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Dacia Lodgy, prueba en Marrakech. Siete plazas por 11.600 euros.

Daniel Seijo | @dseijo | 26 Abr 2012
Prueba_Dacia_Lodgy-01
Prueba_Dacia_Lodgy-01

Me imagino que a todos nos gustaría leer que existe un coche exactamente igual que sus rivales pero por un 35% menos de precio. La mala noticia es que eso no existe. La buena, que sí existe uno que cumple con los requisitos funcionales básicos y que aventaja a sus rivales en unos 5.000 euros.

Si quieres saber si el Dacia Lodgy tiene asientos de cuero, plásticos de la misma calidad que Renault o, tornillos perfectamente tapados o un diseño que encandila, no hace falta que sigas leyendo. No, no tiene nada de eso. Pero si estás dispuesto a renunciar a la pasión a cambio de un coche igual de funcional, grande y fiable a cambio de ajustar al máximo el precio, quizás el Lodgy sea tu opción.

Dacia Lodgy, ¿por qué es tan barato?

Prueba Dacia Lodgy siete plazas

Dacia es la marca “low-cost” de Renault. O marca de entrada, para quien prefiera el eufemismo. Su filosofía es clara: eliminar todo aquello que al comprador no le importa no tener, o sí le importa pero no está dispuesto a pagar el precio del modelo Renault.

Hay cosas que son compartidas entre Renault y Dacia. Por ejemplo, el coche se compra en el mismo concesionario y se lleva al mismo taller. Son los mismos motores (salvo pequeñas diferencias). Y, a priori, la fiabilidad de uno no tiene por qué ser distinta de la del otro.

Renunciando a esos detalles conseguimos una rebaja considerable del precio. El Dacia Lodgy parte de 9.900 euros, el precio de la versión Base que difícilmente se venderá, es un precio gancho. En el acabado Ambiance y su versión de siete plazas parte de los 11.600 euros.

Un modelo representativo puede ser el Dacia Lodgy Ambiance de siete plazas con el motor dCi de 90 CV, que tiene un precio de 13.600 euros.

Comparando el Dacia Lodgy con el Renault Grand Scénic

La versión base del Renault Grand Scénic parte de 19.500 euros, 7.900 menos que el Lodgy básico con acabado Ambiance.

El Lodgy diésel en su versión Laureate (la más alta), motor dCi de 110 CV y siete plazas cuesta 15.700, es el tope de la gama. Con la misma potencia y el mismo número de plazas, el Grand Scénic se va hasta los 26.800 euros, una diferencia de 11.100.

¿Son coches comparables? Quizás sí para dos perfiles de comprador: al que le dan absolutamente igual los coches, y el que necesita ahorrarse lo máximo posible sin renunciar a tener un coche en el que poder llevar a la familia completa. Pudiendo elegir por el mismo precio, nadie elegirá el Lodgy antes que el Scénic. Pero pudiendo elegir entre el Lodgy y 10.000 euros o el Scénic, la decisión se vuelve complicada.

Un vistazo a su exterior

Siguiendo con la filosofía del coche, su diseño es sencillo pero correcto. Dacia ha intentado sobre todo que transmita robustez, no se trata de que parezca un coche vanguardista ni premium, sino un coche que va a cumplir con su función. Podría ser un Renault de hace una década, pero todavía llegaría para aprobar en diseño exterior.

Es casi tan largo como un Renault Grand Sécnic: 4,498 metros de largo (frente a 4,57 del Renault), 1,751 de ancho y 1,68 de alto. Reutiliza elementos como las manillas del Sandero o retrovisores del Duster. Algo que podría parecer extraño pero que es difícil de apreciar, de hecho nos confirman que las puertas del Sandero y del Duster son exactamente las mismas, aunque no lo parezca.

El sonido de cierre de sus puertas está por debajo de otras marcas generalistas. No suena tan bien, pero tampoco podemos decir que suene mal. Tengo mis dudas sobre cómo se comportará al cabo de cinco años.

