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Casi 700 CV con un cuatro cilindros híbrido: la nueva fórmula de Mercedes-AMG que estrena el C 63 S E Performance

Javier López | @jlopezbryan96 | 21 Sept 2022
Mercedes Amg C 63 S E Performance Limousine Und T Modell // Mercedes Amg C 63 S E Performance Sedan And Estate
Mercedes Amg C 63 S E Performance Limousine Und T Modell // Mercedes Amg C 63 S E Performance Sedan And Estate

Mercedes-AMG ha cumplido con lo esperado: el nuevo C 63 S E Performance dice adiós al V8 biturbo y se pasa a un cuatro cilindros híbrido. Y es que este parece ser el camino de la división de deportivos de la marca y con el que la berlina asienta unos nuevos pilares. Y sí, acérrimo petrolhead, pondrás el grito en el cielo porque es un cuatro cilindros hibridado, pero es la condición para conseguir 680 CV, 1.020 Nm de par y un 0 a 100 en tan solo 3,4 segundos.

Dichas cifras más propias de superdeportivo que de una berlina son posibles gracias a la combinación del M139 -el mismo tetracilíndrico que equipan los A, GLA y CLA 45- con un propulsor eléctrico situado en el eje posterior. Y, por supuesto, todo este esquema ideado para establecer una nueva era en AMG se encuentra aderezado por una estética acorde y por una puesta a punto muy necesaria para domar correctamente los casi 700 CV que eroga el nuevo Mercedes-AMG C 63 E Performance.

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Músculo para el primer Mercedes-AMG C 63 que renuncia al V8

No tendrá al ya mítico V8 biturbo bajo el capó, pero el diseño del nuevo Mercedes-AMG C 63 E Performance no deja indiferente a nadie. Este emana músculo por los cuatro costados, dejando como resultado un coche 76 milímetros más ancho que un Clase C convencional y 83 milímetros más largo.

El frontal está gobernado por la parrilla panamericana escoltada, a su vez, por una abrupta defensa en la que destacan dos tomas de aire laterales. Este conjunto se aliña con un splitter rematado en fibra de carbono y un capó con diferentes nervaduras, una toma de aire y, por primera vez, el logo de AMG sobre el mismo.

Si seguimos la vista lateral del nuevo Mercedes-AMG C 63 S E Performance nos encontraremos con llantas de 19 pulgadas -que pueden ser de 20 en opción-, pasos de ruedas ensanchados y taloneras y espejos retrovisores en fibra de carbono. Aunque para mí gusto la guinda del pastel la encontramos en la zaga, donde un spoiler también engendrado en fibra de carbono hace de antesala de un agresivo difusor en el que se instaura una cuádruple salida de escape que... ya veremos qué tal dirige la banda sonora del cuatro cilindros híbrido.

El interior también se encuentra sujeto a cambios empezando por uno de los más importantes, los asientos. Y es que esta entrega del C 63 estrena unos asientos bucket de nuevo diseño que, junto a la fibra de carbono y Alcantara para el habitáculo, dejan una atmósfera acorde con el apellido AMG. El sistema de infoentretenimiento no cambia respecto al Clase C convencional salvo menús específicos para esta versión; pero lo que sí que cambia es el volante.

Ahora nos encontramos con el volante AMG que ya estrenaron otros modelos de la firma y que destaca, principalmente, por contar con dos mandos satélites que nos permiten cambiar el modo de conducción y ajustar diferentes parámetros según nuestras necesidades y gustos.

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Casi 700 CV procedentes del cuatro cilindros más potente del mercado

Pero vamos con el quid de la cuestión: el apartado mecánico del nuevo Mercedes-AMG C 63 S E Peformance. Como punto de partida nos encontramos con el ya mencionado M139, un cuatro cilindros de 2.0 litros sobrealimentado por turbo que, para la ocasión, desarrolla 476 CV y 545 Nm de par. Pero cuando tenemos la batería de 6,1 kWh de capacidad cargada conseguimos que se encargue de dar vida a un motor eléctrico situado en el eje posterior que brinda 204 CV y 320 Nm de par extra, cifras que se gestionan por medio de una transmisión de dos velocidades.

Conjugando ambas mecánicas, la berlina híbrida de Mercedes-AMG logra producir la friolera de 680 CV y 1.020 Nm de par, cifras orquestadas por una caja multi-embrague de nueve velocidades más ligera que la convencional. El 0 a 100 ocurre en 3,4 segundos y la velocidad máxima es de 250 km/h, aunque podemos incrementarla hasta los 280 km/h -270 km/h en el caso del Estate- si optamos por el AMG Driver's Package. Todo ello teniendo en cuenta los 2.145 kilos que declara sobre la báscula.

A ello debemos sumarle la presencia de un turbo eléctrico ideado para reducir al máximo el lag del mismo. Este está animado por un pequeño sistema eléctrico de 400 voltios que permite hacer girar al turbo hasta 150.000 rpm y, al igual que el apartado eléctrico del coche y toda la electricidad del mismo, se encuentra conectado al sistema de enfriamiento de combustible en busca de mantener una temperatura acorde y pareja en el apartado mecánico y eléctrico.

A su vez, el nuevo Mercedes-AMG C 63 S E Performance cuenta con diferentes modos de retención para recargar la batería en marcha y con la posibilidad de conducir en modo totalmente eléctrico. Son en total 13 kilómetros de autonomía los que declara la berlina germana, una cifra baja pero que no debería sorprendernos al tratarse de un apartado eléctrico que busca aportar prestaciones y no tanto la eficiencia. Aunque podemos enchufar a la corriente al nuevo C 63, la batería puede cargarse casi en su totalidad rodando.

Otra de las novedades reside en un eje trasero direccional con un ángulo de giro de 2,5º y en la posibilidad de activar un modo drift con el que se envía toda la potencia al eje posterior. Así, el nuevo Mercedes-AMG C 63 S E Performance pretende ser un digno sucesor de una estirpe de vehículos animados por motores V8. No sabemos ni fecha de llegada ni precio, pero podemos intuir que no estará presente en el mercado hasta bien entrado 2023 y que no será apto para todos los bolsillos ni mucho menos.

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Vídeo destacado del Mercedes Clase C