Citroën DS5 Hybrid4, presentación y prueba en Niza (II)

 |  @davidvillarreal  | 

Llega el momento de terminar nuestro análisis del nuevo Citroën DS5, tras habernos subido a bordo del HDI 160 y haber desgranado toda la teoría acerca del Citroën DS5 Hybrid4. Nos ponemos al volante de este nuevo híbrido-diésel para comprobar si en efecto en la práctica cumple con todas las ventajas teóricas que aporta el hecho de contar con sendos motores, uno en cada eje. Y también por supuesto una potencia conjunta de 200 CV, lo cual no está nada mal.

A diferencia de la prueba del HDI 160 en el caso del Citroën DS5 Hybrid4 no tuvimos ocasión de efectuar un recorrido por carreteras reviradas y demás, sino más bien un recorrido eminentemente urbano de aproximadamente 60 kilómetros surcando un pedazo del litoral de Cote d’Azur entre las localidades de Cannes, Antibes y Niza. Lo cual tampoco era demasiado representativo para estimar cifras de consumo.

Pequeños cambios funcionales en el Hybrid4 respecto al resto de Citroën DS5

El selector de marchas es más pequeño en el Hybrid4 y a su lado se sitúa el selector de modos. El cuadro de mandos también se ha modificado para informarnos de la situación del sistema híbrido.

Nada más ponernos al volante del Citroën DS5 Hybrid4 nos percatamos de los primeros cambios. A diferencia del HDI 160 automático, el selector de marchas con un recorrido en forma de laberinto ha sido sustituido en el Hybrid4 por un pequeño selector de marcha lineal para el cambio manual pilotado. Junto a este se situa la ruleta del selector de modos en el que reza: Auto, Sport, 4WD y ZEV. Tras el volante nos encontramos también con un par de levas, pequeñas y útiles si deseamos llevar el control en todo momento sobre el cambio de marchas.

El cuadro de mandos también ha cambiado para adaptarse a la condición de híbrido del Citroën DS5 Hybrid4 y ofrecernos toda la información de interés en un primer golpe visual. A la izquierda el cuentarrevoluciones incluye en su circunferencia una barrita de colores que nos informa de la situación de las baterías:
Charge: el modo de retención del motor y la frenada regenerativa están recargando las baterías
Eco: estamos conduciendo en un modo que nos permite ahorrar energía
Power: las baterías están alimentando con energía al motor eléctrico para desarrollar las máximas prestaciones

A la derecha del cuadro de mandos la pantalla digital del ordenador de a bordo se ha adaptado para incorporar algunos pictogramas que nos informan, por ejemplo, del flujo de energía entre los motores, las baterías y los ejes anterior y posterior y el nivel de carga de las baterías.

Impresiones tras un primer arranque del Citroën DS5 Hybrid4

Accionamos el contacto y no se oye nada. Al entrar en funcionamiento el motor diésel el ruido que se aprecia en el habitáculo no es superior al de un Toyota Prius, por ejemplo.

Definitivamente accionamos el contacto, mediante un botón, faltaría más, en el salpicadero y justo debajo de un elegante pero poco práctico (es de aguja y poco visible para el conductor) reloj. Como en otros híbridos que ya habíamos probado anteriormente, por ejemplo el Toyota Prius, el arranque se produce en absoluto silencio y nada se oye en un primer momento dado que la salida se produce en modo eléctrico aprovechando la energía acumulada en las baterías de níquel e hidruro metálico.

Únicamente en el momento en que pisamos con energía el pedal del acelerador comienza a escucharse el rugido del motor diésel, que rompe la tranquilidad con la que nos habíamos movido durante unos escasos metros. Pero a fin de cuentas y aunque el propulsor que haga las veces de motor térmico en este caso sea un diésel, el ruido no deja de estar dentro de lo normal.

A modo comparativo no me parece, ni mucho menos, más ruidoso de lo que puedan serlo el HSD de Toyota empleado por el Toyota Prius y el Toyota Auris Híbrido HSD. De hecho estos dos son bastante ruidosos teniendo en cuenta que emplean un motor térmico de gasolina. Una vez más los ajustes y la insonorización del vano motor y el habitáculo influyen.

