Prueba del Porsche 911 Cabriolet: el Porsche 911 que te tienes que comprar (+vídeo)

Sergio Álvarez  |  @sergioalvarez88  | 
Prueba Porsche 992 Cabriolet 21

Hace apenas unos días viajamos a Grecia, donde fuimos invitados por Porsche a la presentación internacional del nuevo Porsche 911 Cabriolet. La nueva generación del Porsche 911 - denominada Porsche 992 - ha sido presentada hace apenas dos meses. Mi compañero Mario Herraiz ya lo pudo probar, y nos contó sus impresiones a bordo del renovado icono alemán tanto por escrito como en nuestro canal de YouTube (ver vídeo prueba del Porsche 911 2019). Es ahora el momento de conocer a la versión más lúdica y hedonista del Porsche 911, con el objetivo de responder a varias preguntas. ¿Es este el Porsche 911 que debes comprarte? ¿Cuál es más divertido y emocionante, el 911 Coupé, o el 911 Cabriolet?

¿Cuáles son las diferencias con respecto al coupé?

El Porsche 911 Cabriolet puede trazar sus orígenes hasta el mismísimo origen de Porsche. El primer prototipo de Porsche, el 356 “No.1” Roadster era un cabrio con techo de lona. Las versiones Cabriolet del Porsche 911 no llegaron hasta el año 1982: hasta entonces los Targa asumían un perfecto balance entre disfrute a cielo abierto y seguridad. Aunque los 911 Cabriolet no lleven ni 40 años entre nosotros, son versiones muy populares de los Porsche 911 y en algunos mercados se venden más que los Coupé. Porsche promete que este 992 con carrocería descapotable no solo es igual de dinámico y rápido como el Coupé, además de ofrecernos una silueta sugerente y el tradicional techo de lona - perfeccionado hasta el límite de la técnica.

La cámara de visión trasera es de serie: una concesión que Porsche achaca a la menor visibilidad interior del descapotable.

Aunque Porsche afirma que es realmente similar al Coupé, existen diferencias entre ambos coches deportivos. La primera es una diferencia de peso: los Cabriolet son unos 70 kilos más pesados que los Coupé, a causa de los refuerzos integrados en su chasis y bastidor para conservar su rigidez. El marco del parabrisas es más fuerte en los Cabriolet: está construido en acero de alta resistencia para hacer las veces de estructura antivuelco. Hablando de seguridad, este descapotable tiene un arco antivuelco tras los escuetos asientos traseros, que solo se despliega en caso de vuelco inminente. Mejor no ponerlo a prueba en las carreteras griegas. Pero sin duda la mayor diferencia estructural entre ambos coches es la capota de lona.

Una capota de diseño realmente logrado, que cerrada imita a la perfección la silueta del Coupé: con ella cerrada la silueta del coche es realmente estilizada. La estructura de esta capota está construida en aluminio y magnesio, siendo realmente ligera y compacta gracias a ello - plegada apenas mide 55 cm de ancho y 23 cm de profundidad. Al ser tan ligera, solo requiere de dos mecanismos electrohidráulicos para plegarse y desplegarse: la operación demora solo 12 segundos y se puede hacer tanto desde un botón en la consola central, como desde un botón en el mando a distancia del coche. Podemos certificar que su aislamiento es excelente, y que no produce angostura a nivel de espacio: el espacio para la cabeza es igual al Coupé.

Prueba Porsche 992 Cabriolet 6

A pesar de ser un cabrio, consigue un coeficiente aerodinámico de sólo 0,30.

No obstante, sí hace que el diseño de la zaga del Porsche 911 varíe ligeramente. Su trasera es algo más abultada que la del Coupé. Es voluminosa, pero el efecto se acrecenta en las fotografías. En vivo resulta incluso agresiva e imponente, aunque sea menos respingona y coqueta que la del Porsche 991. La forma del spoiler trasero y su ángulo también varía ligeramente - también se despliega automáticamente a 90 km/h, o cuando activamos los modos Sport/Sport+ si la unidad equipe el Sport Chrono Package. Por último, este Porsche 911 Cabriolet equipa un deflector de aire eléctrico, situado entre los asientos traseros.

