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La DGT nos pone a prueba con un elemento de señalización óptica de nuestros coches

David Villarreal | @davidvillarreal | 9 Abr 2021
Catadioptricos Cupra Formentor
Catadioptricos Cupra Formentor

La Dirección General de Tráfico sigue tratando de refrescar algunos conceptos que, sin duda, los conductores deberíamos conocer. Hoy hablaremos de un elemento esencial de un automóvil, y de otros vehículos, incluidas las bicicletas, que se enmarca en los dispositivos obligatorios de alumbrado y señalización óptica. La DGT nos lanza la siguiente pregunta, ¿qué es un catadióptrico? Y nos proporciona tres posibles respuestas:

A. Un dispositivo que refleja la luz procedente de una fuente luminosa
B. Una placa de matrícula reflectante
C. Un dispositivo de alumbrado del vehículo

¿Qué es un catadióptrico?

Un catadióptrico es un sistema óptico que se compone de un espejo que refleja la luz y una o varias lentes que refractan. Los catadióptricos de un automóvil, para situarnos en el caso concreto que nos ocupa, son superficies reflectantes o, mejor dicho, refractantes, y de color rojo, que brillan con especial intensidad al incidir sobre ellos una fuente de luz, por ejemplo los faros del automóvil que nos precede.

Según el Reglamento General de Vehículos, las placas de matrícula, que disponen de iluminación propia y que también brillan al incidir sobre ellas una fuente de luz, no están consideradas como catadióptricos. Lo cual hace que descartemos la respuesta B.

¿Para qué sirven los catadióptricos?

Los catadióptricos no son un dispositivo de alumbrado propiamente dicho, sino un sistema de señalización óptica. Por lo tanto, la respuesta C se descarta y la correcta, definitivamente, es la respuesta A. Los catadióptricos son dispositivos que reflejan la luz procedente de una fuente luminosa.

Los catadióptricos sirven para indicar la presencia del vehículo, independientemente de los sistemas de alumbrado que utilice ese vehículo. Por ejemplo, un conductor que viaja de noche podrá advertir la presencia de un coche aparcado, por la iluminación de sus catadióptricos, a pesar de que este se encuentre estacionado y tenga sus faros y sus sistemas de iluminación apagados. Los catadióptricos suelen integrarse en el conjunto de los pilotos traseros, junto a la iluminación del coche propiamente dicha, y también en la zona inferior de la zaga, en, o junto al parachoques.

Los automóviles, motocicletas y ciclomotores están obligados, por el Reglamento General de Vehículos, a emplear catadióptricos traseros no triangulares. Las bicicletas, incluso, también han de disponer de catadióptricos traseros y laterales, y en los pedales, siempre que circulen de noche o por vías señalizadas con la señal de "túnel" o en condiciones meteorológicas que disminuyan la visibilidad.