Sella su coche dentro de un tanque de gasolina y lo restaura 45 años después

 |  @jose_garcia  | 

Hay cosas que nunca llegaré a entender. Coches que se venden nuevos después de 40 años, coches robados que se recuperan 36 años después del robo o historias como la que traigo hoy. La de este simpático señor que hace 45 años decidió meter un 1940 Packard Super 8 Sedan en un tanque de gasolina y sellar el tanque como si de una cápsula del tiempo se tratase.

Como todo aficionado al mundo del motor con algunos años a sus espaldas y mucha vida recorrida, Jerry Brummett, que así es como se llama este señor, tiene una especial predilección por los clásicos. Por eso, cuando vio, allá por 1960, un 1940 Packard Super 8 Sedan medio abandonado en una granja cercana al aeropuerto de Toledo (en el estado de Ohio) no se lo pensó dos veces y compró al granjero un pedazo de hierro con ruedas con 350 dólares de la época.

Como el bueno de Jerry ha trabajado toda su vida en el sector de la automoción y tenía (y parece que sigue teniendo) conocimientos del mundo de la mecánica y la restauración de vehículos, consiguió hacer funcionar a su “nuevo” coche y estuvo usándolo durante unos dos años, hasta que el coche parece que dejó de funcionar de nuevo.

Al no tener suficientes ahorros para iniciar una nueva restauración, tuvo que ingeniárselas para conservar el coche hasta que tuviese tiempo y dinero suficientes para llevar a cabo su nuevo proyecto. Pero apareció un conocido que disponía de un tanque de gasolina subterráneo que había desmontado de una gasolinera cerrada. Un garaje perfecto pensó Jerry.

Instaló en depósito de gasolina en sus terrenos, le practicó una puerta, guardó el coche tal cual estaba y volvió a cerrar y soldar la puerta para que el coche se conservase lo mejor posible. Ahora, 45 años después, a sus 71 años, ha vuelto a retomar el proyecto y ha “desentarrado” de nuevo su 1940 Packard Super 8 Sedan para iniciar un proceso de restauración a conciencia.

Según RM Auctions, el precio de esta futura belleza rondará los 50.000 dólares, dependiendo de la calidad de la restuaración. Me parece un precio bajo, teniendo en cuenta que es una de las últimas 15 unidades registradas que se conocen en Estados Unidos. El resto de la producción de aquel año o está perdido o destruido. Barato no, baratísimo si esto es cierto.

Una curiosa historia que esperemos acabe con un buen pellizco para este amante de los clásicos.

Fuente: Jalopnik
Más información: Toledo Blade
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