Suavidad y rumurosidad de la mecánica híbrida-diésel del Hybrid4

La transición entre encendido y apagado del motor diésel es bastante suave.

Otra de las desventajas que intuía a priori de una mecánica híbrida-diésel era la brusquedad y las vibraciones, teóricas, que podría producir el motor térmico diésel, especialmente cada vez que arrancase y se detuviese para oscilar entre los diferentes modos de funcionamiento. Una vez más quedé sorprendido con la transparencia entre modos de funcionamiento, ya que únicamente si prestamos mucha atención a los ruidos de fondo y por supuesto apagamos el sistema de ventilación y el equipo de sonido, nos percataremos de la transición entre motor térmico encendido y apagado.

La suavidad con que arranca y se detiene el motor de combustión es total y el funcionamiento del sistema Stop&Start es bastante correcto. Así como una vez más influye el hecho de que el habitáculo cuente con una buena insonorización y unos ajustes de calidad.

Selector de modos del Citroën DS5 Hybrid4 y su cambio manual pilotado

El cambio manual pilotado no es mejor que el cambio automático del resto de la gama Citroën DS5, que ya de por sí no es ni efectivo ni eficiente.

Por último hay que decir que se deja notar el hecho de que se haya optado por un cambio manual pilotado y no por un cambio automático convencional. Aunque como ya mencionábamos en la prueba del HDI 160 el cambio automático empleado por el Citroën DS5 no es ni efectivo ni eficiente y siempre dejará mucho que desear respecto a un cambio automático de doble embrague.

El cambio robotizado por su parte requiere algo más de tacto con el acelerador y conocimiento de su funcionamiento para evitar cualquier ápice de tirón a la hora de subir de marcha. Si el objetivo era el ahorro de costes, bienvenido sea. No obstante bien sabemos que habría opciones más adecuadas para las aspiraciones prémium de este Citroën DS5 Hybrid4, véase un CVT o mejor aún, un cambio de doble embrague.

Resulta interesante jugar con el selector de modos de marcha del Citroën DS5 Hybrid4. No obstante rápido nos percatamos de que en el 99% de los casos con situar el selector de marcha en modo Auto será suficiente para obtener el alto rendimiento o por contra la eficiencia que deseemos en cada preciso instante jugando con el acelerador. El 1% restante lo reservamos a aquellos días en que nieve o circulemos por asfalto muy deslizante y queramos que el motor eléctrico funcione casi-permanentemente para garantizarnos un extra de seguridad empleando el modo 4WD.

Citroën DS5 y Citroën DS5 Hybrid4: conclusión final

Lo mejor: ajustes, calidad de materiales, diseño y puesta a punto. A mejorar: opciones mecánicas y cambio automático. Mi favorito: sin duda, el Hybrid4

Como conclusión de esta prueba del Citroën DS5 HDI 160 y DS5 Hybrid4 valorar sobretodo la calidad de los materiales, los ajustes y su puesta a punto, así como el ejercicio de diseño que ha supuesto en todo lo que respecta a su estética y su inclasificable, aunque práctico, concepto de automóvil. En definitiva también apreciamos ciertos detalles que cabría mejorar como su visibilidad.

En el ámbito mecánico definitivamente, y a falta de probar el THP de 200 CV, la opción que más ha satisfecho nuestras expectativas y también más acorde con un modelo que aspira a premium, ha sido la mecánica Hybrid4. En este sentido tal vez también se echen en falta mecánicas más potentes, así como un cambio automático más efectivo y confortable que el automático de los THP 155 y HDI 160, o el CMP del propio Hybrid4.

Fuente: Citroën
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  • Manolete

    ¿Y cuanto consume esta unidad? Crees que merece la pena el sobrecoste que significará el híbrido en relación a uno Diesel “de toda la vida”?

  • Pedro Rpl

    Por proporciones, ¿no seria del estilo de un Peugeot 5008?