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Prueba en vídeo del Mercedes Clase C 2021: ¿un Mercedes Clase S en miniatura?

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 25 Jun 2021
Foto Portada Mercedes W206 2021
Foto Portada Mercedes W206 2021

El lunes nos pusimos al volante del Mercedes Clase C 2021, cuyo código interno es W206 para los más "frikis" de las numeraciones internas de Mercedes. La sexta generación de la berlina de acceso de Mercedes es heredera directa de los "baby Benz", los icónicos Mercedes 190 de los años ochenta. Entre sus novedades se cuenta un rediseño interior que lo coloca en la cresta de la ola del segmento, especialmente en lo tocante a tecnología e infoentretenimiento. Otra novedad es su completa electrificación, y su lanzamiento con motores de solo cuatro cilindros.

¿Evolución o revolución?

Desde fuera, desde luego, no es un coche revolucionario. Crece en 65 mm hasta llegar a los 4,75 metros, pero sus proporciones y estética general no lo diferencian demasiado de su predecesor. Tampoco lo diferencian demasiado del Mercedes Clase E, con quien comparte quizá demasiados rasgos estéticos, especialmente a nivel de grupos ópticos. Sigue siendo un coche tradicional y elegante, e incluso en su versión AMG Line probada es un coche de aspecto mucho más "amable" que sus rivales directos, los Audi A4 y BMW Serie 3.

Su batalla crece en 25 mm hasta los 2.865 mm.

Si por fuera no nos sorprende, por dentro el Mercedes Clase C es una revolución, incorporando casi directamente el interior del Mercedes Clase S de última generación. Gracias a ello, su salpicadero está presidido por una instrumentación digital de 12,3" y una pantalla central de orientación vertical y 11,9". Se siente mucho más vanguardista y futurista que sus rivales directos, además de gozar de un diseño más limpio. Nada que objetar sobre su sistema de infotainment MBUX 2.0, uno de los más avanzados y refinados del mercado actualmente.

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Su control por voz funciona sensacionalmente y ayuda a aplanar la curva de aprendizaje del sistema, que es, por otra parte, considerable - ya que cuenta con muchísimas funciones. La tecnología del Clase C puede llegar a ser abrumadora y hacernos ignorar otros detalles del puesto de conducción. Detalles, como por ejemplo, su calidad percibida. Si bien la calidad aparente parece excelente y no existen crujidos a nivel dinámico, tocando los materiales descubrimos una total ausencia de plásticos blandos en el habitáculo.

El negro piano está presente en los mandos del volante, que combinan funciones hápticas y táctiles. En mi opinión, son mejorables.

El salpicadero y las puertas están recubiertos en cuero y símil de cuero, y el propio salpicadero puede tener molduras que no son de plástico negro piano, pero el plástico de los lados de la consola central o la parte baja del salpicadero es siempre duro. Está muy bien ajustado, pero queda patente el ahorro de costes en este tipo de detalles. A nivel de ergonomía y espacio el Mercedes Clase C mejora ligeramente en cotas, pero sus plazas traseras siguen siendo algo estrechas a nivel transversal y en espacio para la cabeza.

El maletero cubica exactamente lo mismo (455 litros) que en su predecesor, pero mantiene una boca de carga relativamente estrecha e irregular. En habitabilidad, espacio de carga y calidades, me temo que el Clase C está un paso por debajo de sus rivales.

Al volante del nuevo Mercedes Clase C

Una de las grandes novedades del Mercedes Clase C es que su gama de motores nunca tendrá más de cuatro cilindros, ni en sus versiones convencionales, enchufables o en su futura versión AMG de altos vuelos. Otra novedad es que toda su gama de motores estará electrificada, contando con microhibridación en todas sus mecánicas diésel y gasolina. Todas las mecánicas convencionales se asocian a un cambio automático 9G-Tronic de convertidor de par e integran en el volante de inercia el motor eléctrico del sistema microhíbrido de 48 voltios.

La gama de motores de lanzamiento oscila entre los 170 CV y los 265 CV.

La versión probada es un C 220 d, con un motor diésel de 200 CV, 440 Nm de par motor y un consumo homologado de 5,0 l/100 km. Es una gran noticia que alguna marca siga contando con motores diésel en sus gamas, especialmente en un coche de corte tradicional. Este motor destaca por su suavidad de funcionamiento. Aunque no tiene un empuje salvaje ni un sonido especialmente bonito, su consumo real es muy aquilatado y ha sido imposible que consumiera más de 6 l/100 km durante nuestra prueba de contacto - sin miramientos por la eficiencia.

El cambio 9G-Tronic es especialmente rápido y el sistema microhíbrido tiene un funcionamiento impecable: la puesta en marcha del motor es rápida e imperceptible, además de carente de vibraciones o ruidos. El motor es capaz de desconectarse al completo (conducción a vela) en ciertas circunstancias, como cuando soltamos el acelerador a una velocidad sostenida y llevamos el modo de conducción Eco activado. El comportamiento del coche sigue virando hacia el espectro confortable, incluso si llevamos el modo de conducción Sport.

Aun siendo menos dinámico que un BMW Serie 3, ha ganado notablemente agilidad y respuesta.

Acusa ciertas inercias y balanceos, y la dirección no nos dice nada. Esto debería quedar bastante solucionado en las versiones AMG enchufables, que superarán los 500 CV de potencia. No obstante, el Mercedes Clase C tiene un carácter cómodo y rutero, algo en sí mismo, muy positivo. En un mundo donde parece que la deportividad es el óptimo, también son necesarios vehículos que apuesten decididamente por el confort.

Asistencias a la conducción

Entre las novedades en seguridad activa del Mercedes Clase C está un airbag entre las plazas delanteras y el sistema Pre-Safe Impulse Side, que infla rápidamente el flanco del asiento para alejar nuestro cuerpo de la puerta, si detecta un impacto lateral inminente. Otra asistencia realmente interesante son los faros LED matriciales Digital Light. Cada faro tiene una resolución de 1,3 millones de píxeles y no se queda en una simple iluminación adaptativa, puede proyectar sobre el asfalto avisos, formas y señales, tanto para nosotros como para otros usuarios de la vía. Aun está pendiente de tramitación administrativa.

El sistema Distronic Plus es capaz de funcionar a velocidades de hasta 210 km/h.

A la venta desde 45.400 euros

El Mercedes Clase C 2021 ya está a la venta en la red de concesionarios de la marca. Sus precios arrancan en 45.400 euros para una versión C 180 de 170 CV, con motor de gasolina y carrocería de cuatro puertas. El sobreprecio de las versiones familiares con respecto a las berlinas está en el entorno de los 1.600 euros, y por primera vez en su historia, son lanzados al mismo tiempo que las berlinas. Mercedes estima que hasta el 40% de las ventas del Mercedes Clase C podrían corresponder al Estate, especialmente en mercados europeos.

Vídeo destacado del Mercedes Clase C