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Qué es la última milla, y cómo fue primero una solución y luego un problema para el efecto del transporte en el medio ambiente

Juan Carlos Lezama Gonzalez | 21 Ago 2022
Que Es La Ultima Milla 1
Que Es La Ultima Milla 1

Ahora mismo todos nos hemos acostumbrado a comprar por internet, de hecho, rara es la semana en la que no llaman al telefonillo para entregarnos un paquete. Además, todos esperamos que cuando pedimos un paquete, no nos cobren gastos de envío y por supuesto, que al día siguiente lo tengamos en casa. Lo que no sabemos es que desde que nosotros hacemos nuestro pedido hasta que llega a casa han habido muchos pasos intermedios que se deben hacer eficientemente y en los que la logística tiene un papel muy importante. Hoy hablamos de uno de esos pasos, la última milla, uno muy importante a la hora de entregar nuestros paquetes.

La última milla es clave en el mundo de la logística, está completamente relacionada con los vehículos y es importantísima para el medio ambiente.

¿Qué es la última milla?

La última milla es una gestión de transporte de paquetería, el último trayecto que ha de realizarse en la entrega final. Esto es cuando todos los paquetes se han agrupado en un almacén o tienda y se llevan directamente al cliente.

A este concepto también se le llama distribución capilar ya que el reparto de paquetes se realizan en diferentes zonas o ramificaciones de la ciudad. Este proceso es importante que sea lo más eficaz posible y que lo optimicemos tanto como podamos.

¿Por qué es tan importante la optimización la última milla?

La última milla es un paso clave en el proceso de entrega ya que es la que determina si un cliente va a volver a pedir un pedido a una tienda o no. Si se cumplen los plazos de entrega, el cliente quedará satisfecho.

Por otro lado, también es importante para una empresa a la hora de ajustar los costes. Cuando se llevan muchos paquetes a un solo punto, por ejemplo un pedido de material de oficina a una sola empresa, es fácil hacerlo. El problema llega cuando son muchos paquetes que van a diferentes partes y necesitan diferentes condiciones, por ejemplo llevarlo en un camión refrigerado, o si es frágil llevarlo solo en un vehículo sin más paquetes que lo puedan romper. En este caso los costes son mucho más grandes porque se necesitan varios vehículos y contratar a más personas, y hay que tener en cuenta que ahora en casi ningún envío se cobran los gastos.

¿Por qué debería importarte la ultima milla?

Si te importa tu planeta, es algo que debes conocer ya que es algo que lo beneficia y a la vez lo perjudica, ¿por qué?

Lo creamos o no mucho tráfico del que hay ahora mismo en las ciudades se debe precisamente a la última milla, pues hay muchos vehículos repartiendo por la ciudad. Como hemos dicho antes, si hay muchos paquetes que van a muchas zonas y que necesitan condiciones diferentes, es necesaria una flota grande de coches. Estos vehículos suelen ser de gasolina y diésel, por lo que, aunque sean distancias cortas, estos coches contaminan ya que emiten gases con efecto invernadero como el CO2.

Por otro lado, la última milla también fue una solución con beneficios a nivel de medio ambiente. Inicialmente, se reducían transportes. En lugar de tener que enviar cada uno de los productos desde el lugar de origen hasta el lugar de destino de forma individual, estos se agrupaban e iban desplazándose entre grandes puntos de almacenamiento y logística, y solo la última milla requería de un trato más individual.

Sin embargo, con el auge de los pedidos online, esto se ha convertido también en un problema.

¿Qué podemos hacer para no contaminar tanto en la última milla?

Afortunadamente ya se están poniendo en marcha muchas soluciones para evitar que se contamine tanto en este proceso de entrega de paquetes como estas:

  • Hubs urbanos: son almacenes que se encuentran en el centro de las ciudades para que los paquetes estén más cerca de los dueños, así los repartidores no tienen que recorrer grandes distancias para entregar el paquete.
  • Taquillas inteligentes: se dejan los paquetes en estas taquillas para que el cliente pueda recoger su propio paquete. Se abren mediante un código que se le envía al comprador.
  • Puntos de entrega: seguramente cuando hayamos comprado algo por internet nos haya dado la opción de recogerlo en un punto de entrega, un sitio cercano a nuestro domicilio como una tienda de ropa o una papelería.
  • El uso de coches eléctricos también ayudaría a reducir la contaminación.
  • Crear rutas de reparto para que los coches vayan por el camino más optimo y sin encontrar tráfico ni dar tantas vueltas, o incluso con entrega confirmada para que no sea un trayecto en vano.

Como vemos, el ecommerce ha crecido mucho estos últimos años, sobre todo durante la pandemia de COVID-19, y con él la contaminación. Para evitar que eso suceda deberíamos tener en cuenta todas estas alternativas para poder hacer del planeta un lugar mucho más verde y menos contaminado, porque hay soluciones, solo hay que ponerlas en marcha.

Amazon y la última milla

Como no podía ser de otra manera si hablamos del ecommerce, Amazon también tiene mucho que decir en el aspecto de la última milla. Y de hecho, ha sido uno de los responsables de un cambio que aportar beneficios pero también problemas.

Aunque durante el desembarco de Amazon en España la tienda utilizó a las agencias de transporte, con el paso de los años ha desarrollado su propio sistema de distribución, con hubs en las ciudades, desde los cuales se envían los paquetes hasta su destino final. La diferencia está en que ya no se utilizan tanto las agencias, sino autónomos que hacen un trayecto al estilo Uber. Es decir, se lanza un slot de paquetes disponibles para recoger en el almacén de la ciudad que solicitar cualquier repartidor inscrito en el programa de envíos. Por lo general, hablamos de autónomos que utilizan sus propios vehículos.

Las ventajas son claras: se multiplica la cantidad de medios de reparto, sin limitaciones de horario, lo que hace que podamos incluso recibir un paquete en domingo o en festivo. Por otro lado, se abre la opción a una gran cantidad de usuarios a ganar un extra trabajando como repartidor haciendo uso de un vehículo propio (aunque tampoco valdrá un compacto urbano, claro).

Las desventajas también son obvias: se precariza el trabajo de los que ya habían hecho una inversión en vehículo y medios para desarrollar su negocio en el mundo del transporte. Y se amenaza seriamente con la desaparición de ese modelo de negocio.

Por otro lado, Amazon está consiguiendo establecer de forma tan firme este modelo de reparto de última milla, que incluso se abre la posibilidad de que puedan ofrecerlo a otros ecommerce.

Esto abre unas puertas y cierra otras. Por un lado, permitiría que muchos ecommerce ofrecieran sus productos con el mismo servicio de envío que Amazon. Por otro, Amazon se convierte también en un gigante logístico incluso en lo que respecta a la última milla, con todo lo que ello conlleva en términos de dar poder a una compañía que dada vez acumula más.

Las lecturas son múltiples, e incluso dependerá de cómo te afecte a ti individualmente. De cara a los usuarios, parece aportar principalmente ventajas. De cara al negocio del transporte si eres una agencia de envíos, no es algo especialmente positivo. Para muchos autónomos independientes tampoco resulta algo bueno, pues se reduce su potencial negocio. Aunque para aquellos que tuvieran una carencia de trabajo, podría ser una buena salida al hacerse convertido de facto en repartidores de pedidos de Amazon.