El caso Kobe Steel: radiografía del que podría ser uno de los mayores escándalos de la industria del automóvil

 |  @davidvillarreal  | 

La industria del automóvil sigue acumulando disgustos. En los últimos años hemos visto algunas de las mayores crisis que se hayan vivido en el sector en mucho tiempo, las emisiones, los airbags Takata y ahora, incluso, los metales con que se fabrican nuestros coches. Kobe Steel ha sido la desencadenante de un escándalo, mayúsculo, y lo peor de todo, de imprevisibles consecuencias. ¿Pero cómo puede un proveedor de metales, como aluminio, y acero, poner contra las cuerdas a toda una industria, tan importante como la del automóvil?

Falsificaciones, también en la venta de acero y aluminio

El caso de Kobe Steel tiene que ver con una falsificación y es por eso que muy probablemente vayas a escuchar estos días esa palabra, que puede resultarnos un tanto confusa a la hora de hablar de acero o aluminio. La falsificación, esencialmente, se producía en los controles de calidad y las certificaciones que se emitían acerca de aspectos tan importantes como la resistencia, o la durabilidad, de los metales que suministraban a sus clientes. Una conducta que la propia empresa ya habría reconocido emitiendo, incluso, una carta de disculpa que en estos momentos puede leerse en su página web.

Merece la pena insistir en varios aspectos. El primero, que como te podrás imaginar no es de recibo que se hayan empleado metales que no cumplían con las especificaciones que venían en componentes de tu coche. El segundo, que los hechos han sido reconocidos oficialmente por la empresa Kobe Steel. El tercero, que aún se desconoce el alcance que ha podido tener el fraude y, sobre todo, sus consecuencias, puesto que no se tiene constancia de que el uso de metales inadecuados haya podido ser la causa de ningún accidente, ni de alguna fatalidad.

El alcance del fraude de Kobe Steel

Kobe Steel ha anunciado que, en los próximos días, facilitará más información acerca del alcance de este fraude. En los últimos días se ha hablado de unos 200 clientes afectados, e incluso de informes internos que apuntaban a que en realidad estaríamos antes más de 500 empresas afectadas, con nombres tan importantes como Toyota y General Motors. También se ha hablado estos días de otros fabricantes como Honda, Daimler y Mazda. En un fraude que se podría haber estado cometiendo a lo largo de los últimos diez años. Ver noticia en BBC.

Insistimos en que es muy pronto para valorar el alcance. Pero no es de extrañar que exista preocupación en el sector y en otras industrias, como la de la aviación. Kobe Steel es uno de los proveedores de Airbus y Boeing. Y sus metales podrían haber llegado a multitud de componentes de algunos coches, incluidos bloques de motor, y neumáticos. Ver noticia en Automotive News.

La preocupación entre sus clientes es razonable. En cualquier caso, y al estar en una etapa muy temprana del proceso de investigación, aún no se sabe cuáles serán las consecuencias de este fraude. Aún tampoco sabemos si los metales de especificaciones y calidades inferiores a las requeridas para su aplicación, pueden haber comprometido la seguridad de algún coche. Imaginamos que en los próximos días, y en las próximas semanas, asistiremos a un goteo de información del que no será sencillo discernir algunos rumores, de hechos reales y contrastados.

La era de las llamadas a revisión millonarias

Desde hace años venimos advirtiendo de uno de los mayores riesgos que afrontan los fabricantes de automóviles, que producen millones de vehículos, en los que el número de componentes compartidos es cada vez mayor, así como el volumen de proveedores, complicando cada vez más el control de toda la cadena. Ya no solo hay que preocuparse de que en un departamento de la propia marca se haya cometido un fraude, como sucedió con el caso de Volkswagen. También hay que preocuparse de que los proveedores cumplan con los estándares de calidad, especialmente en lo concerniente a componentes que puedan comprometer la seguridad, como sucedió con el caso Takata.

Lectura recomendada: Plataformas comunes, coches globales y llamadas a revisión millonarias. Lo que está por llegar.

Estaremos muy atentos a las novedades que nos lleguen al respecto de este caso.

Ver todos los comentarios 4
  • Marra Mi Au

    Supongo que mi peugeot con 12 años no estara afectado … y cada vez tengo menos ganas de cambiarlo.

  • ANTONIO

    Con el tema de los escandalos, he decidido quedarme con mi viejo Renault, no necesito que sea hibrido, ni electrico, llevo mis itvs al dia. A mi mientras vaya el mio, no necesito tecnologias nuevas, ni diseños vanguardistas, solo quiero que me lleve con unas garantias de seguridad y punto. Los nuevos tienen precios desorbitados a la realidad del trabajador. Si cambiase cambiaba a uno de segunda mano y sin tanta tecnologia. Y por supuesto gasolina, ahora van y se dan cuenta que el gasoli es contaminante ahora que el parque automotor esta agobiado de gasoil…despues cuando todo sea electrico diran que contaminan porque hacen radiación….si a eso vamos contaminamos hasta de caminar, en fin…..

  • Rager

    Me considero parte afectada en lo que dice el artículo así que… seguiremos espectantes

  • FGA

    Llama la atención que las marcas no tengan controles de calidad en sus factorías, es algo que subestima a los simples mortales.
    Mira si Daimler o Toyota van a pagar por un determinado producto sin controlarlo?.
    En fin, una vez más los consumidores somos los perjudicados.
    sds