros y traseros se despliegan y la longitud total crece en 100 mm. El alerón trasero emerge, mejorando la carga y la estabilidad, mientras que el flujo aerodinámico se optimiza. Incluso el interior cambia, ocultando el cuadro de instrumentos y tres pantallas digitales para centrar la experiencia en la conducción.
A nivel técnico, el Lynk & Co GT apuesta por una arquitectura de tracción trasera y un chasis gestionado por IA que les permite hablar de una aceleración de 0 a 100 km/h en 2 segundos, una cifra propia de hipercoches. No obstante, no hay ni una sola palabra en cuanto a su tren de potencia. Con las anteriores cifras en la mano y a tenor de la ausencia de tubos de escape tanto en la zaga como en los laterales, estamos ante un coche de condicion eléctrica, pero la marca no parece cerrada a escuchar al público para saber qué tipo de sistema encajaría mejor en el GT, aunque a tenor de la manera de entender el mercado que tiene Lynk & Co, podemos descartar que vaya a ser puramente térmico.
Por esto mismo, la marca quiere tomar todo el feedback posible de usuarios y comunidad antes de tomar decisiones sobre una posible producción o sobre las motorizaciones definitivas. Bajo el modo de ver de un servidor, el concepto de este tipo de coches no debe estar ligado únicamente a un propulsor eléctrico, a la vista está que el MG Cyberster apenas tiene calado comercial y, tanto es así, que hasta Maserati y Lamborghini han cancelado su apuesta por los deportivos eléctricos, aunque Ferrari sigue inmersa en el lanzamiento del suyo.
Para acabar, de ser un modelo que, de alguna manera, llegue al mercado, Lynk & Co habría encontrado la manera de decirle al resto «Aquí estoy», ya que sería una verdera demostración de fuerza en clave deportiva, algo que se está perdiendo poco a poco dentro de las marcas más arraigadas de la industria. Sólo Toyota, últimamente, con el GR GT ha hecho algo parecido, y para Lynk & Co sin duda sería una gran manera hacerse grande entre gigantes. Ojalá ver un Lynk & Co GT de producción pensado para rivalizar con los Porsche 911, AMG GT, Maserati Granturismo y compañía.







