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Microhíbridos: cómo electrificar motores para consumir menos a bajo coste

David Clavero | @ClaveroD | 27 Ene 2021
Audi Sq5 Sportback Tdi
Audi Sq5 Sportback Tdi

Los coches microhíbridos, semihíbridos o mild hybrid son una nueva generación de vehículos con motores electrificados para reducir consumos y emisiones. El fin del diésel como estandarte del máximo ahorro de combustible ha forzado a la industria a fabricar motores térmicos más eficientes que puedan encontrar ventajas en el impuesto de matriculación, y en la circulación y el aparcamiento gracias a las etiquetas de emisiones de la DGT. Por esta razón la oferta de coches microhíbridos es cada vez mayor, analizando hoy esta tecnología para descubrir las ventajas e inconvenientes de un coche microhíbrido y si realmente es el microhíbrido la mejor opción para reducir consumos.

La etiqueta ECO va ligada a cualquier coche microhíbrido, ya sea diésel o gasolina

¿Qué es un microhíbrido?

Un coche con tecnología microhíbrida, también conocidos como Mild Hybrid y semihíbridos, guarda cierta relación con el concepto de coche híbrido que ya conocíamos, sin embargo su aplicación es bastante diferente. El microhíbrido busca asistir al motor de combustión interna, por lo tanto jamás puede impulsar al vehículo por sí solo, lo cual se convierte en la principal diferencia con respecto a un híbrido convencional. Un sistema microhíbrido está compuesto por un alternador reversible que apoya al propulsor principal en sus tareas más ineficientes (arranques, maniobras, etc.), una batería de pequeña capacidad (menor coste y menor peso) y una red eléctrica (por regla general de 12 o 48 voltios) que conecta generador y batería para gestionar el flujo eléctrico de forma bidireccional. En según qué microhíbridos esta arquitectura también sirve para apoyar otros sistemas secundarios como compresores eléctricos, sistemas de iluminación, suspensión, climatización, etc.

Aunque los microhíbridos son en su mayoría motores gasolina, esta tecnología también se aplica a motores diésel, aunque en una menor proporción. Las ventajas e inconvenientes son las mismas para ambos combustibles, pues la asistencia de la tecnología se realiza del mismo modo.

Ventajas e incovenientes del microhíbrido

Teniendo en cuenta el diseño de un sistema microhíbrido encontramos que la principal ventaja de esta arquitectura es el ahorro en costes que supone frente a un híbrido tradicional, pues en muchos casos hablamos de una tecnología modular que puede ser añadida a motores ya en producción o con mínimas necesidades de adaptación. Otra gran ventaja la encontramos en el importante ahorro de peso gracias a un generador y unas baterías muy compactas, lo que permite no comprometer demasiado espacio en vano motor, habitáculo o maletero. Además encontramos que la conducción de un microhíbrido es idéntica a la de cualquier otro propulsor sin ningún tipo de asistencia eléctrica, pues el sistema trabaja de forma transparente y no altera el comportamiento del propulsor dada su función de asistencia. Por último, un sistema microhíbrido consigue reducir las emisiones homologadas del motor principal, especialmente durante las condiciones de conducción urbana, ofreciendo un gran potencial de mejora si se combina con asistentes predictivos y cajas de cambio inteligentes.

La razón de ser del microhíbrido es ser un Start/Stop más protagonista, permitiendo así apagar el motor a más velocidad de circulación y por periodos de tiempo más largos. Si el motor térmico está apagado, no hay gasto de combustible. Los sistemas más avanzados pueden apagar el motor a velocidades elevadas para aprovechar la función de conducción a vela, logrando así que el coche avance por su propia inercia al apagar el propulsor y desconectar la transmisión del propulsor. Disponible tanto en transmisiones automáticas como manuales, cuando el conductor levanta el pie del acelerador, el propulsor térmico se apaga, activándose de nuevo en cuanto el conductor vuelve a pisar el acelerador o algún consumidor secundario como el compresor del aire acondicionado lo requiere.

En un microhíbrido el motor eléctrico jamás impulsa el vehículo, solo asiste al motor principal en sus tareas más ineficientes

Pero no todo son ventajas. Dada la función de asistencia de la tecnología microhíbrida, su potencial en tanto a reducción de consumos y emisiones es limitado, especialmente en tanto a la capacidad real de asistencia ya que rara vez es capaz de ofrecer más de 20 kW y 250 Nm (de forma puntual), viéndose limitado principalmente por la capacidad de su batería. Con ello encontramos que en condiciones reales de uso, las cifras de consumo son levemente inferiores a las de un motor equivalente sin esta tecnología. El ahorro de consumo de combustible oscila entre 0,2 y 0,4 l/100 Km. Dado que existen dos arquitecturas de microhíbridos, 12 o 48 voltios, es importante remarcar que las configuraciones de 48 voltios suelen ofrecer mejores prestaciones, si bien solo suelen estar disponibles en automóviles de precios más elevados. Por contra, los microhíbridos de 12 voltios ofrecen menores posibilidades, pero sí son más habituales en coches de tipo utilitario o urbanos donde el precio de compra es inferior.

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