La estabilidad de Renault tras la detención de su CEO Carlos Ghosn

 |  @davidvillarreal  | 

Inesperada y sorprendente. De qué otra forma podríamos definir la noticia más importante del día de ayer, la detención de Carlos Ghosn, presidente de Renault y Nissan, y una de las figuras más importantes de la industria del automóvil a lo largo de los últimos lustros. Nissan destapó, en una investigación interna, que Ghosn había dedicado supuestamente fondos de la empresa en su enriquecimiento particular y que en última instancia podría suponer un delito de evasión de impuestos en Japón. Mientras Nissan y Mitsubishi ya han iniciado los trámites pertinentes para remplazar los cargos ostentados por Ghosn, Renault pedía tiempo, a la espera de que su CEO explicara lo sucedido y en Francia ya hay preocupación acerca de que lo sucedido pueda afectar a su marca, y a su alianza con las marcas japonesas.

El caso Ghosn preocupa al estado francés, accionista de Renault

Dado que Renault está participada en un 15% por el estado francés, el presidente Emmanuel Macron no tardó en pronunciarse al respecto. Macron también pedía cautela, reconociendo que “es demasiado pronto para pronunciarse sobre estos hechos”, sin tener más información al respecto. Ver noticia en Automotive News. Renault prefería esperar, aunque reunirá con urgencia a su consejo de administración. Mientras tanto, las acciones de Renault en el día de ayer se desplomaban un 8,43%, llegando a caer en algún momento por encima del 13%. Hay preocupación entre sus inversores, también por el hecho de que Renault, además de haber visto cómo su CEO era detenido en Japón, ostenta un 43,4% de las participaciones de Nissan. Mientras redactamos este artículo las acciones de Nissan caen más de un 5%.

Y si bien es cierto, Carlos Ghosn podría ser declarado inocente de las acusaciones que ha recibido, el hecho de que haya sido la propia empresa en la que supuestamente habría cometido las irregularidades, Nissan, tras una investigación interna, nos hace pensar en la complicada situación que ha de afrontar Ghosn, que llegaba a Renault hace más de 20 años.

El escándalo destapado en Japón y la detención de Renault amenazan a la estabilidad de la marca francesa, y la alianza con los japoneses

Nunca es un buen momento para que una marca vea cómo un directivo con la responsabilidad de Carlos Ghosn, y su trayectoria, es detenido y acusado de unos hechos tan graves. Pero el momento actual es, si cabe, aún más delicado.

Ghosn impulsó la consolidación como grupo de la alianza entre Renault, Nissan y Mitsubishi. Fue también el responsable de una estrategia de intercambio de plataformas y tecnologías que, a posteriori, sería la más provechosa para el negocio, y muy parecida a la que están siguiendo los fabricantes más importantes del mundo. Pero ahora han de afrontar un reto mayor. En los próximos años deberíamos asistir a una transformación completa de la industria, que tiene que ver con una transición energética, hacia el coche eléctrico, y en esa transición, hacia una importante reducción de emisiones, y hacia un nuevo modelo de movilidad que está replanteándose, incluso, el paradigma de la propiedad del automóvil.

Como representante del Gobierno francés, y como accionistas de Renault, Macron reconocía que “permanecerán extremadamente vigilantes al respecto de la estabilidad de la alianza, y el Estado dará todo su apoyo al Grupo y a sus empleados”. Mientras tanto, el tiempo juega en su contra y habrá que estar atentos a la reacción de los inversores, a falta de poco más de una hora desde el momento en que ha sido elaborado este artículo para la apertura del mercado francés, y de la decisión que tome Renault al respecto del caso Ghosn.

Última actualización: Renault reunirá hoy, martes 20 de noviembre, al consejo de administración para tomar una decisión acerca de la situación de Carlos Ghosn.

Lee a continuación: Cuatro coches eléctricos por los que merece a pena esperar a 2019

Ver todos los comentarios 1
  • Oliver

    Se podría estar fraguando la ruptura de la alianza, en Nissan podría haber peces gordos buscando independizarse de Renault. Sería un error inmenso, ya que esa alianza ha salvado a ambos grupos industriales, otorgándole unas sinergias que desaparecerían con la ruptura.