El lado oscuro de las VTC y el enfrentamiento entre el taxi y empresas como Uber y Cabify

 |  @davidvillarreal  | 

La tensión entre el sector del taxi y las VTC, los alquileres con conductor y el servicio prestado por compañías como Uber y Cabify, han estado muy presentes en los medios a lo largo de los últimos meses. A finales de julio veíamos cómo las movilizaciones del sector del taxi se intensificaban, llegando incluso a bloquear algunas de las principales calles de las grandes ciudades españolas. Las próximas semanas serán cruciales para la resolución del conflicto entre el taxi y Uber y Cabify, las VTC, a la espera de la decisión del Gobierno, que debería anunciarse en Consejo de Ministros, muy probablemente a finales de este mes. Durante las protestas del taxi, y desde la defensa que los taxistas han hecho de su sector, se enviaron algunos mensajes que destacaban el lado más oscuro de las VTC como un argumento más para el enfrentamiento entre el taxi y Uber. Se hablaba de empresas que quasi-monopolizan las licencias, de su tributación, o incluso de la precariedad de las condiciones laborales.

El funcionamiento de las VTC de Uber y Cabify

Estos días teníamos acceso a una información más completa acerca del funcionamiento de las VTC, gracias a una investigación llevada a cabo por nuestros colegas de ADSL Zone, en la que narraban cómo trata la empresa con más licencias VTC a los conductores de Uber y Cabify. De esta forma, se refuerzan algunos de los argumentos utilizados por el taxi para desmitificar el negocio de los alquileres con conductor, que han aterrizado en muchas ciudades españolas.

En este artículo, cuya lectura sinceramente recomendamos, hay ciertos detalles que llaman poderosamente nuestra atención. El primero, que algunas empresas sean la propietarias de la mayoría de las licencias VTC emitidas en España. El segundo, las condiciones a las que están siendo sometidos sus trabajadores.

La economía colaborativa y las licencias VTC con las que trabajan empresas como Uber y Cabify han demostrado que, en algunos casos, están repitiendo los problemas que aparentemente venían a resolver

La concentración de licencias VTC

La concentración de licencias en unas pocas empresas, y sobre todo en Moove Cars, la empresa que ha sido objeto de esta investigación, evidencia que la problemática del taxi que pretendía resolverse con este nuevo negocio, no solo no se está resolviendo, sino que se está repitiendo con las VTC. Que una empresa aglutine buena parte de las licencias emitidas llevaría al sector hacia un quasi-monopolio. Esto, unido a las condiciones a las que se enfrentan sus trabajadores, podría haber contribuido a que Cabify dejara de trabajar con esta empresa hace varios meses. La venta de licencias VTC está degenerando en su centralización, y en especulación como la vivida con las licencias de taxi, algo que podría haberse resuelto sencillamente mediante un modelo de licencias temporales y renovables, o licencias de alquiler.

Aunque a menudo se estén enviando mensajes que tratan de demonizar lo que conocemos como economía colaborativa, el problema de base no está en el funcionamiento de las relaciones económicas que plantea esta nueva economía. A menudo se está desprestigiando a un modelo económico que, ciertamente, podría traer consigo importantes beneficios para la sociedad. Lo que evidenciarían casos como este, y los conflictos laborales que están surgiendo en otros muchos sectores, como el de la logística, es que la economía colaborativa también puede replicar, o incluso intensificar, los problemas que tradicionalmente venían a resolver.

A pesar de todos esos problemas, la economía colaborativa, y el modelo seguido por empresas como Cabify y Uber, sigue propiciando la ruptura de las barreras que hasta ahora impedían el acceso a algunos sectores, como el transporte de pasajeros.

Algunas empresas quasi-monopolizan las licencias VTC, con las que también se está especulando como sucediera con las licencias de taxi

Las condiciones laborales de los chóferes de alquileres con conductor

El segundo punto que resulta más preocupante de esta investigación es el de las condiciones laborales.

Algunos empleados de estas empresas denuncian las condiciones leoninas a las que están siendo sometidos. Hablamos de promesas incumplidas, de salarios poco dignos y muy inferiores a los pactados inicialmente, de jornadas de trabajo demasiado largas, falta de periodos vacacionales, o incluso técnicas de control y presión como el uso de herramientas como Whatsapp.

Mientras tanto, el conflicto entre las VTC y el taxi, lejos de resolverse, sigue intensificándose. Las movilizaciones del taxi cesaron a principios de agosto, a la espera de un anuncio oficial del Gobierno, que prometió atender sus demandas. La solución planteada por el Gobierno se dará a conocer este mes, muy probablemente a finales de septiembre durante el Consejo de Ministros. Ese día prácticamente solo caben dos posibilidades, que las demandas del taxi no sean atendidas, y las movilizaciones regresen al centro de las grandes ciudades españolas, o que sí sean atendidas, y entonces se genere otro problema, el de las 15.000 personas a las que dan empleo las licencias VTC en nuestro país.

Lee a continuación: Las VTC no dejan de crecer: una licencia VTC por cada seis taxis, en la semana que se decidirá si se reanudan las protestas

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  • david garcia

    A vida y el tiempo pone a todo el mundo en su sitio y estás empresas con su avaricia como dice el sabio refranero español romperán el saco.

  • Lobo Feroz

    Buen articulo, pero mal el calificar a estas empresas de economia colaborativa.