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Rolls-Royce Corniche Jules, a la venta un veterano del París-Dakar

En 1981, sólo 2 años después de que aconteciese la primera edición del Rally París-Dakar, entraba en competición un auténtico vehículo de lujo, adaptado para las condiciones extremas del desierto africano. Imaginad que un Rolls-Royce Phantom Coupé recibe un tren de rodaje reforzado, un nuevo motor y una carrocería de material compuesto, además de ser despojado de muchos de sus lujos. ¿Un sacrilegio? En 1981 un Rolls-Royce Corniche Coupé pasó exactamente por ese ritual.

Lo cierto es que resulta extraño en un primer momento pero el resultado final fue francamente bueno. Las modificaciones practicadas en el coche lo dejaron irreconocible a nivel técnico. Se reemplazó su sedoso motor V12 del clásico británico por un rudo y fiable 5.7 V8 “small block” de origen Chevrolet y 350 CV de potencia, asociado a una caja de cambios manual de cuatro velocidades de origen Toyota, que sustituía a la caja automática que el coupé empleaba cuando surcaba las calles de Londres.

El tanque de combustible creció en capacidad hasta los 330 litros y se ubicaba tras los asientos delanteros. Además de beneficiar al reparto de pesos, era necesaria esa gran capacidad, con suerte en el desierto se podía encontrar una gasolinera cada 50 kilómetros. Para un agarre óptimo en las duras condiciones desérticas se acopló al Corniche un sistema de tracción total permanente, procedente de un Toyota Land Cruiser. Ultimando las modificaciones mecánicas, el coche fue sometido a una estricta dieta.

La carrocería fue sustituida por paneles de fibra de vidrio y materiales compuestos, sólo el capó y puertas estaban terminados en aluminio. El peso final del coche era de sólo 1.400 kg, de los que sólo 80 correspondían a la carrocería. Unos neumáticos todoterreno y una suspensión de amplio recorrido ponían la guinda a un pastel que el especialista Michel Mokrycki y su equipo tardó meses en cocinar, se estima que en la fabricación del coche se emplearon unas 2.000 horas de trabajo.

El nombre del coche, Jules, es una historia curiosa. Es el nombre de un perfume de Christian Dior, que apoyó económicamente el proyecto como principal spónsor, junto a Air Afrique o Africatours. ¿Y qué hay del palmarés del coche? Participó una sola vez en el París-Dakar y llegó a estar en la 13ª posición, pero una avería en la dirección causó su descalificación a pocas etapas del final. A pesar de ello el coche fue reparado y llegó a la meta, sólo 40 de los 170 vehículos que empezaron el rally lo finalizaron.

Desde entonces el coche ha participado en numerosos rallyes históricos, algunos de ellos tan duros como el Transafricaine Classic. El coche se pone a la venta actualmente – con sólo 15.000 km – por nada menos que 200.000€, el mismo Michel Mokrycki ofrece una restauración completa del clásico por 30.000€, instalando frenos más potentes y nuevos ejes.

Vía: Klassiekerrally En Diariomotor: La historia de los rallyes en vídeo, Porsche 911 Singer, reinterpretando el clásico coupé de los 80