Prueba Volvo XC90 D4 Momentum: road trip a Estaca de Bares y acantilados de Loiba

A los mandos de un Volvo XC90 visitamos los acantilados más altos de Europa y uno de los lugares más espectaculares y menos conocidos del mundo
 |  @davidgartes  | 

Nos disponemos a probar a fondo un Volvo XC90 que presume de tener 7 cómodas plazas. Para ello, nada mejor que reunir a 7 personas dispuestas a hacer un recorrido por uno de los paisajes más impresionantes y desconocidos de nuestro país: la costa norte de Coruña. Visitaremos Estaca de Bares (el punto más al norte de la península), Cabo Ortegal (punto de encuentro entre Cantábrico y Atlántico) y recorreremos los acantilados más altos de la Europa continental.

El objetivo de este roadtrip es doble: por un lado hacer una prueba diferente en la que salgan a relucir todas las virtudes y defectos del XC90 cargado hasta arriba y por otro realizar un itinerario que promete ser espectacular por sus paisajes, en un coche en el que niños y mayores tendrán que repartirse el espacio disponible.

Empieza el viaje.

Volvo XC90 D4 Momentum: qué lleva nuestro Volvo

Volvo se ha encargado de añadirle más de 10.000 € en extras

Comenzando por el motor, la versión D4 es la más básica y cuenta con 190 CV, un consumo medio homologado de 5,2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 136 g/km asociado a la caja de cambios automática de 8 relaciones (la única disponible). Lógicamente ese consumo no puede igualarse en condiciones reales, pero nos da una idea de que el coche puede ser relativamente frugal teniendo en cuenta su tamaño (más sobre esto luego).

Nuestro Volvo XC90 viene cargado hasta arriba de equipamiento. El acabado Momentum es el segundo más alto, pero en este caso Volvo se ha encargado de añadirle más de 10.000 € en extras hasta dejarlo casi indistinguible de la versión Inscription, el tope de gama, a su vez equipado con extras.

La unidad probada se va a más de 76.000 €

Centrándonos solo en lo más destacado, el XC90 probado lleva asientos delanteros térmicos y eléctricos con memoria, cámara 360º, Head-up display, techo de cristal practicable, luces inteligentes full-led, conectividad con Apple Car Play, asientos, salpicadero y puertas en piel, climatizador en 4 zonas, acceso y arranque sin llave con portón eléctrico y un navegador que se desconfiguró nada más recoger el coche y falló intermitentemente, pero venía incluido.

Sólo las llantas de 19″ (que son de 20″ en el acabado Inscription) y la ausencia del control de modos de conducción (de serie en el Inscription) delatan que se trata de un acabado Momentum. La unidad probada se va a más de 76.000 €.

Volvo XC90: Madrid – Coruña con el Pilot Assist

El Volvo entra por los ojos, pero es un coche enorme de 5 metros de largo por 2 de ancho

El viernes a primera hora recojo el coche en Madrid y pongo rumbo a Coruña, de momento sin pasajeros. Con todo el coche para mí, es el momento de valorar su diseño y acabados así como los sonidos y sensaciones que acompañan la marcha.

El Volvo entra por los ojos. Su exterior sigue tan fresco como el primer día con esa calandra frontal enorme y sus características luces traseras de aire arquitectónico. Me parece un coche muy atractivo, que distribuye bien su tamaño y lo dibuja con líneas rectas e intemporales. Aún así, es un coche enorme que se va a llevar mal con los parkings y los sitios estrechos en general.

El interior es un auténtico salón rodante de lujo bien entendido, minimalista y sin ostentación

El interior es un auténtico salón rodante de lujo bien entendido. Todos los materiales al alcance de la mano (excepto botones y mandos) son nobles: aluminio real y piel acolchada. Decorado en grises, se convierte de inmediato en un lugar confortable y silencioso en el que pasar horas de viaje en total confort. Sorprende la eliminación del ruido del viento a alta velocidad en un coche de este tamaño, un indicador más de la calidad de diseño, aislamiento y construcción general.

En el salpicadero destaca el cuadro de mandos totalmente digital, que dibuja dos relojes clásicos que comparten el espacio con diferentes funciones en la zona central, y la enorme pantalla que preside el salpicadero, dotada de botones grandes y menús claros con una interfaz sobresaliente en la que todo es táctil como en un móvil y no hay ruedas ni controles externos.

El menú en el que se activan todos los asistentes tiene demasiados botones y resulta difícil encontrar el aparcamiento automático rápidamente

Sólo le veo un problema importante, y es el menú en el que se activan las funciones concretas del coche y ayudas a la conducción, ya que cuenta con decenas de opciones entre las que habrá que buscar cosas como el asistente de aparcamiento, que debería estar mucho más accesible para poder utilizarlo rápidamente.