Se despliega en dos segundos y en combinación con las ventanillas laterales cerradas, minimiza las turbulencias en el habitáculo hasta altas velocidades. Parece mentira, pero es posible mantener una conversación a 120 km/h sin tener que levantar en exceso la voz. A velocidades de carretera secundaria se convierte en una opción ideal para mejorar nuestro confort. El resto de elementos mecánicos, técnicos y tecnológicos no varían en el Porsche 911 Cabrio con respecto al Coupé. Por el momento, solo está disponible en versiones S y 4S, equipadas con el motor 3.0 bóxer biturbo de 450 CV. Por el momento solo hay opción a un cambio PDK de doble embrague y ocho relaciones. En un futuro, habrá diferentes niveles de potencia y cambios manuales.

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Porsche no ha comunicado si existen diferencias de rigidez con respecto al Coupé. Sí os puedo asegurar que no flexa un ápice en zonas bacheadas.

Un juguete para niños adultos

Dicen que la única diferencia entre niños y adultos es el tamaño de sus juguetes, y este Porsche 911 Cabriolet es la prueba fehaciente de ello. El día comenzó sin lluvia, pero el asfalto estaba muy mojado, y en mis manos tenía una unidad de propulsión trasera. ¿Qué podría salir mal? Repasé mentalmente sus cifras de aceleración: al estar equipado con el Sport Chrono Package, este 911 Cabriolet S hace el 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Si hubiera sido un 4S con tracción total estaríamos hablando de 3,6 segundos. Son cifras que hace apenas una década solo estaban al alcance de los superdeportivos más exclusivos y elitistas. Sé que su velocidad máxima es de 306 km/h, pero no estaba en la Autobahn, estaba al sur de Atenas. No era ese día.

El coche que pude probar era una unidad pintada en color Lizardgrün, un verde realmente cantoso - un extra de 3.095 euros. El interior de la unidad era completamente negro, con unos asientos deportivos en cuero y tela, con un patrón de cuadros muy retro. Esta combinación de colores me parecía fascinante, al igual que el coche de otros compañeros, blanco y con el interior rojo. El Porsche 911 Cabriolet es la versión más hedonista y disfrutable del 911, nunca debería ser un coche discreto y comedido. Sin más dilación, arranco el motor - el mando giratorio de arranque está a la izquierda del volante, donde debe estar - y el bóxer biturbo despierta de su letargo. Este coche monta el escape deportivo opcional: dos enormes salidas de escape ovaladas lo delatan.

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El sonido de los 911 atmosféricos siempre será mejor, pero este bóxer biturbo suena a verdadera gloria. Un gran mérito, teniendo en cuenta que monta filtro de partículas.

Me pongo en marcha y por un momento me olvido de los híbridos, de los coches eléctricos y de los dichosos SUV. En un deportivo de verdad se va sentado cerca del suelo, y se disfruta en todo momento de la rotunda melodía de sus escapes. El ir a cielo abierto es un multiplicador de las sensaciones. Con la calefacción a todo trapo, dejo atrás unas bonitas carreteras costeras, adentrándome en una subida de montaña desierta. Sin contemplaciones, muevo el selector de modos de conducción al modo Sport+ y libero a la bestia. El tono del escape se vuelve más bronco, el coche reduce dos marchas y la dirección se endurece. El 911 está con los músculos tensos, y espera al pistoletazo de salida. Hundo el pedal derecho y salgo como un misil.

Es complicado describir con palabras la sensación de aceleración sin aparente límite de este 911. Su empuje es agresivo y violento, sin retardo en el funcionamiento de sus turbos. Al ir a cielo abierto, escucho con precisión el soplado de los dos turbos. El silbido de la válvula de descarga se torna adictivo, y el coche devora curvas con una facilidad irreal. Es una experiencia absolutamente visceral, pero en cierto modo algo más refinada que en los Porsche 991. Y gran parte de esta mejora se debe al nuevo cambio PDK. Incluso en el modo Sport+ los cambios de marcha no nos sacuden, y aunque parezca imposible, es un cambio aún más rápido e inteligente. La capacidad predictiva de su gestión electrónica me ha dejado mudo.

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El Porsche 911 lleva más de 50 años comprometido con una filosofía de motor trasero. El resultado es un coche muy especial.

Estaba tan en sintonía con mi estilo de conducir que me he olvidado de cambiar de marcha con las levas tras el volante. El firme del tramo estaba roto y mucha gravilla cubría las curvas. Otras curvas estaban aún húmedas. Condiciones poco idóneas para un deportivo de propulsión y 450 CV... sobre el papel. El coche es tan inteligente y eficaz que nunca dejará que te metas en un verdadero apuro. Te dejará deslizar la zaga a la salida de una curva y culeará si aceleras más de la cuenta sobre mojado, pero nunca perderá el control. Es capaz de hacer sentirse un verdadero piloto al más novato de los conductores, recompensando a los más expertos con unas prestaciones que deben ser vividas para ser creídas.

