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Seguridad Vial

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El agua y los radares no se llevan bien: un radar multa erróneamente a un conductor un día de intensa lluvia

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 1 Dic 2020
Radar Multa Velocidad Lluvia Portada
Radar Multa Velocidad Lluvia Portada

El Heraldo de Aragón se hace eco de un insólito caso: un conductor es cazado por un radar con su furgoneta a 184 km/h en una zona limitada a 60 km/h, el cual afirma no haber circulado a tal velocidad. El radar cuenta con todos los informes de calibración al día, pero finalmente, tras ir a juicio, consigue demostrar su inocencia debido a las intensas lluvias, ¿qué ha sucedido?

El conductor se enfrentaba incluso a un delito penal con ingreso en presión

Los hechos tuvieron lugar el pasado mes de enero en la carretera zaragozana N-232 a la altura de Mallen entre las 21:00 h y 22:00 h en un tramo limitado a 60 km/h por obras. El conductor, llamémoslo Pepe, no sólo se enfrentaba a una infracción muy grave por circular a más de 131 km/h que está sancionada con la retirada de 6 puntos y 600 €, sino también a la retira del carnet entre uno y cuatro años y la entrada en prisión entre tres y seis meses.

Pepe recurrió asegurando que en en ningún momento alcanzó dicha velocidad, por lo que el cinemómetro no debería funcionar correctamente o no estaría correctamente calibrado, sin embargo, sí que disponía del pertinente informe de calibración al día y se comprobó que funcionaba de forma correcta.

Sin embargo, fue en el momento de acudir ante los tribunales cuando Pepe hizo memoria y se acordó que aquella noche estaba lloviendo a cántaros, y estaba en lo cierto. Su abogada, Patricia Rodrigo, pidió un informe a la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) que confirmaba que durante esa franja la borrasca Gloria que azotaba la Península no solo dejó intensas lluvias en la zona, sino que hasta provocó nevadas, dando lugar a "una situación muy excepcional".

Con ese informe en la mano se recurrió a un ingeniero que elaboró otro informe pericial, el cual apuntaba a que "las gotas de lluvia, la nieve, el granizo, la niebla intensa, incluso la suciedad o nieve en el cristal de la caja del radar pueden dispersar geométrica la luz del láser". Con ambos informes finalmente el juez archivó la causa, quedando demostrado que el radar cazó erróneamente al conductor de la furgoneta por culpa de las intensas lluvias.

¿Cómo es posible que la lluvia afecta al funcionamiento del radar?

Lo cierto es que este hecho tiene una explicación más simple de lo que parece, que además nos hace pensar cuán efectivos son estos cinemómetros láser en condiciones similares a las descritas. De forma simplificada, podemos decir que un radar láser envía un rayo de luz invisible hasta un coche, que rebota (se refleja) en su carrocería y es enviado de vuelta hasta el mismo. Como se conoce el tiempo que ha tardado en ir y en volver, y la velocidad a la que avanza ese rayo de luz en el aire, se calcula la velocidad a la que circula el vehículo.

Sin embargo, la clave de ese mal funcionamiento descrito anteriormente radica en un fenómeno que se conoce como refracción, y básicamente consiste en que al cambiar de medio de propagación, en este caso del aire al agua de la lluvia (y sobre todo a la lluvia acumulada sobre la lente), varía la velocidad de avance de ese rayo. Así pues, si es un día sumamente lluvioso, atravesará más gotas de agua, por lo que estará más tiempo circulando a otra velocidad distinta de la considerada en cálculos. Por tener unos órdenes de magnitud, la velocidad de la luz en el aire es de 300.000 km/s aproximadamente, mientras que en el agua es de 225.000 km/s. De hecho, este es el mismo fenómeno que es responsable de que al introducir una pajita en un vaso con agua se vea como si estuviese quebrada, pero esto ya es otra historia.

Fuente: El Heraldo