La conectividad es muy buena, tanto por Bluetooth con una reproducción de sonido notable, como por cable USB con el que tendremos acceso a Apple Car Play, una versión simplificada del menú de nuestro móvil con unas pocas aplicaciones compatibles entre las que están Spotify o el navegador de Apple, entre las más interesantes. Apenas hay mandos externos a la pantalla, si bien el climatizador está siempre visible y accesible, contando también con un control por voz que (más o menos) entiende bastantes de las peticiones que le vamos haciendo.

El Pilot Assist es un asistente integral que podría conducir solo, pero como eso no sería legal se limita a corregirnos todo el rato… ¿conduces tú o conduzco yo?

Nos lanzamos a conducir hacia tierras gallegas, un viaje de 5 horas más un rato para comer en el que tenemos ocasión de probar el Pilot Assist, un asistente “integral” que puede conducir por nosotros durante unos segundos, pero cuya principal misión es mantener la velocidad, el centro del carril y la distancia con el vehículo que nos precede hasta parar el coche si es necesario, pero sin que soltemos el volante.

El funcionamiento del Pilot Assist es efectivo y bastante similar al del Mercedes Clase E, pero la obsesión por mantener el coche justo en el centro del carril nos obliga a convivir con un conductor virtual que nos va moviendo todo el tiempo el volante, algo que puede resultar molesto… ¿conduces tú o conduzco yo?

Por supuesto, si soltamos el volante se desactiva rápidamente con lo que dejarlo solo tampoco es una opción.

Primera noche en “El Castaño Dormilón”

Es hora de probar las 7 plazas de nuestro Volvo XC90

Tras cruzar el desierto castellano el viernes por la mañana, nos adentramos en las montañas verdes de Galicia hasta llegar a A Coruña, donde recogeremos a los restantes viajeros.

Los niños se pelean por ir atrás, en esa fila adicional que nunca han probado en un coche, así que organizamos una especie de turnos para probar esos asientos y nos ponemos en marcha para hacer noche en un precioso hotel llamado “El Castaño Dormilón” justo en la zona que nos interesa conocer y donde pasaremos dos noches (viernes y sábado).

Un hotel con patitos de goma en la bañera ya te tiene que gustar, pero lo mejor es el desayuno

El hotel es una antigua escuela de piedra, restaurada y convertida en un precioso alojamiento de exquisito gusto y repleto de detalles acogedores. Un hotel con patitos de goma en la bañera ya te tiene que gustar, pero lo mejor es el desayuno, con productos frescos de la panadería local y un variado surtido de fruta, fiambres, batidos y dulces acompañados de café. Maravilloso.

Con nuestro Volvo XC90 hasta Cabo Ortegal con 7 pasajeros

La tercera fila es sorprendentemente amplia para adultos

Ya a la vista se aprecia la amplitud de todos los asientos. Sólo el acceso a la tercera fila es algo incómodo. Por más que el asiento de la fila central se pliegue y deslice, esta operación no es del todo perfecta. Algunas veces no quiere volver a su posición inicial y otras no es fácil de plegar y apartar del todo.

Una vez desplazado el asiento, queda un buen espacio para entrar y salir de la tercera fila, que a su vez resulta sorprendentemente amplia para adultos y puede desahogarse aún más deslizando la banqueta central para repartir mejor la longitud disponible. Los asientos de esta fila disponen de salidas de aire, huecos portaobjetos, reposabrazos y portabebidas, quedando marginados únicamente por el hecho de ir tan al fondo y con una visión algo limitada del exterior.

El maletero, por su parte, mantiene una capacidad más que razonable para el equipaje de los 7 para dos días, incluyendo un balón de fútbol y abrigos para todos. Este coche es enorme.

La masa superior a 2.000 kg se deja notar y el coche invita a un rodar tranquilo disfrutando del paisaje

El comportamiento en autopista es excelente, con una sensación de estabilidad y de control total acompañada de silencio y confort. Al llegar a las carreteras de la costa, la masa ligeramente superior a 2.000 kg se deja notar y el coche invita a un rodar tranquilo disfrutando del paisaje, pero no a ir “de tramo” por el mundo, algo coherente con su posicionamiento y filosofía.

Motor, dirección y cambio encajan bien con su comportamiento siempre con un enfoque tranquilo

El motor empuja bien desde muy bajo régimen y está muy bien acompañado por la caja de cambios de 8 relaciones, de funcionamiento rápido y suave y que lo mantiene muy por debajo de 2.000 rpm.

