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El motor rotativo de doble rotor que demuestra que Mazda vio venir lo de la Unión Europea con el veto de 2035 y los e-fuels y está preparada

Mazda Motor Rotativo Mx 30 03
Mazda Motor Rotativo Mx 30 03

La prohibición de los motores de combustión para 2035 empieza a tambalearse ante la tozuda realidad del mercado, y los combustibles sintéticos han abierto una puerta que los japoneses llevaban años esperando, así como también la presencia de un motor de combustión que actúe como generador de energía para la batería.

Mazda es una marca que siempre ha nadado contracorriente, y ahora ha presentado el Iconic SP no como un simple ejercicio de diseño, sino como intención pura. Si la ley lo permite (y parece que lo hará gracias a los «e-fuels»), este deportivo de 370 CV podría llegar a los concesionarios para demostrar que la emoción al volante no tiene por qué morir enchufada a un cargador.

El diseño del coche recupera las líneas fluidas y limpias que hicieron inmortal al RX-7 de los años 90 con unas dimensiones compactas y un peso que ronda los 1.450 kilos. Mazda ha logrado mantener la agilidad gracias a su filosofía de «peso gramo a gramo» y apostando por una solución híbrida técnica que prioriza la diversión.

Lo más interesante es que Mazda es la única (con permiso de quienes todavía apuestan por el motor rotativo) que se atreve a rescatar una tecnología que todos daban por muerta, y los ingenieros de Hiroshima se han centrado en conseguir un reparto de pesos perfecto del 50:50 en un coche nacido para conductores y diseñado para aprovechar cualquier resquicio legal que permita seguir quemando combustible, sea fósil o sintético.

El retorno del motor rotativo de doble rotor

El corazón de esta bestia es lo que realmente hace que a los puristas se les ponga la piel de gallina. Es la vuelta del motor rotativo de dos rotores. A diferencia de los sistemas antiguos que consumían aceite y gasolina a partes iguales, este nuevo bloque está diseñado para actuar principalmente como un generador de electricidad que alimenta una batería compacta que mueve las ruedas.

Sin embargo, la magia reside en que este motor puede quemar gasolina, hidrógeno o combustibles neutros en carbono, lo que lo convierte en un camaleón legal que es capaz de sobrevivir a cualquier normativa Euro 7 u 8 que se inventen.

La configuración mecánica le permite obtener una potencia combinada de unos 370 CV, que es una cifra que coloca a este hipotético nuevo RX-7 muy por encima del actual MX-5 y a la altura de rivales serios como el Porsche 718 o el Toyota Supra. Además, al no depender de una conexión física directa entre el motor térmico y las ruedas en todo momento, el motor rotativo puede operar en su punto de máxima eficiencia y superar los problemas de fiabilidad del pasado. Es la triangulatura del círculo.

Además, el tamaño compacto del motor Wankel ha permitido a los diseñadores dibujar un capó bajísimo para mejorar la aerodinámica y la visibilidad.

Un futuro donde el sonido del motor todavía esté ahí

La llegada de este modelo al mercado europeo indica que el futuro no es de los coches eléctricos silenciosos. Mazda sabe que hay una legión de conductores huérfanos que no quieren ni un SUV ni un coche que se conduzca con un solo pedal. El Iconic SP, o como decidan bautizarlo finalmente (¿RX-9?), viene a llenar el hueco que dejaron iconos como el RX-7 y el RX-8, ofreciendo esa mezcla de exotismo técnico y belleza japonesa que ninguna otra marca puede replicar.

Si las normativas europeas finalmente aceptan los combustibles sintéticos como parece indicar la tendencia actual, este coche tendría vía libre para venderse más allá de 2035 sin restricciones.

Para Mazda, el tener listo un deportivo pasional y tecnológicamente avanzado justo cuando sus competidores hayan desmantelado sus líneas de producción de motores térmicos sería un triunfo porque no es solo un coche, es un seguro de vida para la cultura del automóvil en un continente que parece empeñado en borrarla.

Estamos ante la última esperanza para los que creemos que un coche debe transmitir sensaciones mecánicas. Ver esas ópticas delanteras escamoteables (modernizadas, pero con el mismo espíritu) y saber que bajo el capó hay rotores girando a miles de revoluciones es el mejor regalo que nos podían hacer. Y todo ello sin perder el motor eléctrico.

Mazda ya había visto el futuro

Mazda ha lanzado el guante, y ahora solo falta que Europa confirme lo que todos sospechamos: que el motor de combustión todavía tiene mucha guerra que dar. La Unión Europea ya parece haber abierto la mano a que los coches con e-fuels o con emisiones neutras, pensando también en coches de alto rendimiento y en aquellos con motores eléctricos que requieren de un motor de combustión para ampliar la autonomía.

Este Mazda tendría lo mejor de ambos mundos. Motorización eléctrica del futuro, pero con un motor de combustión rotativo que aporte energía a la batería y ese extra de potencia que pueda hacer falta para encontrar el rendimiento deportivo necesario en un mítico y legendario heredero del Mazda RX-7 y Mazda RX-8.

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Emmanuel Jiménez

Fan desde los 5 años de conducir y pilotar cualquier cosa que tenga ruedas o vuele, con motor o sin él. Seguir leyendo...