Probamos el Subaru XV 1.6 Executive Plus: la alternativa capaz y equipada por 26.400€ (+Vídeo)

Daniel Valdivielso  |  @valdi92  | 
Subaru Xv Executive Plus 02

Subaru ha decidido subir su apuesta en mercados como el europeo, donde su presencia, aunque es relativamente pequeña, no ha parado de crecer en ningún momento gracias a una gama cada vez más atractiva y competente. La nueva generación del Subaru XV es buena muestra de ello, un modelo que hemos puesto a prueba en su versión más equipada. Así es el nuevo Subaru XV 1.6 Executive Plus, un crossover que merece la pena descubrir.

El Subaru XV es un crossover de tamaño compacto, encuadrado dentro del segmento C, luchando por tanto en una de las zonas más competidas del mercado. Su apuesta es clara: la seguridad en cualquier situación, la fiabilidad y, en esta versión Executive Plus, por un equipamiento de serie al que no se le puede poner ninguna pega.

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El Subaru XV ofrece un diseño SUV muy atractivo

La carrocería de esta segunda generación del Subaru XV está basada en la del compacto de la marca, el Subaru Impreza. Se trata por tanto de una carrocería típicamente compacta, con cuatro puertas y un portón de generosas dimensiones. Sin embargo, es evidente que el primer vistazo del Subaru XV nos dirige, irremediablemente, a un frontal muy atractivo.

En la parte delantera encontramos una parrilla de equilibradas proporciones, con una forma trapezoide que hace referencia al diseño de su motor, con cilindros opuestos. Sus detalles en color negro brillante contrastan a la perfección con las molduras negras que franquean la parte inferior del salpicadero, y que se extienden por los bajos alrededor de todo el perímetro del coche.

La iluminación corre a cargo de unos grupos ópticos con tecnología LED tanto para luz diurna como para luz de cruce/carretera, encontrando bombillas halógenas sólo para la intermitencia. Los antinieblas, redondos y pequeños, sí son también LED.

¿Qué pasa con la vista lateral? Pues que la carrocería no se ve pesada sino que, al contrario que en la anterior del Subaru XV, encontramos unas líneas más marcadas que, a su vez, enfatizan el dinamismo del modelo japonés. La superficie acristalada es suficiente, y las llantas de aleación, de 17" y acabado bicolor, rellenan a la perfección unos pasos de rueda más marcados de lo normal gracias a las ya mencionadas protecciones en plástico visto.

La parte trasera es, posiblemente, la más convencional del conjunto. Sus grupos ópticos se extienden a lo horizontal mezclando tecnología LED y halógena, mientras que en la parte inferior las protecciones parecen "trepar" por el paragolpes para hacer sitio a la iluminación antiniebla. Una moldura inferior plateada en forma de protector y un pequeño alerón sobre la luna son las mayores concesiones a la estética en una carrocería que hace de la funcionalidad uno de sus mayores atractivos.

Un vistazo al interior del Subaru XV: calidad y practicidad

El habitáculo del Subaru XV, máxime aún en este acabado Executive Plus, ya deja entrever el esfuerzo que Subaru ha hecho para hacer de esta generación del crossover un modelo atractivo para más clientes. Un primer primer vistazo nos deja clara la intención de Subaru por crear un ambiente mucho más agradable en el interior.

El diseño en líneas generales está bastante más conseguido que en su antecesor. No es el salpicadero más innovador del momento, pero se agradece que Subaru haya dotado de ciertos detalles "estéticos" al conjunto como la costura que recorre tanto los bordes de la consola central como el propio tablier o las molduras satinadas en puertas y parte baja del salpicadero.

Los materiales empleados en su construcción son un punto más que correctos, sin llegar a ser brillantes: se utilizan revestimientos acolchados en la mayoría de elementos que están a la vista, incluyendo parte superior del salpicadero, bordes de la consola central o parte superior de las puertas. Además, encontramos un tapizado en cuero de mucha calidad en los asientos, así como tapizados tanto en los paneles de las puertas como en sus apoyabrazos.

En el puesto de mando, lo primero que llama la atención es un volante de tamaño perfecto, con el grosor justo, sin achatamiento ninguno y con unas bonitas costuras en color naranja. La presencia de botones tal vez sea un tanto abigarrada, lo que hará necesarios algunos minutos para hacerse a los mandos.

Dos son las pantallas (tres si contamos el display de la instrumentación, muy tradicional) que componen el sistema de información y entretenimiento del vehículo. En una cúpula superior se coloca una pantalla multifuncional con numerosa información relativa al funcionamiento del vehículo. No es táctil, y sólo se puede controlar a través de un botón situado en el volante.

