Jamás ha existido una oferta de vehículos todoterreno mejor y más amplia que la disponible hoy. Sin embargo para muchos eso no es suficiente, motivo por el cual aún sigue prefiriendo seguir apostando por todoterrenos de toda la vida, diseñados hace décadas y sin las comodidades o prestaciones de un 4×4 moderno, pero sí con una robustez y fiabilidad a prueba de bombas.
Esta es la razón que ha llevado a Toyota a seguir fabricando hasta ahora el Toyota Land Cruiser 70 Series para diferentes mercados de todo el mundo, un todoterreno superado y por mucho por sus posteriores generaciones, pero que sigue siendo imbatible en tanto a simplicidad mecánica, fiabilidad y reparabilidad.
Por todo ello en Australia están de enhorabuena, pues el Land Cruiser 70 vuelve a estar disponible para su venta un año después de haber sido retirado del mercado. Las cada vez más estrictas normativas anticontaminación obligaron a la marca a prescindir de este modelo, pero la demanda seguía siendo tan alta, que Toyota puso a sus ingenieros a trabajar en el motor de esta Land Cruiser old-school para conseguir que fuese capaz de ser homologado bajo la normativa Euro 6d… casi nada.
Para hacerlo posible, Toyota ha rediseñado parte del histórico propulsor 2.8 turbodiésel, un bloque de cuatro cilindros en línea que lleva en producción décadas, pero que ha ido recibiendo actualizaciones en pos de mejorar en rendimiento y eficiencia. En el caso del Land Cruiser 70, una de las claves en su mejora en tanto a emisiones está en el nuevo sistema encargado de neutralizar las emisiones NOx, un sistema de inyección AdBlue que dispone desde de ahora de un tanque de 20 litros para esta solución basada en urea.
Además se han realizado otras modificaciones en el sistema de propulsión, encontrando por ejemplo una reducción del tanque de combustible desde los 180 hasta los 130 litros, lo que indudablemente reduce el peso final del modelo, aunque también su autonomía.
Con esta nueva actualización del motor 2.8 diésel, el Toyota Land Cruiser 70 entrega una potencia de 204 CV y 500 Nm, lo cual lo equiparan al Land Cruiser de última generación, si bien la firma japonesa ha decidido prescindir del sistema microhíbrido de 48 voltios que por ejemplo sí se está equipando en los modelos que se comercializan en Europa. La caja de cambios es automática por convertidor de par con 6 relaciones, estando conectada a un sistema de tracción 4×4 de tipo conectable y junto a una reductora. Más adelante se espera que vuelva también la variante con cambio manual a este modelo.
Toyota no ha comunicado por cuánto tiempo más pretende seguir fabricando la serie 70 del Land Cruiser, pero lo cierto es que su demanda a nivel global no cesa, manteniéndose como uno de los claros referentes del 4×4 para quienes buscan un todoterreno eficaz y confiable. Las mejoras en equipamiento, seguridad y propulsión le han permitido adaptarse a los nuevos tiempos, aunque eso sí, sin renunciar a su diseño o filosofía original.









