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Curiosidades

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Racismo automovilístico: aparcamiento sólo para coches blancos

Fran López | 2 Feb 2010

No es nuestra intención meternos en cuestiones políticas o de ideologías, pero a estas alturas todavía sorprende ver cómo en ciertas personas, lugares o sociedades el racismo todavía continúa muy presente en todos nosotros. No es fácil vencer de un plumazo las reticencias o las costumbres de la sociedad tras muchos siglos de discriminaciones. Para ello, precisamente con el fin de remover conciencias y dar que pensar, el artista visual holandés Helmut Smits presentó en 2006 una curiosa obra conceptual que se sale de todo lo habitual.

Y es que nada mejor que llevar a la realidad un concepto tan abstracto como puede ser el racismo para que podamos abrir los ojos. A simple vista nada nos llevaría a relacionar racismo y coches, una ideología inmaterial con algo tan material y mundano como son los vehículos, pero lo cierto es que la intención impacta por su originalidad, aunque seguramente no vaya a cambiar en el mundo con ello. La obra de Smits se denominó “Parking For White Cars Only”, o lo que es lo mismo, “Aparcamiento Sólo Para Coches Blancos“, y se llevó a cabo en el Parking Ecuyer de Bruselas.

En este caso, la mejor zona y las mejores plazas del aparcamiento estaban reservadas sólo para los coches blancos. Es decir, para los coches con pintura blanca. No ha pasado una eternidad desde que en muchos lugares del mundo las personas de raza negra estaban apartados de la raza blanca simplemente por el color de su piel (y por ejemplo no podían compartir asiento en un transporte público con un blanco), así que Smits simboliza y da forma a esta idea aplicándola a los coches.

¿Qué pensaríais si estableciésemos diferencias absurdas, como en este caso, por el color de nuestro coche? Pues más o menos esa era la intención de Smits, el dar que pensar a la gente de que las absurdas diferencias entre personas no deben tener sentido para separar a la gente. Al ver esta obra hay que reconocerle la originalidad, pero ¿realmente sirve para algo, más allá del primer impacto, o simplemente consigue salirse de lo establecido para dar que hablar?

Por cierto, y ya que estamos con el tema de racismo automovilístico: que levante la mano el que crea que le miran y le consideran igual sus vecinos o al llegar a un determinado sitio con un destartalado Seat Panda que con, por ejemplo, un Mercedes Clase S. Si es que así somos de tontos. Lamentablemente las apariencias continúan siendo muy importantes, y todavía más que el racismo hoy en día lo que discrimina de verdad en nuestra sociedad es el dinero que figure en nuestra cuenta corriente…

Vía: Ni me va ni me viene – Km77 | Helmut Smits En Diariomotor: Un millonario regala un Audi R8 V10 a dos aparcacoches por un sueño | Parkings de diseño