En 2014 se presentaba la tercera generación del smart fortwo – que ahora regresa como smart #2 – y en el evento que nos habían preparado para probarlo nos encontrábamos con una sorpresa, un smart destrozado, junto a un Mercedes Clase S, con la decoración, y los puntos de control habituales en las pruebas que conocemos como crash test. Mercedes-Benz consideró una buena idea estrellar su coche más pequeño, el smart fortwo, con uno de sus coches más grandes, el Mercedes Clase S, para así demostrar cuán seguros eran ambos… pero sobre todo el primero.
A Mercedes-Benz le encantan estas pruebas y recordarnos que sigue siendo referente en seguridad. Pero en esta ocasión no ha querido mostrarnos lo que sucede en un choque entre dos vehículos tan dispares, sino ver qué sucede al chocar el mismo – o casi el mismo coche – con un Mercedes CLA y un CLA Shooting Brake; con dos tecnologías diferentes, uno eléctrico, otro híbrido; simulando uno de los accidentes más escalofriantes de todos, el de un choque frontolateral.
- Mercedes ha estrellado dos CLA de más de dos toneladas cada uno, circulando ambos a 56 km/h, sin frenada previa.
- Los habitáculos resistieron el impacto y la batería del CLA eléctrico permaneció intacta, con un riesgo de lesiones graves bajo según las mediciones de los maniquíes.
- En 2027 estrenará Rescue Intelligence, una tecnología que permitirá a los bomberos conocer el estado de un coche accidentado antes de llegar al lugar del siniestro.
Simulando un accidente con choque frontolateral
Mercedes-Benz ha recreado uno de los accidentes más peligrosos que pueden producirse en un cruce, aquel en el que un vehículo impacta frontalmente contra el lateral de otro, sin que ninguno de los conductores consiga frenar – o apenas consiga frenar.
Para ello utilizó un CLA Shooting Brake con motor de combustión electrificado que golpeó directamente contra la puerta del conductor de un CLA eléctrico. Ambos circulaban a 56 km/h, una velocidad superior a la habitual en ciudad y que, según las investigaciones de Mercedes, se sitúa en el extremo superior de las velocidades registradas en accidentes reales en intersecciones.
Lo interesante es que ninguna normativa ni prueba de seguridad Euro NCAP exige enfrentar dos coches reales en movimiento en un choque lateral de estas características. Mercedes asegura que aproximadamente uno de cada cuatro accidentes con víctimas implica un impacto lateral. Y en este caso ha querido llevar su ensayo al extremo, empleando dos vehículos grandes y pesados, en lugar de las barreras y dispositivos de impacto que se utilizan habitualmente en los crash test.
| Prueba de choque | Mercedes CLA |
|---|---|
| Vehículo que impacta | CLA Shooting Brake de combustión electrificada |
| Vehículo que recibe el impacto | CLA eléctrico |
| Velocidad de ambos | 56 km/h |
| Tipo de colisión | Frontolateral, contra la puerta del conductor |
| Frenada previa | Ninguna |
| Maniquíes utilizados | 8, representando a 4 adultos y 4 niños |
Un reto proteger el habitáculo… y la batería
En un impacto frontal, el automóvil dispone de una estructura que puede deformarse progresivamente para absorber la energía del choque. En uno lateral, la distancia entre el punto de impacto y los ocupantes es mucho menor. Y si además el coche que recibe el golpe es eléctrico, existe otro elemento especialmente delicado que proteger: la batería de alta tensión alojada bajo el habitáculo. Mercedes ha comprobado que ambos CLA conservaron intactos sus espacios de supervivencia y que la batería del eléctrico no sufrió daños, a pesar de recibir directamente un impacto tan violento.
Los ocho maniquíes utilizados, con hasta 150 puntos de medición por unidad, registraron valores inferiores a los límites biomecánicos empleados para evaluar la protección de los ocupantes. Mercedes estima que el riesgo de lesiones graves o mortales habría sido bajo.
La marca también recuerda que desarrolla cada nuevo modelo con unas 15.000 simulaciones virtuales y alrededor de 150 pruebas físicas de choque, utilizando conocimientos obtenidos del análisis de unos 6.000 accidentes reales investigados desde 1969.
| Resultados del ensayo | Mercedes CLA |
|---|---|
| Habitáculos | Permanecieron intactos |
| Protección de los ocupantes | Valores inferiores a los límites biomecánicos |
| Riesgo estimado de lesiones graves | Bajo |
| Batería de alta tensión | Intacta y sin daños |
| Simulaciones virtuales por modelo | Unas 15.000 |
| Pruebas físicas por modelo | Unas 150 |
Así diagnosticará Mercedes cuán destrozado ha quedado un coche tras un accidente
Pero hay otra novedad interesante en esta demostración. Mercedes-Benz ha presentado Rescue Intelligence, una tecnología que comenzará a introducir progresivamente en 2027 y que permitirá transmitir información del vehículo accidentado a los servicios de emergencia mientras se dirigen al lugar del siniestro. No se trata únicamente de comunicar que se ha producido un accidente, sino de proporcionar a los bomberos información sobre lo sucedido y el estado en que se encuentra el automóvil antes de iniciar el rescate.
El sistema podrá comunicar cuántos ocupantes hay, qué airbags se han desplegado, el estado de los cinturones y qué puertas están abiertas.
En los eléctricos también resultará especialmente útil conocer la temperatura de la batería y el estado del sistema de alta tensión, para valorar posibles riesgos y preparar los equipos de intervención.
Mercedes CLA
Mercedes CLA Shooting Brake











