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Probamos en vídeo el Porsche 718 Cayman GT4: la fruta prohibida que nunca dejarás de morder

Prueba Porsche Cayman Gt4 26

Aún en uno de los años más complicados de la historia reciente de nuestra existencia, algunos fabricantes de automóviles han seguido adelante con proyectos de esos que un petrolhead adora: coches divertidos, especiales, con alma, plagados de detalles que hacen que la experiencia de conducirlos sea, valga la redundancia, toda una experiencia. El Porsche 718 Cayman GT4 es uno de esos...y lo hemos probado a fondo.

Vídeo del Porsche 718 Cayman GT4

La llegada de un Porsche Cayman de seis cilindros casi de carreras es una idea que rondaba en la cabeza de miles y miles de porschistas ya desde el mismo momento en el que el Cayman vio la luz por primera vez hace casi 15 años. Porsche finalmente accedió, creando el Porsche 718 Cayman GT4 y, con él, una auténtica leyenda sobre ruedas que ahora llega a su segunda edición.

Un Porsche Cayman inconfundible

El Porsche 718 Cayman GT4 es completamente inconfundible: su estética es única, está plagada de detalles que delatan su potencial. Desde su frontal, más bajo y agresivo gracias a un paragolpes con líneas más firmes, hasta su parte trasera, musculosa, fuerte, en la que el gigantesco alerón combinado con el difusor integrado en el paragolpes crean una imagen espectacular, de, auténtico coche de carreras.

Por si fuera poco, los detalles en color negro y las enormes llantas de 20 pulgadas con neumáticos de 295 mm de ancho en el eje posterior hacen que, el conjunto sea verdaderamente impresionante y especial, muy especial. Verlo en circuito es sorprendente, pero verlo en la calle lo es aún más.

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En el interior la atmósfera es la misma, la de un auténtico coche de carreras, más aún si la unidad en cuestión que estamos conduciendo monta los espectaculares backets de una pieza en fibra de carbono vista, con pocos ajustes y, eso sí, tapicería en cuero y alcántara. Ambos materiales se extienden a otras partes del habitáculo como el techo, las puertas, la consola central o el salpicadero.

Como siempre, los ajustes entre piezas son perfectos, y podremos disfrutar de una postura de conducción de competición: solo hay que sentarse -dejarse caer- y disfrutar de las manos en el volante y en la palanca de cambios.

Una experiencia de conducción sin igual

El simple hecho de arrancar el motor, algo que se realiza girando el mando a la parte izquierda del volante, nos da una idea de lo que nos vamos a encontrar: el sonido, el ralentí irregular, las vibraciones...es una experiencia única: el Cayman nos avisa de que no es un Cayman normal, ni siquiera un refinado superdeportivo. Esto es un coche de carreras, y como tal debemos esperar que nos trate.

Justo detrás de nosotros se encuentra la joya de la corona, un bloque de seis cilindros en posición bóxer, con cuatro litros de cubicaje y las nada despreciables cifras de 420 CV y 420 NM. Asociado a él, una transmisión manual de 6 velocidades similar a la que montaba el anterior GT4, y que sin duda redondea la experiencia de conducción.

El motor, cuya denominación interna es MA223 A, es un auténtico portento tecnológico. Su régimen máximo de giro se cifra en 8000 revoluciones, un valor que se alcanza en medio de una vorágine de sonido y empuje que te envuelve en una atmósfera que te invita a acelerar, a cambiar, a reducir, a volver a acelerar...en definitiva, a pilotar. En tiempos de empuje progresivo, de transmisiones automáticas, de motores de pequeño tamaño...encontrarse con este frenético oasis de pureza es una auténtica bendición.

Un oasis que, eso sí, será capaz de transportarte de 0 a 100 km/h en apenas 4.4 segundos, alcanzando una velocidad punta de 304 km/h. De cualquier manera, estamos hablando de un Porsche con motor central de más de 400 CV y cambio manual, no se trata sólo de acelerar, sino de girar, de trazar curvas, de enlazar virajes...y el GT4 lo borda.

Lo borda gracias a un reparto de pesos perfecto, a una dirección con precisión quirúrgica y a una suspensión de altísimo nivel que consigue combinar de manera única una relativa comodidad de uso con una "limpieza" de movimientos que reduce al máximo las inercias: todo el coche parece un bloque en el que tú te integras, justo en el medio, para disfrutar de una de las mejores experiencias de conducción que nunca habrás vivido. 

Pero basta de hablar, basta de teoría. Es hora de reproducir el vídeo y disfrutar con nosotros del que sin duda es uno de los coches más especiales que han pasado por nuestro canal de Youtube. ¿Te vienes?

Vídeo del Porsche 718 Cayman GT4