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La DGT no descarta llenar las carreteras convencionales con radares de tramo después de eliminar el margen de 20 km/h

Elena Sanz Bartolomé | 23 Mar 2022
Radares Dgt Verano 2021 Radar Senal 02
Radares Dgt Verano 2021 Radar Senal 02

Un día después de que los principales cambios de la nueva Ley de Tráfico entrasen en vigor, Pere Navarro (director de la DGT) participó en un encuentro digital de la revista Tráfico y Seguridad Vial. Una cita en la que pudo charlar con los usuarios y en la que uno de los temas principales fue la eliminación del margen de 20 km/h para adelantar en carreteras convencionales. Una medida que podría tener segunda parte: la DGT abre la puerta a incrementar el número de radares de tramo en estas vías.

Pere Navarro volvió a defender la medida ante aquellos conductores que cuestionaban su utilidad alegando que, sin ese margen, la decisión podría tener el efecto contrario: incrementar la siniestralidad al necesitar más tiempo y más espacio para poder llevar a cabo un adelantamiento. El director de la DGT recordaba que “en ningún país de nuestro entorno existe este margen. Disponer de él incita a realizar adelantamientos, que es una maniobra de mucho riesgo que puede dar lugar a colisiones frontales”.

Una argumentación que reforzó con cifras: “En 2019 fallecieron 239 personas en colisiones frontales en carreteras convencionales. Había que tomar medidas”. Lo cierto es que el 75% de los accidentes mortales se producen en estas vías y el 20% de las personas que pierden la vida lo hacen en un choque frontal. Eso sí, todo apunta a que la actuación de la DGT en este escenario no ha terminado: podría haber segunda parte.

Más radares de tramo

Un usuario preguntó a Pere Navarro por la relación existente entre la supresión de los 20 km/h y los radares de tramo… y la respuesta del director de la DGT no dejó indiferente a nadie: “Puede favorecer la instalación, en un futuro, de más radares de tramo. Y los radares de tramo se consideran más justos que los de puesto”.

Una afirmación realizada basándose en el funcionamiento de ambos dispositivos. Los cinemómetros fijos o los móviles miden la velocidad de un vehículo en un punto específico mientras que los radares de tramo determinan la velocidad media de un coche en un trayecto concreto de varios kilómetros.

Cabe recordar que, hace unos meses, la DGT advirtió que este tipo de dispositivos no tenían en cuenta el margen de 20 km/h sobre la velocidad máxima genérica para efectuar adelantamientos que existía hasta el 21 de marzo de 2022. Los radares de tramo no podían saber si un conductor había superado el límite de forma legal en algún punto de ese tramo. Por lo tanto, si la media se disparaba por este motivo… llegaba la correspondiente multa que, eso sí, se podía recurrir.

Radares de tramo y carreteras convencionales

La relación entre los radares de tramo y las carreteras convencionales es muy estrecha: en la actualidad, la DGT cuenta con 92 dispositivos de este tipo y el 70% de ellos están instalados en estas vías donde se producen el 61% de las infracciones relacionadas con los límites de velocidad. Una cifra que no crecerá de forma inminente. De las palabras de Pere Navarro (“en un futuro”) se deduce que habrá que esperar para ampliar la plantilla de radares de tramo. Al menos hasta que comprueben si la supresión del margen de 20 km/h tiene efecto.

Sobre ello también habló el director de la DGT: “Vamos a realizar un seguimiento durante el primer año y tendremos los datos sobre su eficacia”. No se descarta, por lo tanto, un paso atrás tras este balance. Algo que ya sopesó Jorge Ordás, subdirector de Movilidad y Tecnología de la Dirección General de Tráfico, en una entrevista concedida al periódico El Mundo. Confesaba que, en aquel momento, no había investigaciones que relacionasen los choques frontales y las salidas de la vía con adelantamientos rápidos y aseguraba que si el tiempo les demostraba que se habían equivocado “se daría marcha atrás”.