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Lo que no sabes (todavía) sobre la carga rápida en los coches eléctricos

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 17 Jul 2022
Recarga Ultra Rapida Electricos 1
Recarga Ultra Rapida Electricos 1

La carga rápida en los coches eléctricos es algo que se suele confundir, y que cuantos más coches y más puntos de carga hay en el mercado, más probable es que nos induzca a un error. Y es que un punto de "carga rápida" no tiene por qué ser realmente un punto que cargue rápidamente tu coche. La cosa es un poco más compleja, así que vamos a explicarlo con detalle.

No es carga rápida todo lo que se vende como tal. Aunque en realidad es muy fácil conocer la velocidad a la que cargará tu coche.

Qué es la carga rápida

Tanto en un coche eléctrico como en cualquier dispositivo, llamamos carga rápida a un modo de carga más rápido que el convencional. No obstante, esto no es un término absoluto. Si partimos de una velocidad de carga Z, el doble de Z será carga rápida, pero el triple de Z también, y el cuádruple de Z. Y no parece muy justo comparar el doble con el cuádruple, ¿verdad? Aun así, es fácil que en los puntos de carga leas eso de "carga rápida", y que no en todos los casos estemos hablando de la carga más rápida. Por eso vamos a ver qué es la carga rápida real en los coches eléctricos.

La carga rápida real en corriente continua

El primer factor a tener en cuenta es que para obtener una carga rápida real es necesario que la electricidad entre en corriente continua, porque así es como la almacena la batería. De esta manera, la energía no tiene que pasar por el transformador que lleva el coche que es denominado cargador de a bordo. El gran problema es que las tomas eléctricas que tenemos en casa son de corriente alterna. Incluso en caso de que tengamos una instalación industrial trifásica, seguiremos teniendo corriente alterna. Necesitamos una instalación específica que transforme la electricidad antes y pueda "verterla" directamente en corriente continua a nuestro coche, con el correspondiente gasto que eso implica.

Los supercargadores de Tesla y los cargadores eléctricos de pago de las gasolineras suelen contar con esta tecnología. Pero no es muy común que sea la instalación que tengas en casa.

No obstante, esta es la verdadera carga rápida. La velocidad de carga la medimos en potencia, en kW, porque define a la perfección lo que es: la cantidad de electricidad que somos capaces de mover en un espacio de tiempo.

Cuando se habla de las cifras de carga de los coches y de la velocidad a la que pueden cargar, normalmente se refieren a esta carga máxima, pero para esto necesitaremos un cargador adecuado, que por lo general supondrá un coste más elevado.

¿Soportan los coches esa carga rápida?

Para que sea posible hacerse una idea: el Tesla Model 3 y el Tesla Model Y tienen una carga rápida en la mayoría de sus versiones de 250 kW, el Volkwsagen ID.3 de 125 kW, el Ford Mustang Mach E de 150 kW, el Peugeot e-280 de 100 kW y el Fiat 500 E de 85 kW. Eso sí, hay marcas de coches que han doblado el voltaje con el que funciona su sistema eléctrico. En vez de transportar electricidad a 400 V, la transportan a 800 V. Esto implica transportar una mayor cantidad de electricidad. Modelos como el Porsche Taycan y el Audi e-tron GT alcanzan los 270 kW de carga, mientras que el Hyudai Ioniq 5 rompe las cifras con los 350 kW.

A mediados de 2022 uno de los cargadores más potentes que se pueden encontrar en los centros de carga de vehículos eléctricos es de 360 kW, pero tu coche solo cargará a su potencia máxima.

¿Soportan los puntos de carga la carga rápida?

Pero aquí es donde viene la confusión. La potencia y características que ofrece cada punto de carga de batería son diferentes. Si enchufas tu coche a un enchufe convencional de casa, tienes poca potencia y corriente alterna, por lo que tendrías una potencia de carga de 3-4 kW.

Con una toma industrial trifásica, también en corriente alterna, puedes tener una carga de 11-17 kW. ¿Considerarías esto carga rápida? Difícilmente. Pues es posible que lo veas así en algunos lugares públicos. Es más, esto es lo que verás si afirma ser de carga rápida pero es de corriente alterna.

A partir de aquí, con una instalación pertinente, es posible alcanzar velocidades más altas. En corriente continua tendremos una velocidad de carga más alta, y por tanto podremos hablar de carga rápida, aun con diferentes niveles de potencia.

Por ejemplo, puedes encontrarte con carga en corriente continua de 50 kW. Tampoco es demasiado, pero ya es una cifra algo más importante.

Pero desde aquí hasta los 360 kW puedes encontrarte puntos de carga de diferentes niveles de potencia. Y aunque todos son considerados de carga rápida, tardarás mucho más tiempo en cargar la batería con una toma de 50 kW que con una de 360 kW.

¿La carga rápida es peligrosa para los coches eléctricos?

Cada coche eléctrico está diseñado para soportar una velocidad de carga máxima, y no debería haber ningún problema en utilizar esa potencia de carga. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando se somete a una batería a una velocidad de carga más alta también se trabaja en temperaturas más altas, y todo esto puede derivar en un deterioro más rápido. También es cierto que los vehículos controlan la velocidad de carga para evitar sobrecalentamientos. De hecho, por esto mismo la batería se carga muy rápidamente hasta el 80% de su capacidad pero luego tarda bastante más en llegar al 100%. Esto es así para evitar peligros.

Desde luego, utilizar la carga rápida de vez en cuando no es algo que deba preocuparte en ningún caso, pero quizás tenga más sentido utilizar la carga estándar cuando no necesites cargar el coche rápidamente, como ocurre al volver a casa si no vas a coger el coche hasta el día siguiente.

Por otro lado, la carga rápida te costará más dinero, tanto si tienes una instalación en casa como si cargas en algún lugar en el que la recarga sea de pago, así que no tiene sentido optar por esta si no es necesario.

Lo ideal es que siempre cargues el coche a la potencia apropiada según la situación. Si no vas a volver a usar el coche hasta dentro de unas horas, es mejor optar por una carga más lenta, sobre todo si no vas a recorrer largas distancias después, como ocurre en los trayectos urbanos, porque tampoco necesitas el 100% de autonomía de la batería disponible.

Y si vas a utilizar un punto de carga rápida, ten presente siempre elegir uno con el que puedas sacar el máximo partido a la carga de tu coche, pero sin pasarte mucho. Ten en cuenta que ocupar un puesto de carga de 350 kW cuando tu coche solo va a cargar a 125 kW podría salirte muy caro sin ningún sentido.

Y recuerda que la mejor referencia para la carga rápida es siempre la cifra en kW. Si esta no aparece referenciada, entonces busca que al menos sea un cargador de corriente continua, pues si no, estarás cargando tu coche con una carga bastante lenta, diga lo que diga el rótulo del punto de carga.