El coche se deja conducir con agrado y sólo se echa en falta algo de feedback en de la dirección, que no transmite información al conductor hasta el punto de hacernos pensar en un mando electrónico sin conexión mecánica, estilo videojuego. Una vez más, esta suavidad es acorde con el espíritu del coche y encaja bien con su comportamiento siempre con un enfoque tranquilo.

Cabo Ortegal es tan espectacular que por sí solo ya justificaría el viaje

Llegamos al faro de Cabo Ortegal con sus “Aguillóns” de roca afilada, unos islotes situados justo a la derecha del faro llamados Ínsua Maior, Cabalo Xoán, Tres Irmáns, A Longa y O Rodicio. Es un lugar espectacular, que por sí solo justificaría el viaje.

Estas rocas tienen 1.160 millones de años, son casi mil millones de años anteriores a la separación de los 5 continentes

En este punto es donde confluyen las aguas del Mar Cantábrico y del Océano Atlántico, siendo el único lugar de la península donde es posible ver un mar y un océano al mismo tiempo (Junto con Gibraltar).

Este enclave único tiene además otra peculiaridad notable y es que esas formaciones rocosas, los Aguillóns, son las más antiguas de la Península Ibérica con una edad de 1.160 millones de años y las cuartas rocas más antiguas halladas en todo el planeta. Son casi mil millones de años anteriores a la separación de los actuales 5 continentes y se formaron cuando en la tierra apenas había organismos unicelulares.

Pararse a pensarlo da un poco de vértigo.

Desde el faro, a la derecha (al este) puede verse la Ría de Ortigueira hasta Estaca de Bares si el día está despejado. A la izquierda (Oeste) puede verse la punta Vixía Herbeira que con sus impresionantes 613 m sobre el nivel del mar es el acantilado más alto de toda Europa continental.

Sorprende no ver apenas visitantes y poder escuchar el ruido del viento y del mar

En un enclave tan singular como este, en el que la belleza del paisaje es tan apabullante, sorprende no ver apenas visitantes y poder escuchar el ruido del viento y del mar por toda compañía. Cuesta creer que un lugar así sea tan desconocido, pero ahí reside gran parte de su encanto.

Acantilados de Loiba: ¿La mejor vista del mundo?

Los acantilados de Loiba presumen de tener el banco con las mejores vistas del mundo

Los acantilados de Loiba presumen de tener el banco con las mejores vistas del mundo.

Obviamente no podemos afirmar semejante cosa, aunque sólo sea porque sería una cuestión de gustos, pero lo cierto es que cuando te sientas en él sí tienes la sensación de estar ante algo muy difícil de encontrar en ningún otro lugar. Lo que tiene de especial este punto de la costa gallega es que alcanza una gran altitud y termina en acantilados muy verticales. Si lo combinamos con la fuerza del mar, el verde de la costa y el color cambiante de la luz solar entre las nubes, el espectáculo es fascinante.

Aprovechamos para probar las posibilidades off-road de nuestro XC90

Estamos justo al lado de Estaca de Bares, el punto más al norte de la península Ibérica que cuenta con un faro no tan vistoso pero que también merece una visita. Un camino de tierra muy amplio pegado a la costa permite la circulación de vehículos sin el menor problema, así que aprovechamos para probar las posibilidades off-road de nuestro XC90 de tracción delantera, que se limitan a una buena altura al suelo.

El Volvo XC90 avanza con autoridad y en silencio sobre cualquier superficie y a cualquier velocidad

La sensación de conducir por caminos se parece mucho a la de conducir por autopista: el Volvo XC90 avanza con autoridad y en silencio sobre cualquier superficie y a cualquier velocidad. Aunque no dispongamos de tracción total, la altura libre al suelo es grande y nos permite movernos sin preocuparnos de los baches o desniveles que vamos encontrando.

Nos adentramos por un camino en medio de un bosque sin preocuparnos demasiado por lo que nos vamos a encontrar, algo que no haríamos tan fácilmente con un turismo más bajo. El camino no es obstáculo para nuestro Volvo XC90, pero resulta agradable poder meterse por donde nos apetezca sabiendo que no tocaremos abajo. Los niños disfrutan de la ruta como una gran aventura.

Vuelta a Coruña: Sierra da Capelada, playa de Valdoviño y Faro da Frouxeira

Tras un sueño reparador y un desayuno de campeones, nos ponemos en marcha de vuelta a Coruña. Ya es domingo, pero aprovecharemos el camino de regreso para detenernos en diferentes puntos de la costa antes de tomar la autopista en dirección suroeste.

