Nos sorprende que en este mundo, en esta industria del automóvil cada vez competitiva y dominada por los grandes grupos, haya sitio para fabricantes “pequeños” que apuesten por nadar contracorriente, con tecnologías propias y únicas. Pero nos encanta.
Subaru es, en volúmenes de ventas a nivel mundial, menos de una décima parte de Toyota, marca que, tal y como os contábamos estos días, proporciona su tecnología eléctrica a Subaru que, de hecho, ya está desarrollando su próxima generación de eléctricos, con tecnología propia y, por supuesto, con tracción a las cuatro ruedas, una de las señas de identidad de la marca.
Subaru siempre ha nadado contracorriente y no solo ha defendido que la tracción total está bien, siempre, y no solo en todoterreno, y aún mejor asociada a sus famosos motores bóxer, de cuatro cilindros enfrentados dos a dos. Y ahora piensa también en dar una nueva vida al motor de gasolina, eso sí, alcanzando eficiencias récord de hasta el 50%.
Nadando contracorriente, el motor bóxer de Subaru sigue vivo
Subaru seguirá desarrollando motores bóxer de gasolina. La marca japonesa lo confirmó en mayo de 2024, cuando anunció junto a Toyota y Mazda su compromiso de crear una nueva generación de motores de combustión adaptados a la electrificación y preparados para utilizar combustibles sintéticos y biocombustibles. Cada fabricante conservará su arquitectura característica: motores en línea para Toyota, rotativos para Mazda y cilindros horizontalmente opuestos para Subaru.
Subaru siempre ha defendido la razón para preservar el bóxer en sus coches, que va más allá del romanticismo, y es tremendamente pragmático. Su disposición de cilindros enfrentados permite construir motores más bajos, con un centro de gravedad reducido y un equilibrio mecánico que limita las vibraciones.
Subaru lleva décadas aprovechando estas características, combinándolas con una disposición longitudinal del motor y sus sistemas de tracción total Symmetrical AWD. Una solución que ha terminado convirtiéndose en la principal seña de identidad de sus vehículos y que ahora convivirá necesariamente con sistemas eléctricos para aplicaciones híbridas.
Y ya tenemos un ejemplo de ello. Subaru presentó en 2024 un bóxer de gasolina de 2,5 litros y 160 CV, desarrollado específicamente para su sistema híbrido Strong Hybrid, con un motor eléctrico de 119,6 CV y tracción total, mecánica, nada de ejes traseros movidos únicamente por un motor eléctrico. Una tecnología estrenada en el Crosstrek japonés, que según la marca mejora el consumo aproximadamente un 20% respecto a su anterior sistema híbrido, sin renunciar a la arquitectura de cilindros opuestos.
Nuevos motores, con eficiencia récord del 50%
El próximo objetivo de Subaru es alcanzar una eficiencia térmica del 50% en sus motores de combustión. Una cifra realmente ambiciosa, teniendo en cuenta que los motores de gasolina más eficientes ya superan el 40%, pero que alcanzar el 50% sigue siendo especialmente complicado. La marca japonesa está trabajando en nuevas tecnologías para conseguirlo, aunque todavía no ha proporcionado un calendario de comercialización (Automotive News).
La eficiencia térmica mide qué porcentaje de la energía del combustible se transforma en trabajo mecánico útil. Alcanzar un 50% significa aprovechar como trabajo útil la mitad de la energía contenida en la gasolina, reduciendo las pérdidas asociadas al funcionamiento del motor. Una cifra a la que ya pueden aproximarse algunas mecánicas específicamente optimizadas para generar electricidad en sistemas híbridos, trabajando en condiciones determinadas.
La electrificación será precisamente una de las claves para prolongar la vida de estos motores. Subaru quiere desarrollar motores de combustión más compactos, eficientes y optimizados para trabajar junto a sistemas eléctricos, que puedan seguir empleándose en sus futuros híbridos.
Subaru y su apuesta por sus propios eléctricos 4×4
Subaru también quiere reducir su dependencia de Toyota en el desarrollo de coches eléctricos. Tal y como os contábamos estos días, la firma japonesa acaba de mostrar un prototipo construido sobre una plataforma de nueva generación, más ligera y rígida, y diseñada para mejorar la protección de los ocupantes y de la batería. Su objetivo es reducir hasta 100 kilogramos el peso respecto a sus arquitecturas actuales, empleando además nuevas baterías desarrolladas con Panasonic, un 25% más ligeras y con una densidad energética que aspira a superar en un 20% la media del sector.
Y, como no podía ser de otra manera, la tracción total también será protagonista de esta nueva generación de eléctricos. El prototipo presentado por Subaru dispone de dos motores eléctricos, uno delantero de 204 CV y otro trasero de 313 CV, con una potencia conjunta de 517 CV y una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos.
Subaru espera comenzar a introducir estas tecnologías a partir de 2029, aunque todavía no ha confirmado las características de los modelos definitivos. La estrategia está clara: seguir fabricando coches de gasolina e híbridos con motores propios y, al mismo tiempo, construir una gama eléctrica con mayor independencia tecnológica de Toyota. Todo ello para una marca que vendió 923.873 coches en 2025 – Toyota superó los 11 millones – y que aspira a superar los 1,2 millones anuales durante la primera mitad de la próxima década.