El 911 Cabriolet lo hace todo tan bien, que sin quererlo estás conduciendo a ritmos “carcelarios”. Debes mantener la cabeza fría y no envenenarte. El límite de este coche es altísimo, pero no puede doblar las leyes de la física. Sólo en circuito deberíamos atrevernos a buscarlo. Solo en circuito podríamos apreciar diferencias dinámicas entre el descapotable y el Coupé, diferencias que solo para un piloto experimentado podrían inclinar la balanza de forma clara. Y puede que incluso le costase encontrarlas: el 911 Cabriolet monta por primera vez la suspensión adaptativa PASM (1.072 euros), antes reservada solo a los 911 más dinámicos.

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La ausencia de techo actúa como multiplicador de las sensaciones que vivimos a su volante.

¿Cuál es el precio del Porsche 911 Cabriolet?

El Porsche 911 Carrera S Cabriolet que he probado tiene un precio de partida de 154.395 euros, un precio que es 16.290 euros superior al de los 911 Carrera S con carrocería Coupé. Y estamos hablando del 911 descapotable "de acceso". Si queremos adquirir un Carrera 4S Cabriolet con tracción integral, debemos pagar al menos 163.355 euros. Esta generación del Porsche 911 Cabriolet se ha encarecido con respecto a los Porsche 991 - aunque aún tendrán que lanzarse las versiones de acceso del Porsche 992, con motores menos potentes. Mal que nos pese, no son coches en absoluto asequibles: son deportivos muy premium.

Ahora bien, creo que valen cada euro que Porsche pide por ellos. Son máquinas absolutamente prodigiosas, fruto de un esfuerzo de evolución constante sobre un concepto original cuyo origen es la austeridad tras la Segunda Guerra Mundial: motores bóxer en posición trasera. Y tened en cuenta que acaban de desembarcar en el mercado. Parece mentira que sean tan efectivas y divertidas con una configuración mecánica tan teóricamente imperfecta. En un futuro habrá versiones Turbo, versiones GT3, versiones de acceso... e incluso versiones híbridas de esta maravillosa anomalía del mundo del coche de altas prestaciones.

Prueba Porsche 992 Cabriolet 20

Los Porsche 911 Cabriolet ya están a la venta en la red de concesionarios de la marca alemana en España.

Vídeo destacado del Porsche 911

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El Porsche 911 es el gran icono universal de los coches deportivos. Por un lado, incluye lo mejor de la tecnología de Porsche y, por otro, es un coche fiel a una larga tradición de décadas en la que se respeta el esquema original de motor trasero y se mantienen las líneas maestras del primer modelo. El 911 al volante es uno de los mejores coches del mundo, sin lugar a dudas.

Ver todos los comentarios 2
  • Rog MC

    Un cochazo y que demuestra el buen hacer de Porsche, innovando en un modelo tan veterano como el 911...y casi siempre muy bien.

    Aún reconociendo lo bien hecho que esta, personalmente me parece que la parte trasera es un quizá un pelín musculosa para un 911. Siempre me ha parecido un coche con una línea muy equilibrada y "suave". Esta nueva forma me descoloca un poco. Al menos en foto.
    Prefiero un 997...que espero pronto tener en mi garaje después de buscar bastante y, de hecho, considerar el modelo moderno (el anterior claro, pues esta no había salido). Este me confirma que el 997 es un coche único.
    Lo que si me parece un paso adelante total es el interior: muy bien resuelto y muy tecnológico pero conservando el aire deportivo de siempre, sobretodo en el cuadro de instrumentos, que me parece digital pero analógico a la vez.
    Únicamente quitaría las superficies en negro piano, o negro liso, pero seguro que eso es configurable.
    Acertada también la decisión de ir empequeñeciendo la palanca de cambios...en un automático sobra.

  • Angel Piqueras Ramos

    Bueno, se ve muy bien, lástima el color, que es lo de menos. En un rojo fuerte, quedaría muy hermoso.

El Porsche 911 es el gran icono universal de los coches deportivos. Por un lado, incluye lo mejor de la tecnología de Porsche y, por otro, es un coche fiel a una larga tradición de décadas en la que se respeta el esquema original de motor trasero y se mantienen las líneas maestras del primer modelo. El 911 al volante es uno de los mejores coches del mundo, sin lugar a dudas.