Parques eólicos y caballos salvajes nos reciben el la Sierra da Capelada

Lo primero que nos encontramos es la Sierra da Capelada, una pequeña cordillera muy próxima al mar con unas vistas inigualables. Esa proximidad al mar combinada con la altitud consiguen que estos montes permanezcan azotados por un viento constante, lo que a su vez ha dado lugar a innumerables parques eólicos entre los que es fácil ver caballos salvajes pastando a sus anchas.

La vista desde aquí incluye casi siempre el mar en el horizonte, que se combina con el verdor de las montañas en las que la vegetación es baja y espinosa (debido al viento) y los árboles brillan por su ausencia. Todo ello se traduce en una vista muy despejada en todas direcciones.

Resulta difícil captarlo en imágenes, que nunca logran trasladarnos del todo al lugar, pero el sitio vale mucho la pena.

En el Faro da Frouxeira los acantilados vuelven a sorprendernos por su belleza

Ya más adelante, junto a la playa de Valdoviño se encuentra el Faro de Frouxeira, un edificio horroroso en color lila, que no pega ni con cola en el paisaje. Al acercarnos, descubrimos que el truco consiste en darle la espalda y mirar sólo al mar, donde los acantilados vuelven a sorprendernos por su belleza.

Es el clima lo que protege la costa norte de Galicia de la afluencia de visitantes

Es el clima lo que protege la costa norte de Galicia de la afluencia de visitantes, manteniendo esta zona alejada del gran público incluso en verano. Pero es en primavera y otoño cuando mejor podremos disfrutar de estos magníficos paisajes, de su luz especial y de la increíble fuerza del océano.

Las vistas son increíbles en todas direcciones.

Una vez más, el faro está rodeado de caminos rotos de tierra y piedras por los que nuestro Volvo no tiene inconveniente en bajar para acercarse a los acantilados y echar un vistazo desde más cerca. Las vistas son increíbles en todas direcciones.

Regreso a Madrid y fin del viaje

Este Volvo representa un lujo minimalista con un espíritu muy escandinavo de no ostentación

Nuestro Volvo XC90 ha sido un excelente compañero de viaje. Amplio, cómodo, silencioso y de altísima calidad en todos sus detalles, el XC90 no sólo nos ha gustado por sus características técnicas sino también por su personalidad. Este Volvo representa un lujo minimalista con un espíritu muy escandinavo de no ostentación, y está repleto de detalles de buen gusto dentro de un diseño moderno y práctico.

El motor básico, el D4 de 190 CV, es totalmente recomendable

El motor básico, el D4 de 190 CV, es totalmente recomendable ya que proporciona todo el empuje que podamos necesitar desde muy bajo régimen con lo que el cambio siempre nos mantiene en silencio y con consumos contenidos. Teniendo en cuenta el tamaño del coche, los 6,9 l/100km de consumo medio a lo largo de la prueba no me parecen nada exagerados para el uso que le dimos y lo cargado que iba el coche.

Las principales barreras son el tamaño y el precio

Finalmente, las principales barreras que tendrá que sopesar quien se interese por este coche como familiar serían dos muy claras: el tamaño exterior y el precio.

Con una longitud total de 4.950 mm, una anchura de 2.008 mm y una altura de 1.776 mm, no cabe duda de que este coche es muy grande. Su inmenso espacio interior se traduce también en unas dimensiones exteriores que habrá que sopesar a la hora de escoger una plaza de aparcamiento y nos va a exigir una escalera para lavarlo a mano, por ejemplo. Esto no tiene por qué suponer un problema, pero conviene tenerlo en cuenta.

Ha sido un viaje para recordar y uno de los coches más redondos que han pasado por mis manos

La segunda barrera es el precio. La unidad probada con todo su equipamiento se va más de 76.000 €, pero podemos adquirir un XC90 más básico (y que perdería parte de la gracia) por menos de 55.000 €. Estos precios conviene ponerlos en contexto, y ese contexto no es otro que el de sus dos grandes rivales, el Audi Q7 y el Range Rover Sport, ambos con 7 plazas opcionales y un nivel de empaque similar y es entonces cuando nos damos cuenta de que no, no es tan caro.

En definitiva, ha sido un viaje para recordar y uno de los coches más redondos que han pasado por mis manos.

Lee a continuación: El Volvo XC90 en la costa coruñesa: un road trip en 21 imágenes de Instagram

Solicita tu oferta desde 54.900 €
  • Fèlix Badosa

    Muy buen reportage aunque me quedo con el S90, en break claro, que es idéntico pero sin ser SUV :P