CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Tecnología

4 MIN

¿Se puede congelar la gasolina o el diésel de nuestro coche?

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 20 Ene 2021
Marchas Largas Coche Nieve Volvo V90
Marchas Largas Coche Nieve Volvo V90

Con el temporal de frío que ha dejado la borrasca Filomena en el que el mercurio por debajo de los cero grados se ha convertido en la imagen más habitual, en muchas ocasiones hemos escuchado la pregunta de si es posible que se congele la gasolina o el gasóleo del depósito de nuestro coche. Pues bien, desde el RACE nos dan respuesta a esta curiosa cuestión.

A partir de - 10 °C pueden aparecer problemas en vehículos diésel

En un principio, es lógico pensar que con el frío cualquier sustancia en estado líquido se congele, o al menos aumente su viscosidad, y por tanto, que esto también suceda en el combustible de nuestro coche. Pues bien, si tienes un coche de gasolina en principio no deberías de preocuparte, pues el punto de congelación de la gasolina se sitúa a - 107 °C, por lo que no deberías notar nada anormal, o a lo sumo una ligerísima dificultad al arrancar debido a que la capacidad de vaporización de la gasolina haya disminuido levemente.

Sin embargo, es el diésel el combustible en el que más de se dejan sentir los efectos del frío. Así pues, en el diésel cuando su temperatura baja de los - 10 °C disminuye su fluidez debido a que ciertas parafinas del mismo comienzan a cristalizarse. Esto provoca que no llegue correctamente hasta los cilindros o que no sea posible inyectarlo totalmente pulverizado, o hasta incluso tapone algún pequeño orificio. Todo ello se traduce un un funcionamiento más tosco del motor, un mayor consumo y vibraciones, y en casos más extremos que no pueda arrancar, apareciendo en el cuadro el archiconocido testigo de avería del motor.

¿Cómo evitar problemas por "congelación" del combustible?

Como ya os contamos, existen tanto gasóleos como gasolinas de invierno y verano, combustibles que añaden unos aditivos que adaptan ligeramente sus propiedades a unos u otros climas. Así pues, el diésel convencional o de verano experimente esa pérdida de fluidez a - 10 °C, mientras que el caso del diésel de invierno se retrasa a - 17 °C. Por lo tanto, tal y como recomiendan desde el RACE, cuando te desplaces a lugares con climas fríos, como por ejemplo zonas de montaña, es recomendable repostar en las estaciones de servicio locales, las cuales cuentan con ese diésel de invierno, ya que en ciudades como Sevilla o Málaga, donde rara vez se baja de los 0 °C, tiene poco sentido utilizarlo, aunque en teoría esa rotación de combustibles debería darse a principios de mayo y finales de septiembre.

Además de esta medida, para evitar problemas por una "congelación" del combustible la solución más eficaz y obvia es que en los días de frío intentes aparcar tu coche en el garaje si dispones de él, y en caso contrario, que lo estaciones en un sitio resguardado de las heladas, como debajo de un árbol. Asimismo, hay quiénes hace años añadían un par de litros de gasolina el depósito de su coche diésel para evitar que este se congelara, un grave error que ya os contamos, como también lo es hacerlo para "limpiar el sistema de inyección", pues si bien es cierto que en mecánicas antiguas de hace cuarenta años no causaba ninguna avería, esta práctica en los actuales vehículos puede llegar a provocar un estropicio mayúsculo.

Fuente: RACE