El 19 de abril de 1956, nada más terminar la ceremonia de su boda, Grace Kelly y Rainiero de Mónaco salieron de la catedral de San Nicolás para celebrar la unión recorriendo las calles de Montecarlo. El coche, un regalo de los habitantes del principado, era un Rolls - Royce Silver Cloud descapotable bicolor. Ante los 3000 habitantes de la ciudad y los 30 millones de espectadores por televisión el coche del cuento de hadas se convirtió para toda una generación en la imagen por excelencia de lo que debía ser “Un Rolls”. En 2015 se han cumplido 60 años del lanzamiento del Silver Cloud, un modelo de aspecto antiguo pero con el que la tradición de la marca comenzó a reinventarse. Y el último de los coches de serie de la “doble R” en montar el famoso radiador con proporciones verticales.

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