Prueba Dacia Lodgy siete plazas

La mayor pega la encuentro en su portón trasero. Hay un componente estético que nos recuerda a coches de los noventa, el bombín de la cerradura a la vista. Pero el mayor problema es la ergonomía: es muy difícil abrir la puerta con una única mano. Hay que presionar con un dedo el bombín y subirla con otro, y están alejados. Con una mano grande es muy difícil, con una mano pequeña o mediana es imposible.

Además, debido a la altura de la puerta, debemos movernos mucho hacia atrás para que se pueda elevar. Si aparcamos en línea nos resultará muy complicado abrir el portón trasero. La ventaja es que la boca de carga es muy amplia y baja, lo que facilita el meter equipaje.

Interior del Dacia Lodgy

Prueba Dacia Lodgy siete plazas

Cuando me subí por primera vez al Lodgy en Ginebra me llevé una buena impresión de su interior. Es cierto que, después de ver el precio, esperaba encontrarme que le faltaba un asiento o algo similar.

A pesar de que los plásticos son de peor calidad que sus equivalentes en Renault, y hay detalles como tornillos a la vista en algunos sitios, tampoco existe ningún detalle con el que nos llevemos las manos a la cabeza. En esto debemos decir que el equilibrio del Lodgy es brillante: no hay nada especialmente bueno, pero no hay nada especialmente malo.

En general se agradece que el diseño no parezca un “refrito” de otros coches. No quiere decir que no lo sea, pero al menos si alguien nunca ha visto un Dacia verá que todo está bien integrado y proporcionado. El elemento principal de su consola central es el sistema multimedia, integrado en un módulo con dos aireadores y luces. Debajo, los controles de climatización. Diseño sencillo pero bien realizado.

En la versión Base no encontraremos muchos elementos que quizás queramos, como los elevalunas eléctricos delanteros o el cierre con mando a distancia. De ahí que en el título de este artículo pongamos el precio de la Ambiance, la que podemos considerar versión de partida real. Esta versión añade algunas molduras en la consola central (gris y metal brillante) y detalles básicos como los asientos traseros abatibles de forma asimétrica.

Si nos vamos a la versión Lauréate el interior queda más decorado, con inserciones en negro brillante en la consola y detalles cromados como los tiradores de las puertas. El volante y pomo de la palanca de cuero son opcionales incluso en esta versión.

El interior ofrece una gran sensación de amplitud y de espacio libre. En cuanto a huecos portaobjetos cuenta con varios, aunque no especialmente grandes. Además de las puertas encontramos uno pequeño a la izquierda del volante y otro en la parte superior de la consola con una tapa (a partir de la versión Ambiance). También tiene dos detalles que incluso pueden sorprender: un portagafas para el conductor y posavasos en la tercera fila de asientos.

Maletero y tercera fila de asientos en el Dacia Lodgy

Prueba Dacia Lodgy siete plazas

Su tercera fila de asientos merece una mención a parte. Para acceder a esta tercera fila debemos abatir el respaldo, y después levantar la banqueta tirando de una pieza de metal roja. No es elegante ni cool, pero es efectivo.

Sentado en su tercera fila de asientos (mido 1,83) tengo que decir que me sorprende su amplitud en cuanto a altura y asiento. Sí es cierto que el piso está muy elevado en comparación con las piernas, lo que implica llevar las rodillas elevadas, algo que seguro pasa factura después de 200 kilómetros. Salvo eso, todas las distancias son correctas.

Llevando la tercera fila de asientos todavía queda un espacio de maletero de 207 litros, es decir, lo mismo que un Renault Twingo o un MINICooper. Lo justo para llevar dos maletas pequeñas. Una ventaja es que podemos abatir un único asiento de la fila trasera, pudiendo tener 6 plazas + espacio para más maletas.

Si optamos por la configuración de cinco plazas, el maletero sube hasta los 817 litros. E incluso ofrece una configuración más: abatir los cinco asientos traseros, amarrándolos con correas, con lo que tenemos un volumen de carga de 1.861 litros. La sencillez en su diseño y la ausencia de filigranas y equipamiento opcional tiene una ventaja: hace que la proporción entre volumen total del coche y el espacio útil sea muy grande.

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Mañana, la segunda parte de esta toma de contacto.

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