15 años sin el General Motors EV1, la desaparición del coche eléctrico que hizo que Elon Musk fundara Tesla

 |  @davidvillarreal  | 

Hoy en día no nos sorprende que todos los fabricantes estén inmersos en proyectos de desarrollo de coches eléctricos y que marcas como Tesla hayan hallado en el coche eléctrico un gran negocio, convirtiéndose en una de las marcas más populares del mercado, y en la referencia a la hora de hablar de coches que prescindan de combustibles fósiles. Lo que menos gente conoce es que el primer gran proyecto de un coche eléctrico de volumen lo llevaría a cabo General Motors en los años noventa. Aquel proyecto sería finalizado dramáticamente hace ahora 15 años, en una decisión muy polémica que, como reconocería Elon Musk, fue el detonante de la fundación de Tesla y del nacimiento de uno de los fabricantes más influyentes en la industria del automóvil moderno.

Cuando hablamos de la fundación de Tesla, y de Elon Musk como su fundador, generalmente nos referimos a la primera gran ronda de financiación en la que entró Elon Musk, en 2004. Si bien es cierto la empresa ya había sido fundada por Martin Eberhard y Marc Tarpenning un año antes. En 2003, hace ahora 15 años, General Motors decidió cancelar el proyecto del EV1, un coche eléctrico que había puesto en circulación más de 1.000 vehículos que no requerían combustibles fósiles. General Motors argumentó que las ventas del EV1 no eran las suficientes como para hacer que el proyecto fuera viable.

Lo sorprendente del caso sería que, pese a la oposición de muchos de sus clientes, General Motors decidió rescindir los contratos de leasing mediante los cuales se comercializó el EV1, para recuperar la posesión de los coches, y proceder a su achatarramiento.

Elon Musk reconoce que la cancelación del proyecto EV1 de General Motors, y el achatarramiento de los coches, fue el detonante del nacimiento de Tesla

La historia del General Motors EV1 sería la protagonista del documental Who Killed the Electric Car de 2006, en el que además se trataban temas tan polémicos como el papel que han jugado las compañías petrolíferas en el avance del coche eléctrico.

Tesla, y sus fundadores, siguieron muy de cerca el caso del General Motors EV1. Vieron cómo muchos clientes extendieron cheques a General Motors para cubrir el valor residual de sus EV1 y evitar que la finalización del contrato de leasing hiciera que General Motors procediera a su achatarramiento. En aquellos días hubo numerosas protestas e intentos fallidos de General Motors para defender su postura. 15 años después, General Motors comercializa coches eléctricos como el Chevrolet Bolt, mientras Tesla se enorgullece de haber conseguido producir más de 7.000 coches en una semana, y la euforia de los clientes haría que ya se hayan cerrado cientos de miles de reservas del Tesla Model 3.

Prácticamente ningún fabricante está dispuesto a prescindir de un proyecto de coches eléctricos en sus programas de desarrollo. Mientras tanto, la historia del General Motors EV1 quedará para el recuerdo, de las dificultades que se han encontrado por el camino para hacer que los coches eléctricos puedan comercializarse en grandes volúmenes, y de uno de los coches más peculiares y raros de las últimas décadas.

Nosotros, por nuestra parte, os prometemos seguir hablando de esta historia, la del General Motors EV1, y la polémica decisión que llevó a la cancelación del proyecto y el achatarramiento de prácticamente todos los coches que se produjeron.

Lee a continuación: El antecedente del caso Volkswagen: 50 años de “Unsafe at any speed”

Ver todos los comentarios 4
  • AC/DC

    Fue muy triste la historia del EV1, el lobby del petroleo en aquellos años era de temer. Hoy por lo menos ya no lo es tanto y se ven mas coches eléctricos e híbridos.

  • SLE96

    El documental de “¿Quién mató al coche eléctrico?” esta es Youtube y es muy interesante de ver. Relata sobre todo la corrupción del gobierno de Bush y el interés por seguir produciendo coches de petróleo e hidrógeno. Muy recomendable

  • Naves
  • Jpd45

    Todo un icono nostálgico que hoy un día debería seguir con nosotros y no haber tenido el fatal desenlace que que que los intereses de la industria automovilística y petrolera decidieron de manera prematura