La inferior, correspondiente al sistema de infotainment Subaru Starlink, es táctil, y pese a no ofrecer un navegador integrado, sí equipa sistemas de conexión con smartphone estilo Apple CarPlay y Android Auto. Mantiene además algunos botones físicos que se agradecen en una época en la que cada vez son más rados de encontrar. Es algo similar a lo que ocurre con los botones del climatizador, 100% físicos.

El espacio a bordo es bastante generoso, con unas butacas delanteras cómodas en todas las cotas y unas plazas traseras muy holgadas para dos ocupantes, no tanto para tres debido a un respaldo duro y un túnel de transmisión central demasiado intrusivo, aunque necesario para la tracción integral. El maletero, por su parte, cuenta con una capacidad de 385 litros, ampliables por encima de los 1.300 litros al abatir los respaldos traseros.

Dinámica del Subaru XV: suficiente, pero no sobresaliente

El motor del Subaru XV que protagoniza nuestra prueba es el menos potente de los dos que la marca ofrece en este modelo. Se trata de un bloque tetracilíndrico, de arquitectura bóxer (como no podía ser de otra manera en Subaru) con 1.6 litros de cubicaje, 115 CV de potencia y 150 NM de par. Se asocia, irremediablemente, a una transmisión automática CVT de variador continuo que, a su vez, utiliza un sistema de tracción total simétrico para repartir la potencia entre las cuatro ruedas.

Con esta combinación, el Subaru XV se convierte en un coche, en términos globales, lento, ya que acelera de 0 a 100 km/h en 13.9 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 175 km/h. En la vida real el Subaru XV se mueve razonablemente bien gracias a una gestión electrónica muy acertada. En aceleraciones muy intensas parte de la sonoridad del motor se filtrará al habitáculo, pero en cuanto rebajemos la presión sobre el acelerador, volverá la tranquilidad, todo ello con consumos que rara vez subirán de 8 litros.

La dirección del Subaru XV destaca por su tacto, muy directo, aunque el radio de giro es demasiado amplio, un defecto que se debe a la arquitectura del motor, que ocupa mucho espacio en el plano horizontal. La suspensión es el otro punto fuerte de la dinámica del Subaru XV. Está muy bien puesta a punto, y es capaz de absorber los baches y las irregularidades sin que la carrocería balancee en exceso.

Fuera del asfalto, el Subaru XV utiliza todas sus armas para avanzar con total tranquilidad. Y es que los 22 cm de altura libre al suelo, junto con el sistema de tracción total permanente y simétrico y el sistema de gestión de tracción X-Mode le dotan de una libertad inusitada a la hora de superar obstáculos, siempre teniendo en cuenta las limitaciones propias de unos ángulos de ataque y salida no demasiado generosos pero sí suficientes.

Un equipamiento sin tacha, sobre todo en el terreno de la seguridad

El Subaru XV es un coche muy bien equipado ya desde sus versiones de acceso, pero la variante que hemos probado, la más alta de gama y denominada comercialmente "Executive Plus", es especialmente generosa en cuanto a dotación. Entre los elementos más destacados encontramos, por ejemplo, la tapicería de cuero, los asientos delanteros con calefacción o el ajuste eléctrico de la butaca del conductor.

No faltan tampoco detalles como el climatizador bizona, el sistema de entrada y arranque sin llave, el techo solar eléctrico (algo pequeño y farragoso de manejar) o múltiples tomas USB repartidas por el habitáculo, aunque si por algo destaca el Subaru XV es por su sistema de seguridad Subaru Eyesight.

El sistema Subaru Eyesight es un avanzado compendio de asistentes a la conducción de acción preventiva controlados a través de dos cámaras estéreo situadas en la parte superior del parabrisas. Entre los sistemas más destacados, el de asistencia al mantenimiento de carril, capaz de actuar sobre la dirección, el sistema de alerta de ángulo muerto y tráfico cruzado o el sistema de frenado de emergencia, capaz de detectar peatones y ciclistas.

El Subaru XV 1.6 Executive Plus tiene un precio de venta de 26.400€ con descuentos ya aplicados. Se trata de un precio en la media del segmento, pero si tenemos en cuenta todo el equipamiento disponible de serie, lo coloca en una posición ventajosa frente a sus rivales, que necesitan tirar de la lista de opciones para poder igualar su dotación.

Vídeo destacado del Subaru XV

Lee a continuación: Así es el Subaru XV 1.6 Executive Plus, el XV más equipado, desde 26.400€

Ver todos los comentarios 2
  • ch460

    Qué pena ese cambio por variador continuo (taaaan desagradable al conducir).

  • Alex_VLC

    A este coche le falta motor si o si. El 2.0 traga más de lo sensato hoy en día, el diesel no existe, y este 1.6 se queda corto de potencia. En el momento en que corrijan eso será opción para muchos, mientras muchos simplemente lo tendremos en la recámara como como segunda o tercera opción.